Hombre de rasgos asiáticos con mascarilla contra la COVID-19 recibiendo una vacuna de parte de una trabajadora sanitaria.

El efecto nocebo podría estar detrás de los casos de efectos secundarios que han experimentado las personas que han recibido alguna vacuna contra la COVID-19, pero un extraño trastorno neurológico del que se ha estado hablando podría tener una conexión un poco más directa.

A través de un artículo en la revista JAMA, un experto en neuropsiquiatría explica lo que podría estar pasando con las personas vacunadas que han empezado a experimentar síntomas neurológicos. Al mismo tiempo, recuerda la importancia de que los médicos informen bien al público sobre los beneficios y riesgos que conlleva la vacunación.

Síntomas neurológicos entre algunos receptores de la vacuna contra COVID-19

Ciertas personas han empezado a reportar a través de las redes sociales síntomas neurológicos graves tras recibir una vacuna contra COVID-19; estos incluyen desde convulsiones hasta dificultades para caminar.

Hombre con mascarilla contra el coronavirus y expresión de dolor con una mano tocando su cabeza.

En medio de un proceso tan importante que podría marcar el fin de la pandemia, abordar la realidad de estos testimonios es una prioridad. Quienes estén al tanto de la dinámica de los medios, probablemente prefieran creer que no son más que estrategias para generar visitas en sus sitios o para apoyar a los grupos antivacunas, lo cual no debería extrañar después de los mitos de microchips del año pasado.

Sin embargo, este tipo de escepticismo no siempre es la mejor opción, y en este caso, puede que estos reportes tengan fundamento. En su estudio, el neurólogo y psiquiatra David Perez, director de la Unidad de Trastornos Neurológicos Funcionales del Hospital General de Massachusetts (MGH) informa sobre un trastorno neurológico funcional al parecer relacionado con las vacunas.

¿Las vacunas contra COVID-19 causan trastorno neurológico funcional?

El trastorno neurológico funcional es una interrupción de los mecanismos normales del cerebro ocasionando una variedad de síntomas. Los más comunes son debilidad de las extremidades, problemas de marcha, movimientos espasmódicos, temblores y espasmos faciales, varios de los cuales han sido reportados en los videos.

Pérez explica que algunas personas con esta afección pueden tener mayor conciencia de su cuerpo, llegando a experimentar un mayor estado de excitación o amenaza. Y aunque parezcan síntomas inofensivos, y hasta interesantes desde el punto de vista de la psiquiatría, estos pueden secuestrar las redes neuronales normales que controlan los movimientos voluntarios”.

En efecto, el cuerpo se mueve, pero no bajo el sentido de agencia en el que decidimos cómo hacerlo, sino bajo claros episodios de temblores y movimientos del tronco. Dicho de una forma más general, el individuo parece perder el control motor por su conciencia alterada.

Factores de riesgo para el trastorno neurológico

Mujer con mascarilla contra el coronavirus colgando de su oreja, mirando hacia arriba con expresión de tristeza.

Las causas del trastorno son tanto emocionales como físicas. Sufrir una lesión en la cabeza, someterse a un procedimiento médico o una cirugía, o algo tan simple y rutinario como recibir una vacuna, como las de COVID-19, son apenas algunos de los factores de riesgo. La suma de estos hacen a ciertas personas más propensas a desarrollarlo, como escriben los investigadores en su artículo:

“El trastorno neurológico funciona es un trastorno real basado en el cerebro en la intersección de la neurología y la psiquiatría por el cual los pacientes desarrollan una variedad de síntomas neurológicos precipitados y perpetuados por factores biológicos, psicológicos y/o ambientales, lo que refleja el modelo biopsicosocial”.

No solo las vacunas pueden desencadenar el trastorno

En los videos que han empezado a circular se muestran personas con movimientos continuos del tronco y las extremidades o dificultades para caminar. Puede que muchos de ellos hayan sido manipulados para generar alarma en la población y estimular el espíritu anti-vacuna aunque ciertas personas que desarrollaron el trastorno ni siquiera hayan recibido la vacuna.

Personal médico con traje y guantes aplicando una dosis de vacuna contra COVID-19 a paciente con mascarilla.

Pero los autores indican que en las noticias los médicos informaron que al menos uno de estos pacientes fue diagnosticado con el trastorno neurológico funcional. “Es imperativo tener en cuenta que no estamos proporcionando un diagnóstico médico para estos casos específicos porque no somos los médicos tratantes”, escriben en su estudio.

“Como neurólogos y profesionales de la salud en general, debemos explicar de manera transparente y sin juzgar la naturaleza del trastorno, incluyendo que estos síntomas son reales pero no el resultado directo de los efectos tóxicos de las vacunas”.

De modo que puede que haya mucha realidad entre los síntomas reportados pero, como indicamos previamente, existen varios factores que pueden desencadenarlos. Incluso la inyección de un placebo en lugar de la vacuna podría figurar como causa bajo el esquema del ya descrito efecto nocebo. Pero el hecho de que ocurra no quiere decir que las vacunas actuales no sean seguras, a menos que se demuestre lo contrario.

Referencias:

Helping the Public Understand Adverse Events Associated With COVID-19 Vaccinations. https://jamanetwork.com/journals/jamaneurology/fullarticle/2778192

They Claimed the Covid Vaccine Made Them Sick—and Went Viral. https://www.wired.com/story/they-claimed-the-covid-vaccine-made-them-sick-and-went-viral/

CDC says vaccine side-effects ‘tend to be mild’ in response to Indiana woman’s claims in viral video. https://www.courierpress.com/story/news/2021/01/12/covid-vaccine-moderna-side-effects-cdc-doctor-symptoms-shawn-skelton/6646047002/

Lea también:

¿Qué es el efecto nocebo y cómo influye en la vacunación contra COVID-19?