Mujer comiendo un bocadillo nocturno en frente de la nevera.
Crédito: Konstantin Yuganov. Vía Adobe Stock.

Todos hemos comido un bocadillo nocturno alguna vez y también hemos sentido la “culpa” a la mañana siguiente. Pero, en general, hemos considerado que esta es solo una pequeña acción inofensiva que, cuando mucho, podría hacernos ganar unos gramos más. Ahora, un nuevo estudio ha demostrado que los bocadillos nocturnos pueden afectar tanto nuestra salud, como nuestro desempeño en el trabajo.

Investigaciones anteriores habían apuntado a que los trabajadores nocturnos pueden tener un aumento de productividad si consumen bocadillos por la noche. Pero, la nueva publicación del Journal of Applied Psychology indica que este patrón no se repite para los trabajadores diurnos de tiempo completo. De hecho, consumir estos alimentos en la noche puede ser perjudicial para sus aptitudes laborales.

Los hábitos alimenticios poco saludables pueden afectar nuestro rendimiento

En su estudio, las investigadoras se enfocaron en averiguar si los hábitos alimenticios poco saludables, como tomar bocadillos de media noche, puede afectar el desempeño de las personas en su trabajo. Para esto, contaron con la colaboración de noventa y siete empleados de tiempo completo.

Estos accedieron a responder tres encuentras diarias durante un periodo de seguimiento de diez días. La primera de estas se tomaba al inicio del día y servía para conocer el estado de bienestar físico y emocional de los voluntarios.

La segunda se tomaba luego de la jornada laboral y solo era un recuento de las actividades realizadas dentro del trabajo. Finalmente, la última se tomaba por la noche, y hacía referencia los hábitos alimenticios coturnos de los participantes.

Si estos reportaban que consumían demasiada comida chatarra o que habían ingerido demasiados alimentos, bebidas o bocadillos nocturnos, se tomaba esto como un hábito de “alimentación poco saludable”. Fue justamente en los individuos que mostraron este patrón que se observó cómo sus costumbres podían hacerlos menos eficientes y participativos en sus trabajos.

Tener una alimentación poco saludable nos afecta física y emocionalmente

“Por primera vez, hemos demostrado que una alimentación saludable afecta inmediatamente nuestro comportamiento y desempeño en el lugar de trabajo (…) Está relativamente bien establecido que otros comportamientos relacionados con la salud, como el sueño y el ejercicio, afectan nuestro trabajo. Pero nadie había analizado los efectos a corto plazo de una alimentación poco saludable”, explicó Seonghee ‘Sophia’ Cho, coautora del estudio.

Ahora, gracias al esfuerzo del par de autoras, se sabe que una alimentación poco saludable por la noche está comúnmente asociada con problemas físicos a la mañana siguiente. En otras palabras, las personas que, por ejemplo, consumen bocadillos nocturnos en exceso fueron más propensas a despertar con diarrea, dolores de cabeza y/o de estómago.

Por su parte, el patrón negativo se repite desde el punto de vista emocional. En este caso, dichas tensiones emocionales vienen directamente relacionadas con sus decisiones poco saludables, por lo que las personas reportan sentirse frecuentemente avergonzadas o culpables.

Los bocadillos nocturnos pueden afectar nuestro desempeño en el trabajo

En sumatoria, la situación terminaba escalando desde lo que parecía a un inocente bocadillo nocturno, hasta un estado de malestar físico y emocional que termina por afectar nuestro rendimiento en el trabajo.

Como consecuencia de los malos hábitos alimenticios, las personas pueden desarrollar una conducta más retraída y menos servicial durante el día laboral. En pocas palabras, son menos propensas a esforzarse por superar las expectativas en su trabajo y también más esquivas con sus colegas, a los que además asisten o apoyan menos.

“La gran conclusión aquí es que ahora sabemos que una alimentación poco saludable puede tener efectos casi inmediatos en el desempeño en el lugar de trabajo. (…) Sin embargo, también podemos decir que no existe una dieta ‘saludable’ única, y una alimentación saludable no se trata solo de contenido nutricional. Puede estar influenciada por las necesidades dietéticas de un individuo, o incluso por cuándo y cómo está comiendo, en su lugar de lo que están comiendo”, aclaró Cho.

Referencia:

Does a healthy lifestyle matter? A daily diary study of unhealthy eating at home and behavioral outcomes at work: https://doi.apa.org/doi/10.1037/apl0000890

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