Vista aérea de una jirafa trasladada en una embarcación de paredes altas.
Jirafa trasladada en GiRaft, una embarcación de paredes altas. Crédito: Save Giraffes Now.

La última de nueve jirafas varadas en una inundación en el lago Baringo de la isla Longicharo, Kenia, fue rescatada por un equipo de conservacionistas en una exitosa operación de rescate que duró nada más que 15 meses.

Según un comunicado de Save Giraffes Now (SGN), la organización estadounidense sin fines de lucro se asoció con conservacionistas en Kenia para reubicar a las jirafas para llevar a cabo la hazaña, que finalizó el 12 de abril. Pero, ¿cómo lo lograron?

Inundación en la isla Longicharo dejó a las jirafas sin alimento

Las jirafas de Rothschild (Giraffa camelopardalis rothschildi), una especie en peligro de extinción, habían estado viviendo en la isla desde 2011. Pero la historia cambió cuando las aguas del lago Baringo empezaron a aumentar de forma desenfrenada, inundando tanto sus espacios como los hogares y los negocios humanos costeros.

Como consecuencia, la disponibilidad de alimento para ellas también empezó a mermar, razón que motivó a los conservacionistas de la región a tomar acciones para evacuarlas. Inicialmente, los guardabosques de la región complementaron la comida de las jirafas, pero esto resulta insostenible a nivel económico y además comprometía la salud de los animales. Fue entonces cuando la SGN unió fuerzas con otras agencias conservacionistas como Northern Rangelands Trust, Ruko Community Conservancy y Kenya Wildlife Service.

GiRaft, una embarcación especial para el rescate de las jirafas de Kenia

La operación requirió diseñar y construir una especie de barcaza llamada GiRaft, la cual tenía lados altos y bien reforzados y se sostenía por 60 tambores vacíos. Su diseño perseguía el ambicioso y noble objetivo de soportar el peso de los larguiruchos animales y transportarlos a salvo a través del agua siendo remolcada por botes.

Pero la tarea era aún más compleja e iba más allá de simplemente construir una embarcación resistente. Los guardabosques también trabajaron arduamente en proporcionar confianza a las jirafas durante el rescate.

Durante el entrenamiento diario, fueron recompensadas con sus golosinas favoritas (pellets, hojas de acacia, vainas de semillas, e incluso mangos). De este modo, aprendieron a mantenerse a bordo, y a subir una y otra vez a la GiRaft, un paso que aumentaría la probabilidad de éxito de la operación.

El nuevo santuario

Vista aérea del santuario cerrado creado para alojar a las jirafas tras el rescate.
Santuario creado por las comunidades para alojar a las jirafas tras el rescate. Crédito: Save Giraffes Now.

Simultáneamente, la comunidad acordó reservar un terreno para construir un nuevo santuario para las jirafas siguiendo sus principios de paz y conservación. Se trata de un espacio cerrado de 178 kilómetros cuadrados de Ruko Conservancy que se ubica a 1.6 kilómetros a través del lago desde la isla. Este gesto también proporcionó empleo a muchos trabajadores locales y nuevas vacantes para guardabosques.

Cuando las jirafas por fin se habían familiarizado con su transporte, los rescatistas procedieron a embarcarlas y trasladarlas una por una. La primera fue la hembra Asiwa, que llegó a su santuario sana y salva en diciembre de 2020, ya que las aguas la habían separado de sus compañeras.

Este hito motivó al equipo a continuar con la operación de rescate con las ocho jirafas restantes. Este 12 de abril fueron otra hembra llamada Ngarikoni y su bebé Noelle, nacida a fines de diciembre, las últimas en llegar.

El rescate de jirafas en peligro de extinción

Una jirafa joven saliendo con emoción de la barcaza GiRaft después de su viaje al santuario.
Una jirafa joven llamada “Susan” saliendo de la barcaza GiRaft después de su viaje al santuario. Crédito: Northern Rangeland Trust.

Un estudio publicado en 2019 informó que las poblaciones de jirafas en el mundo han disminuido en aproximadamente un 40 por ciento en las últimas tres décadas; mientras que las jirafas de Rothschild se redujeron en casi 80 por ciento en el mismo período. Estas últimas eran muy abundantes en Kenia, Uganda y el sur de Sudán, pero ahora solo quedan alrededor de 3.000 individuos.

La hazaña es una muestra de la preocupación e importancia que tienen los humanos hacia los animales, en especial para aquellos en peligro de extinción. Además, este rescate también deja huella en la historia de las comunidades Njemps y Pokot, que dejaron sus conflictos de lado para colaborar con la causa.

Referencia:

In The Press: Rescue success! Last of nine stranded giraffe floated off disappearing Kenya island by Save Giraffes Now, partners. https://savegiraffesnow.org/in-the-press-rescue-success-last-of-nine-stranded-giraffe-floated-off-disappearing-kenya-island-by-save-giraffes-now-partners/

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