Con los constantes avances de la tecnología, la humanidad cada vez desarrolla mejores herramientas para explorar y conocer otros mundos. En esta oportunidad, los avances de la NASA nos abren las puertas para que podamos dar un vistazo a las antiguas condiciones climáticas de Marte y cómo estas cambiaron con el tiempo.

La investigación, basada en imágenes capturadas por el rover Curiosity, se publicó recientemente en la revista Geology. Esta misión de la NASA ha estado activa desde el 2012 e incluso ahora continúa trabajando para que podamos conocer con mayor profundidad a uno de nuestros vecinos en el sistema solar.

Las imágenes de Curiosity nos dejan ver a Marte como nunca antes

Ilustración de la superficie árida de Marte.
Crédito: Peter Jurik. Vía Adobe Stock.

Claramente, los esfuerzos que han hecho las misiones Curiosity y Perseverance nos han permitido ver imágenes del planeta rojo que antes ni nos imaginaríamos. Sin embargo, en esta ocasión las obtenidas por el primer rover se han hecho notorias porque nos dejan ver más allá de solo la superficie de Marte, ya que nos llevan a su pasado.

Para este caso, las capturas específicas del Curiosity se dieron en el Monte Sharp, ubicado dentro del cráter Gale. Esta estructura rocosa de 6 kilómetros de altura nos ha permitido identificar como eran las condiciones climáticas del pasado de Marte. Todo gracias a las firmas que estas dejaron sobre las rocas y que ahora podemos “leer” e interpretar.

El experto del Instituto de Investigación en Astrofísica y Planetología en Francia, William Rapin, participó en el estudio junto a varios colegas de Estados Unidos. Para hacer referencia a la importancia de los nuevos hallazgos que realizaron como equipo, el científico dijo:

“Es la primera vez que tenemos detalles sobre afloramientos en Marte que son importantes porque son rocas muy antiguas. (…) Tienen más de 3,5 mil millones de años, y son de ese momento crítico en el que Marte todavía tenía agua, pero estaba en el proceso de una enorme transición climática que sabemos que ocurrió globalmente en Marte”.

Las condiciones climáticas de Marte eran más variadas de lo que esperaríamos

ILustración de las dos condiciones climáticas conocidas de Marte: a la derecha la actual: árida, y a la izquierda la pasada: húmeda.
Crédito: Universidad Simon Fraser.

Durante el ascenso de Curiosity por el Monte Sharp se esperaba que las muestras rocosas obtenidas hablaran de un lento patrón de “secado” de la superficie marciana. Sin embargo, lo que se encontró fue mucho más cambiante e irregular.

En la base del monte –que se sospecha fue parte del lecho de una laguna dentro del cráter–, se observan claros indicios de un clima húmedo mucho más favorable para la existencia de agua en el planeta rojo. Ahora, subiendo un poco más se observó que las rocas superiores mostraban claras muestras de haberse formado en ambientes áridos.

Hasta acá, se habría esperado que la tendencia de “aridez” se mantuviera por el resto del ascenso, pero esto no fue así. En otras palabras, Curiosity ubicó otras áreas en las que el clima aparentemente pudo ser húmedo.

Mientras seguía su camino, esta dicotomía continuó presentándose. Por lo que, como consecuencia, los investigadores obtuvieron evidencias claras de que las condiciones climáticas de Marte, miles de millones de años atrás, no fueron solo húmedas o áridas, sino una constante mezcla superpuesta de las dos.

“Lo que habría esperado es que las cosas se sequen gradualmente a medida que avanza en el tiempo, mirando la línea de tiempo de Marte, pero ver la reaparición de condiciones más húmedas, eso es emocionante y un hallazgo muy interesante. (…) Será muy interesante profundizar en eso y descubrir cuál fue la fuerza impulsora entre estas diferentes condiciones”, comentó Christian Schroeder, coautor del estudio, y miembro de la Universidad de Stirling en Reino Unido.

Referencia:

Alternating wet and dry depositional environments recorded in the stratigraphy of Mount Sharp at Gale crater, Mars: https://doi.org/10.1130/G48519.1

Lea también:

¿Qué hace esta roca verde en Marte? La NASA también se lo pregunta

Escribir un comentario