Hombre frente a una pizarra donde se observan variantes del coronavirus.

Pese a las dificultades y reveses experimentados hasta ahora, el mundo sigue con entusiasmo la distribución de las vacunas contra la COVID-19. Mientras tanto, los expertos en salud y principales agencias sanitarias siguen investigando las mutaciones del coronavirus que, como muchos saben, han derivado a algunas variantes que han generado preocupación en los últimos meses.

Meses atrás explicamos en una nota especial cómo y por qué los virus mutan, pero en esta oportunidad nos centraremos en el SARS-CoV-2. ¿Dónde surgieron las variantes? ¿Qué tan preocupados deberíamos estar por su presencia y propagación? ¿Podrían entorpecer los amplios esfuerzos de vacunación hechos hasta ahora? Si te has hecho estas preguntas y quieres encontrar respuestas, has llegado al lugar indicado.

¿Cómo muta el coronavirus SARS-CoV-2?

Primero, repasemos un poco. Una variante es un virus genéticamente distinto a su versión original, y aunque suena alarmante, en realidad es una de las cosas más normales entre los microorganismos.

Como mencionamos en nuestra nota previa, las mutaciones, que dan lugar a estas transformaciones genéticas, no son más que errores. Estos derivan de los procesos de replicación que ocurren al infectar a una célula, y contrario a lo que la palabra “error” puede sugerir”, estos pueden ayudarlos a sobrevivir y mantenerse en condiciones adversas.

Secuencia de varios coronavirus en azul que luego generan variantes en color morado.

Los errores de replicación aparecen y desaparecen continuamente de forma rápida, pero en algunos casos, se mantienen cuando ofrecen algún tipo de ventaja. El SARS-CoV-2 ha seleccionado varios de estos para invadir más fácilmente a su potencial hospedador y evadir los anticuerpos neutralizantes producidos por su sistema inmunológico.

Dicho de forma simple, las variantes del coronavirus pueden necesitar menos virus para lograr la infección. Por si fuera poco, también pueden esquivar más fácilmente las defensas del organismos, lo que aumenta sus oportunidades de infectar otras células. Gracias a los servicios de secuenciación genética en diferentes países, es posible detectarlos relativamente a tiempo

Este proceso ocurre de forma natural e imperceptible; pero puede que el uso de tratamientos como el plasma convaleciente o los anticuerpos monoclonales también pueden propiciar su avance. De hecho, la dinámica es comparable al desarrollo de resistencia a los antibióticos de parte de las bacterias.

Variantes de interés y variantes de preocupación

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dividido el problema en dos grupos diferentes para abordarlo de una forma más práctica: variantes de preocupación (VOC, según siglas en inglés) y variante de interés (VOI, según siglas en inglés). Las variantes de interés se monitorean continuamente por su impacto sobre la transmisibilidad y posible resistencia a las vacunas.

Y, como es de esperar, las variantes de preocupación son precisamente aquellas relacionadas con nuevas olas de infección masiva en muchos países. En este grupo entran la variante del coronavirus de Reino Unido, B.1.1.7; la B.1.351, identificada por primera vez en Sudáfrica, y la P.1, detectada por primera vez en Brasil

Aunque al principio los científicos indicaron que las variantes no necesariamente debían ser más peligrosas, mantuvieron sus reservas hasta obtener más información. Ahora la evidencia sugiere que las variantes de preocupación del coronavirus parecen tener una mayor virulencia.

Cadenas de ADN detrás de una representación del coronavirus.

Esto quiere decir que se transmiten más fácilmente y pueden generar una enfermedad más grave que la causada por el coronavirus que se detectó inicialmente en Wuhan, China. Las estadísticas muestran que las nuevas olas han ocasionado un mayor número de hospitalizaciones de personas más jóvenes y un aumento de las muertes en todos los grupos de edad.

En el caso de la B.1.351, la evidencia sugiere que tiene mayor capacidad para evadir los anticuerpos neutralizantes, lo que ha generado preocupación sobre la eficacia de las vacunas.

Las tres variantes principales portan mutaciones de la proteína pico

Los científicos han identificado alrededor de un millón de variantes de interés y de preocupación en todo el mundo. Pero, si tomamos como base los efectos de las más propagadas hasta ahora, ¿existe la posibilidad de que las mutaciones continúen hasta formar una supervariante capaz de rechazar las vacunas aprobadas?

Las tres tienen sustituciones de aminoácidos en sus proteínas pico, la conocida llave que usa el coronavirus para entrar a las células e infectarlas. Las vacunas desarrolladas funcionan generando una respuesta inmune hacia a esta proteína pico.

La posibilidad de una supervariante

La proteína pico cumple esencialmente dos funciones: abrir la puerta de la célula huésped y, al mismo tiempo, ser el chivo expiatorio al que atacarán los anticuerpos. La mejora de una de ellas mitigará la otra, pero el escenario de una supervariante aún parece poco probable.

“La aparición de una supervariante parece poco probable, porque estas dos funciones, desbloquear la célula huésped y evadir el sistema inmunológico, siempre estarán en competencia entre sí, por lo que ninguna de las dos podrá lograr una eficiencia perfecta”, explica Dasantila Golemi-Kotra, profesora de biología de York University, en Canadá, en su artículo en The Conversation.

Pero esto no quiere decir que debamos bajar la guardia. Como solemos recomendar en TekCrispy, la prevención sigue siendo nuestra mejor arma, incluso mientras se distribuyen las vacunas.

Referencia:

COVID-19 variants FAQ: How did the U.K., South Africa and Brazil variants emerge? Are they more contagious? How does a virus mutate? Could there be a super-variant that evades vaccines? https://theconversation.com/covid-19-variants-faq-how-did-the-u-k-south-africa-and-brazil-variants-emerge-are-they-more-contagious-how-does-a-virus-mutate-could-there-be-a-super-variant-that-evades-vaccines-159032

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