Cielo nocturno del Ártico.
Crédito: Simone Frigerio. Vía imaggeo.egu.eu

La humanidad lleva explorando el espacio por años. Como tal, en el proceso se han acumulado cada vez más piezas de naves y satélites inactivos que empiezan a orbitar la Tierra. Ahora, dos de estos podrían estar a punto de chocar a gran velocidad sobre el cielo de Ártico.

Según la predicción de la organización de Vigilancia y Seguimiento Espacial de la Unión Europea (EUSST, por sus siglas en inglés), el miércoles 7 de abril se detectó una aproximación peligrosa entre dos satélites antiguos. Según parece, esta podría llevar a una peligrosa colisión este viernes 9 de abril

Lo que se sabe sobre los satélites y su paso por el Ártico

El astrónomo de Harvard, Jonathan McDowell, comentó a través de Twitter que el par de satélites debían ser una antigua unidad de una nave soviética de 1.400 kg y un viejo satélite meteorológico estadounidense de 500 kg.

A través de su cuenta oficial en Twitter, la EUSST compartió su predicción en la que indicaban que los objetos pasarían a menos de 10 metros de distancia. Por lo que, había una posibilidad de un 20% de que estos chocaran.

Por su parte, la empresa privada Leolabs ofreció su apoyo a la predicción de la EUSST, también desde Twitter. Pero, difirieron un poco en cuanto a los porcentajes de colisión, ya que Leolabs estima que la distancia será de unos 44 metros entre los satélites y que se posibilidad de chocar en el Ártico es solo de un 5%.

¿Colisión inevitable?

La EUSST ha aclarado también que, como el par de satélites se encuentran fuera de servicio, no se puede acceder a alguno para desviarlos y evitar verlos chocar en el cielo ártico. Por lo que, ahora solo queda esperar y ver si se dará la gran colisión a 790 km de la superficie del Ártico.

¿Qué pasará si este par de satélites chocan sobre el Ártico?

Diagrama de plano de conjunción que revela el posible lugar en el que chocarían los satélites sobre el ártico.
Crédito: EUSST.

Desde otro par de publicaciones en Twitter, la UESST ha profundizado un poco más en las consecuencias habría si realmente los dos satélites llegan a chocar sobre el Ártico. En primer lugar, menciona que al menos 4 millones de fragmentos se dispararían al espacio a toda velocidad, luego de crearse en una colisión a 52.592 km/h.

Sumado a esto, también aclara que al menos 400 de estos millones de fragmentos probablemente sean más grandes que 20 cm. Como consecuencia, su paso por el espacio orbitable alrededor de la Tierra podría poner en riesgo el funcionamiento de otros satélites activos o incluso de misiones tripuladas.

Como una preocupación a futuro, la NASA también ha opinado que esta situación con los antiguos satélites y la basura espacial debe tratarse cuanto antes. Esto debido a que, mientas más tiempo dejemos pasar, más restos se acumularán en la órbita terrestre y las colisiones se harán más frecuentes.

Un problema que podría terminar generando un efecto dominó en cadena que no solo interrumpiera las misiones actuales, sino que dificultara la realización de futuras exploraciones del espacio.

Lea también:

El acelerado desplazamiento del polo norte magnético obligó a los científicos a actualizar el mapa