Muchos estudios han reportado que la endometriosis, una enfermedad dolorosa que afecta a las mujeres, también tiene efectos que socavan su salud mental. Sin embargo, la concienciación sobre el tema aún es escasa y no todas las pacientes reciben apoyo psicológico para lidiar con su condición.

Pero para que los especialistas puedan ofrecer una intervención efectiva, es necesario que comprendan mejor la raíz del problema. ¿Qué factores son los que conectan la endometriosis con trastornos de salud mental? ¿Es posible mitigar dichos efectos y mejorar la calidad de vida de las mujeres afectadas?

¿Qué es la endometriosis?

Modelo de plástico del aparato reproductor femenino.

En la endometriosis, el tejido que recubre el útero, denominado endometrio, empieza a crecer en lugares en los que no debería hacerlo. Conforme avanza la enfermedad, este puede expandirse hasta llegar a los ovarios, las trompas de Falopio, e incluso los intestinos, en casos raros.

Para comprender mejor el problema, podemos repasar un poco el papel del endometrio dentro del sistema reproductor femenino. Normalmente, este aumenta de grosor, se descompone y se desecha con la sangre en cada ciclo menstrual cuando no hay fecundación del óvulo.

El tejido que se forma durante la endometriosis cumple un ciclo similar, con la gran diferencia de que este no puede desecharse. En su lugar, queda atrapado y acumulándose al punto de ocasionar inconvenientes, como dolores menstruales intensos y problemas de fertilidad.

Dolor crónico, el efecto de la endometriosis que más socava la salud mental de las mujeres

Mujer acostada de lado en una cama con las manos en su abdomen con expresión de dolor.

Se trata de una enfermedad dolorosa a nivel físico que, como muchas otras, puede afectar también la salud mental de las mujeres. De hecho, un estudio reseñado tiempo atrás en TekCrispy mostraba que ciertos genes parecían conectarla con trastornos estomacales y trastornos psicológicos, como la depresión.

Pero esta no fue la primera vez que una investigación científica encontrara una conexión entre esta enfermedad y una salud mental disminuida. Un metanálisis publicado en 2019 que incluyó 24 estudios en los que participaron 99,614 pacientes mostró niveles más altos de depresión entre las mujeres con endometriosis en comparación con las que no la padecían.

Y, como es de esperar, el dolor parecía ser el impulsor principal del vínculo entre dichas afecciones. Esta sospecha parecía más acertada al comparar las tasas de depresión entre las mujeres con dolor pélvico y endometriosis y las mujeres con dolor pélvico pero sin endometriosis, pues resultaron muy similares.

Vulnerabilidades individuales y del entorno que exacerban los efectos de la endometriosis sobre la salud mental

Sin embargo, el dolor crónico no necesariamente sea el único contribuyente a la depresión y la ansiedad entre las mujeres con endometriosis. Los autores reconocieron que la conexión también podría estar modulada por “vulnerabilidades individuales y del contexto” de cada paciente.

Este hallazgo no hace más que confirmar lo planteado por un estudio previo, que identificó otros factores que explican este vínculo. Los investigadores descubrieron que el 54,79 por ciento de las participantes presentó ansiedad, mientras que el 20,3 por ciento mostró síntomas depresivos.

Mujer de color sentada con expresión de dolor y con una mano tocando su vientre.

Pero lo más importante fue que el malestar físico no fue el único contribuyente. El dolor crónico, el estrés psicológico y las dificultades en la regulación de las emociones explicaron el 55 por ciento de las variaciones negativas relacionadas con la salud mental y el 41 por ciento de las variaciones físicas entre las mujeres con endometriosis.

Otros factores que promueven la depresión y la ansiedad entre las pacientes con endometriosis

Aunque hasta ahora no hay una cura definitiva, existen tratamientos efectivos para aligerar los síntomas e incrementar la calidad de vida de las pacientes. A pesar de ello, saber esto supone un aumento significativo de la carga emocional de la enfermedad sobre ellas, aunado a los gastos médicos.

A ello sumamos factores menos estudiados, como el funcionamiento sexual, el embarazo, la infertilidad, las diferencias culturales y las creencias de género, que también parecen exacerbar los efectos de la endometriosis sobre la salud mental de las mujeres.

La endometriosis puede conducir a discapacidad, por lo que es común que las mujeres deban ausentarse del trabajo o la escuela durante temporadas. Y la pandemia nos ha enseñado muy bien cuán difícil puede ser el aislamiento para los seres humanos. La falta de interacción con otros, o la ausencia de una persona con la cual expresarse puede estimular sentimientos negativos derivados del dolor y detonar depresión y ansiedad.

La disfunción sexual también podría influir. La endometriosis puede causar dolor durante el coito al punto de reducir el deseo sexual, limitar la satisfacción y reducir la frecuencia de las relaciones sexuales.

Esto, a su vez, puede generar inseguridad en las mujeres afectadas, miedo a ser abandonadas por sus parejas o ser rechazadas por nuevos prospectos. En algunos casos, la presión podría llevarlas a concretar relaciones sexuales no deseadas.

Tratamientos deben complementarse con apoyo psicológico

Doctora con expresión de bondad apoyando a una paciente en consulta.

Los expertos no exageran al afirmar que se trata de una enfermedad compleja que amerita intervenciones multidisciplinarias. Los tratamientos farmacológicos, hormonales y la cirugía deberán complementarse siempre con una asistencia psicológica adecuada para proporcionar estrategias de afrontamiento efectivas que favorezcan la recuperación y lucha de las pacientes.

Resulta de suma importancia que los ginecólogos, por lo general las primeras referencias a las que acudirán las pacientes, las informen sobre su condición y las diferentes opciones de tratamiento. Esto debería incluir también conversaciones sobre cómo llevar la sexualidad, derribando tabúes y creencias de género muy arraigadas, y exponiendo también las posibilidades de concebir en un futuro.

Otra recomendación radica la búsqueda de grupos de apoyo que permitan compensar la falta de contacto social. Conocer e interactuar con otras mujeres que también padecen la afección podría incluso proporcionar ejemplos más reales sobre cómo lidiar con ella en el día a día.

Referencias:

Mental health in women with endometriosis: searching for predictors of psychological distress. https://academic.oup.com/humrep/article/32/9/1855/4055583

Depressive symptoms among women with endometriosis: a systematic review and meta-analysis. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30419199/

Anxiety and depression in patients with endometriosis: impact and management challenges. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5440042/

Physical pain and emotion regulation as the main predictive factors of health-related quality of life in women living with endometriosis. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28482063/

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