NFT de Beeple vendida en la subasta Christie's
Créditos: Beeple

La fama de los tokens no fungibles (NFT) comenzó en el 2017 con los CryptoKitties, pero no fue hasta hace unas semanas que se convirtieron en una toda una novedad de la tecnología. Esto debido a que Mike Winkelmann, conocido artísticamente como Beeple, obtuvo 69 millones de dólares por la venta de una obra digital subastada en Christie’s.

Esta situación atrajo muchas miradas, puesto que el comprador pagó una fuerte cantidad de dinero por una pieza intangible, que incluso puede descargarse y copiarse infinidades de veces de Internet. Provocando que muchos nos preguntáramos, ¿qué recibiría si comprara una de estas piezas?

En este caso, el comprador obtiene un token que representa una unidad de colección. Hablamos de un certificado digital que lo acredita como único propietario de esa pieza digital. Básicamente es como decir que será dueño de una obra como la Mona Lisa, que pese a que existen miles de copias en el mundo, la de él es única y es la que mayor valor tiene. En efecto, los NFT son al arte coleccionable lo que los BTC son a las divisas.

NFT: ¿Estamos frente a una gran burbuja?

La fiebre de los NFT ha ido más allá del arte coleccionable. Para muestra, tenemos el caso de Jack Dorsey, fundador de Twitter, quien demostró que cualquier objeto puede ser tokenizado. Incluso hasta un simple tweet, cuya captura de pantalla se vendió por más de 2 millones de dólares. ¿Tiene sentido? Para algunos no, porque simplemente es una imagen con pocas palabras y que además no existe físicamente.

“Solo estoy configurando mi twttr”, escribía Dorsey en su cuenta de Twitter en el 2006. La misma publicación que vendió como NFT.

Para otros, estamos dentro de una gran burbuja que puede atrapar a muchos inversores. De hecho, el gurú del marketing, Seth Godin, ha indicado que los NFT son una trampa peligrosa con “un ajetreo no regulado y no transparente con ‘burbuja’ escrito por todas partes”.

burbuja

Si bien una burbuja es difícil de predecir, el primer indicativo de que podríamos estar frente a una es la sobrevaloración de las obras digitales. ¿Por qué pagar 400 mil dólares por un NFT de una pintura del artista británico Banksy quemada adrede? ¿El precio corresponde con su valor real? Sin dudas, cancelar esa exorbitante suma de dinero es alucinante.

Otro factor determinante es la tendencia de los tokens no fungibles. Actualmente, cualquier persona u organización puede acceder a esta novedad de la tecnología. Incluso, muchos oportunistas podrían aprovechar la fiebre de los NFT para hacer dinero rápido. No obstante, deben estar conscientes de que cualquier obra por muy encriptada que esté bajo el estándar ERC-721 o ERC-1155 de Ethereum puede que no sea valiosa.

Símbolo de Ethereum
Imagen de Santiago Silver / Vía: stock.adobe.com

¿Estándares de Ethereum? Si, hablamos de mecanismos creados por los desarrolladores para facilitar las operaciones dentro de esta plataforma. En el caso del token ERC-721, este es el encargado de dotar a los NFT de esa propiedad única que los distinguen del resto y los convierten en piezas digitales dignas de coleccionar.

Por otro lado, el ERC-1155 cumple la misma función del ERC-721, pero con el añadido de que puede describir el funcionamiento de múltiples tokens, incluso transferir en una misma operación varios token, sean fungibles o no.

De estallar la burbuja, ¿quiénes resultarían afectados?

Reloj sobre fondo compuesto por dólares

Los NFT se convierten en una novedad porque utilizan la misma tecnología de Ethereum y BTC para representar digitalmente “los conceptos de propiedad, unicidad y escasez del mundo físico”. Esto envuelve en una representación criptográfica los datos de su creador y propietario.

Esto se logra gracias a los smart contracts, los cuales permiten rastrear el paradero de la obra. Este último es una señal de que un NFT puede comercializarse muchísimas veces, dando lugar a una posible pirámide donde el último en invertir puede resultar perjudicado si la burbuja estallase en ese momento.

Entonces, ¿los NFT se están utilizando adecuadamente?

Tras plantearnos la idea anterior, la duda que se genera es si los NFT se están utilizando de forma correcta. ¿Lo estamos haciendo? Si nos ponemos en el lugar de los artistas, sin lugar a dudas la respuesta es afirmativa. Esto debido a que representan una forma distinta y viable de llegar a un público más amplio. Y por supuesto monetizar por sus creaciones digitales.

Incluso, representan toda una novedad de la tecnología para los entusiastas de las colecciones. Ahora no solo pueden recopilar objetos u obras tangibles, sino también tokens únicos en el mercado. Se podría decir que para los coleccionistas el boom de los NFT resulta muy excitante.

Personas admirando una colección de imágenes

Sin embargo, muchas personas y organizaciones cegadas por la fiebre de estos tokens o por simple desconocimiento del mercado están utilizando inadecuadamente esta tecnología. Para muestra tenemos el caso mencionado anteriormente, el tweet tokenizado de Jack Dorsey. ¿Hay una utilidad real en eso?

Al igual que Dorsey, Elon Musk se dejó arrastrar por la ola de los NFT. Aunque 24 horas después de poner un tweet a la venta por 1 millón de euros desistió. “En realidad, no me siento muy cómodo vendiendo esto. Dejémoslo”, twitteó el magnate. Probablemente no le vio sentido a tal acción, ¿tú sí?

En una publicación muy peculiar, Musk escribía: “Vendo esta canción sobre NFT como NFT”.

Como puedes notar, esta novedad de la tecnología conocida como NFT genera un panorama bastante complicado y controversial. Si bien hay personas que realmente se están reinventando para ofrecer una forma distinta de arte, otros simplemente quieren sacar provecho de esta posible burbuja.

Esta novedad nos deja una gran incógnita, ¿el uso incorrecto de esta tecnología puede terminar destruyendo la verdadera utilidad de los NFT?

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