Imagen en blanco y negro de un hombre con las manos sobre la cabeza y mirando abajo con rostro de preocupación representando la presencia de memorias traumáticas.
Vía PxHere.

Los traumas muchas veces se tratan a través de terapia de exposición. A través de esta, expone a la persona a un estímulo relacionado con el recuerdo negativo, pero sin las consecuencias dañinas. Poco a poco, de esta forma, se intenta que esto haga que la memoria pierda fuerza. Ahora, una nueva investigación indica que en realidad el reactivar las memorias traumáticas sería nuestra mejor alternativa para poder superarlas.

Es claro que dejar atrás un recuerdo traumático no es fácil. Por este motivo, existen aún infinidad de terapias y aún se siguen creando incluso más alternativas. Como una de las propuestas más recientes, nos topamos por la presentada por Reed L. Ressler, Travis D. Goode, Sohmee Kim, Karthik R. Ramanathan y Stephen Maren en Nature Neuroscience.

Reactivar los recuerdos traumáticos podría quitarles fuerza

“El principal desafío es que cuando se realizan los procedimientos de extinción, no se borra el recuerdo del trauma original. Siempre está ahí y puede volver a aparecer, que es lo que provoca una recaída en las personas que vuelven a experimentar el miedo”, dijo Maren, autor principal del estudio.

La nueva propuesta justamente busca abordar esta complicación al trabajar de forma que las memorias traumáticas no solo pierdan impacto por repetición, sino porque estas realmente se han borrado o alterado. Investigaciones pasadas nos han mostrado que nuestro cerebro realmente es capaz de modificar o crear memorias falsas. Pero, hasta el momento no se había probado la posibilidad con recuerdos asociados a traumas.

¿Cómo se pueden reactivar y eliminar los recuerdos traumáticos?

Foto en blanco y negro de una mujer de espaldas con la cabeza baja.
Vía PxHere.

Para hacer de esta posibilidad una realidad se trabajó con un procedimiento de acondicionamiento. Este consistía en asociar de forma indirecta a una señal con un evento aterrador.

Luego de esto, se procede a reactivar el estímulo que nos lleva a las memorias traumáticas. Sin embargo, este se coloca cuando ya no hay ningún elemento relacionado con ellas en nuestro entorno.

Según los investigadores, esta constante reactivación del hipocampo –directamente relacionado con la memoria– podría facilitar la “alteración” de los recuerdos. Como consecuencia, no solo se podría reducir el impacto de estos, sino que incluso se los podría modificar o eliminar, acabando con el riesgo de recaídas que existe en las terapias actuales.

Por ahora, no se tiene claro si esta actividad puede ocasionar una pérdida permanente de la memoria traumática. Pero Maren indica que la realización de más investigaciones en el futuro podría ayudarnos a responder esta duda.

Referencia:

Covert capture and attenuation of a hippocampus-dependent fear memory: https://doi.org/10.1038/s41593-021-00825-5

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