Símbolo de radiación en luz amarilla sobre fondo negro.

El fin de semana pasado, nueve estados de México entraron en alerta debido al reciente robo de material radiactivo que ocurrió en su territorio. Este evento, aunque ha preocupado a las masas, no ha sido particularmente sorprendente. Sobre todo cuando observamos la tendencia se ha visto en la nación mexicana no solo en este 2021, sino durante los últimos años.

En esta última oportunidad, un equipo de radiografía industrial que utiliza isótopos de iridio-192 fue hurtado en la entrada de Teoloyucan, Estado de México. Según se sabe, el robo ocurrió cuando el material radiactivo estaba siendo transportado entre locaciones.

Este patrón se ha repetido con al menos otros 16 robos desde el 2012, según lo reportado por Verne, de El País. El 2021 ya suma dos más a este monto, con uno ocurrido a inicios de febrero y otro el fin de semana pasado, a mediados de abril.

Es claro entonces que la más reciente alerta de robo no ha sido un evento aislado, sino un acontecimiento que se ha repetido con relativa frecuencia en México. Ahora, ¿por qué pasa esto? La respuesta no es lo que esperaríamos.

¿Por qué el robo de material radiactivo se ha vuelto tan común?

Par de personas en trajes aislantes trabajando con material radiactivo.
Crédito: nut21ng Stock. Vía Adobe Stock.

En general, según lo que se ha presentado en el Senado de México, el robo de material radiactivo rara vez tiene a estos elementos como el foco del hurto. Según los expertos, este se da como una consecuencia secundaria de un intento de robar otros elementos como un auto o el contenido valioso dentro de un almacén.

“La mayor parte de las veces, los ladrones no sabían lo que robaban, ya sea que se llevaran un vehículo o sustrajeron material de construcción de una bodega”, explicó el funcionario Ricardo Méndez Fragoso, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, a Verne, de El País.

Sumado a esto, los registros obtenidos han detectado que la mayor parte de los robos de estos materiales se han dado mientras se los transportaba de un sitio a otro. Junto a ellos, también han desaparecido los vehículos que los llevaban. De allí que se sospeche que el móvil principal fuera robar el automóvil y no las unidades radioactivas.

Como un intento por contrarrestar esta situación en el 2017 México creó el nuevo Reglamento para el Transporte Seguro de Material Radiactivo. Sin embargo, para este 2021, el problema aún no se ha resuelto.

Y… ¿qué se puede hacer con el iridio-192?

¿Ilegalmente? Muy poco. En general, el robo de este material radiactivo, como lo mencionamos, no es intencional.

Esta falta de interés se debe a la dificultad existente para encontrar compradores para este, incluso en el mercado negro. En general, estos materiales son utilizados para proyectos de construcción o para equipos de medicina. Para esto, se requieren papeles especiales que validen su calidad y estabilidad. Claramente, este tipo de documentación no viene con un artículo robado, por lo que los ladrones no los suelen poder comercializar.

Asimismo, a pesar de los rumores, el material radiactivo como el iridio-192 no puede transformarse en un arma. De hecho, “es totalmente falso, [ya que] el material radiactivo en esas cantidades solo puede tener usos industriales”, aclara Ricardo de la Cruz Musalem, director general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación.

Por lo que, tampoco tiene valor para los criminales en el tráfico de este tipo de elementos. Como consecuencia, el material radiactivo puede terminar abandonado.

¿Peligro mortal?

Aunque no es la primera vez que sucede, la noticia de un robo como este ha puesto alerta a nueve estados mexicanos: Estado de México, Ciudad de México, Hidalgo, Querétaro, Michoacán, Guerrero, Morelos, Puebla y Tlaxcala. Todo ya que, tal como advirtió la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la exposición al iridio-192 podría provocar la muerte.

Debido a esto, la Coordinación Nacional de Protección Civil recomendado extrema precaución a los ciudadanos, y los ha instado a mantenerse alerta. En caso de que noten una irregularidad, estos deberán contactar inmediatamente con las autoridades mexicanas, de forma que ellas puedan tomar control de la situación y garantizar la seguridad de los involucrados.

Como medida de seguridad, se recomienda a las personas que mantengan un radio de seguridad con un mínimo de 30 metros de distancia entre ellos y el material radiactivo. Asimismo, la manipulación directa queda estrictamente prohibida, ya que tan solo unos minutos de esta podrían dejar lesiones permanentes y horas sostenidas podrían llevar incluso a la muerte.

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