Diferentes tomas a color y en escala de grises de diferentes secciones de la pintura
Crédito: Pablo Picasso’s Estate. VEGAP. Madrid, 2020.

Pablo Picasso usó prácticamente los mismos materiales para crear cuatro pinturas inspiradas en los Ballets Rusos que, además de populares, terminaron llamando la atención de los científicos por diferencias notorias en su degradación con el tiempo.

Y tras echar un vistazo y examinar posibles factores mecánicos, el equipo llegó a la conclusión de la interacción entre los pigmentos y los aglutinantes marcaron la diferencia. Sus hallazgos se presentan en un artículo publicado en la revista SN Applied Sciences.

Bajo las mismas condiciones, pero con diferentes niveles de degradación

El artista pintó sus cuadros en el verano de 1917 usando una variedad de materiales que incluyeron pigmentos, aceites secantes, pegamento animal, además de lienzos. La obra se mantuvo en la casa familiar de Picasso hasta 1970, momento en el que fueron donadas al Museu Picasso de Barcelona.

Pero un siglo después de su creación, el cuadro titulado “Hombre sentado” de Picasso mostró un nivel de degradación mucho mayor que las otras tres pinturas de la serie; esto llevó al museo a tomar medidas para restaurarlo. Pero antes acudieron a un grupo de científicos para que determinaran qué factores hicieron que las pinturas se degradaran a una rapidez diferente a pesar de haber sido pintadas en el mismo año y con los mismos materiales.

Pintura semisintética y pegamento

Imagen a color de la pintura "Hombre sentado" de Pablo Picasso.
“Hombre sentado” de Pablo Picasso. Crédito: Museu Picasso, Barcelona.

Para ello, usaron un enfoque que combinó el estudio de la química y de los procesos de degradación físico-mecánicos con tecnología avanzada y de manera no invasiva. Dicho de forma más simple, exploraron la correlación entre los materiales usados por el artista y las condiciones en que se usaron. Gracias a ello pudieron indagar en cada capa de la pintura y obtener información imposible de detectar a simple vista.

Los investigadores descubrieron que Picasso usó pinturas al óleo que contenían aceite de linaza tradicional y menos aceites secantes, como los aceites de cártamo y girasol. Puede que incluso empleara pintura semisintética, un material que no era nada común en aquel momento.

El análisis por capas reveló que Picasso pintó sobre un lienzo de algodón aplicando dos capas de fondo: la primera con pegamento animal y la segunda con aceite seco, en ambos casos mezclando varios pigmentos como plomo lanco, barita y zinc.

“Jabones metálicos” detrás de la degradación de la pintura de Picasso

También encontraron lo que llamaron “jabones metálicos” que al parecer tenían una cuota de responsabilidad en la degradación de las pinturas de Picasso. Los jabones metálicos no son más que compuestos resultantes de la interacción entre el aglutinante y algunos iones liberados por los pigmentos, pero pueden causar daños tanto a nivel estético como en términos de estabilidad química y mecánica.

Puede que haya pasado algo similar con las películas de pintura por debajo. Pero además de la interacción entre el pigmento y el aglutinante, otros factores como las diferencias de espesor de la pintura hayan hecho a una obra más vulnerable que otras a las mismas condiciones ambientales.

Esta es la primera vez que un estudio aborda los factores influyentes en la degradación mecánica de las pinturas de Picasso de manera científica, analítica y diagnóstica. Gracias a sus resultados, los encargados del museo podrán mejorar las estrategias de conservación tanto de estas como de otras obras.

Referencia:

Picasso’s 1917 paint materials and their influence on the condition of four paintings. https://link.springer.com/article/10.1007/s42452-020-03803-x

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