Jatropha curcas, arbusto que contiene el compuesto capaz de combatir una proteína del cáncer.
Jatropha curcas. Crédito: Kim Starr.

Un equipo de científicos ha logrado sintetizar un compuesto para combatir una proteína promotora del crecimiento del cáncer para la que antes no existía ningún tratamiento farmacológico, una hazaña que podría mejorar el pronóstico de las diferentes formas de la enfermedad.

Un arbusto que contiene un compuesto eficaz contra el cáncer

Jatropha curcas, también conocida como nuez purgadora, es una especie de arbusto originario de América que se ha extendido a otros continentes, incluidos África y Asia. Es popular por sus propiedades medicinales, especialmente contra el cáncer, además de ser una fuente para la producción de biodiésel.

Dentro de la composición del arbusto figuran las curcusonas, que destacan por su elevado potencial como tratamiento contra el cáncer. Los científicos estaban interesados en esta familia de compuestos que incluye sus formas A, B, C y D. Entre ellos, la curcusona D destacó por ayudar a combatir una proteína presente en muchos tipos de cáncer, incluidos el de mama, cerebro, colorrectal, próstata, pulmón e hígado.

¿Por qué los científicos buscan sintetizar las curcusonas?

Por fortuna, el arbusto es abundante y económico, lo que lo hacen aún más atractivo como arma para este objetivo. El problema es que, a pesar de ello, se necesitan cantidades sumamente grandes para poder producir apenas una pequeña cantidad de curcusonas. Además, es dificíl separarlas de otros compuestos presentes en la planta y que no son de interés médico.

“En la naturaleza, la planta no produce mucho de este compuesto”, dijo Mingji Dai, profesor de química y científico del Centro de Investigación del Cáncer de la Universidad de Purdue. “Se necesitarían tal vez hasta 100 libras de las raíces secas de la planta para obtener aproximadamente un cuarto de cucharadita de la sustancia, un rendimiento del 0,002 por ciento”.

A ello sumamos que, para poder comprobar los efectos del compuesto sobre alguna enfermedad, e incluso efectos adversos, lo más idóneo sería contar con suficiente suministro durante los ensayos. Estas razones motivaron a Dai y sus colegas a evaluar la opción de sintetizarlo para probar su potencial contra el cáncer.

Capaz de matar células cancerosas y evitar la metástasis

Interesado por estudiar sus propiedades con mayor comodidad, Dai indagó hasta descubrir una forma rentable y eficiente de sintetizarlo en su laboratorio. De este modo, no tendría que depender de la disponibilidad natural del arbusto medicinal para probarlo.

En el proceso, él y su equipo confirmaron que la curcusona D es extremadamente eficaz para eliminar las células cancerosas en el cáncer de mama. Pero también descubrieron que lo que la hace tan eficaz es su ataque dirigido a la proteína BRAT1, la cual se encarga de regular la respuesta al daño del ADN y reparar las células cancerosas.

Por si fuera poco, el compuesto sintetizado no solo es eficaz al matar las células cancerosas al inhibir la proteína, sino que también puede detener su migración. Una de las grandes preocupaciones en esta enfermedad es el riesgo de metástasis, por lo que encontrar un mecanismo que permita prevenirla resulta alentador.

“Nuestro compuesto no solo puede matar estas células cancerosas, también puede detener su migración”, dijo Dai. “Si podemos evitar que el cáncer haga metástasis, el paciente puede vivir más”.

Un compuesto que ataca a la proteína BRAT1 vinculada al cáncer

Y lo más relevante en este caso es que existen varios compuestos capaces de lograr este objetivo. Sin embargo, hasta ahora no se había encontrado ninguno capaz de inhibir la proteína BRAT1.

La proteína BRAT1 se consideraba prácticamente indestructible hasta que los científicos lograron sintetizar la curcusona D y validar su efectividad contra ella. Pero esta podría funcionar incluso como parte de una terapia combinada que ofrezca beneficios aún mayores.

En este estudio, los investigadores también probaron el compuesto junto con un agente que daña el ADN aprobado previamente por la Administración de Alimentos y Medicamentos. Y, una vez más, los resultados fueron positivos: administrarlos de forma combinada supone un tratamiento más eficaz.

Ahora el interés radica es confirmar que este compuesto capaz de inhibir la proteína no resulta tóxico para los pacientes humanos con cáncer. Tratándose de un componente de un arbusto medicinal con amplios usos, hay altas expectativas de que sea inofensivo, pero las próximas investigaciones lo determinarán.

Referencia:

Total Synthesis and Target Identification of the Curcusone Diterpenes. https://pubs.acs.org/doi/10.1021/jacs.1c00557

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