Ropa interior masculina blanca, que hace referencia a la nuena higiene del área de la entrepierna, colcando con ganchos de una cuerda durante un día soleado con un cielo despejado y azul intenso.
Crédito: Fadyukhin/iStock. Vía Getty Images.

Mantener nuestra entrepierna limpia es una forma eficiente de asegurar su buena salud. Por este motivo, no solo es conveniente que reforcemos las prácticas de cuidado que conocemos, sino que también vayamos un paso más allá para saber si hay algún paso que nos hayamos estado saltando. Para esta oportunidad, los tips que hemos encontrado se enfocan en hombres y en cómo estos pueden mantener correctamente la higiene de su pene.

Para esto, contamos con las declaraciones que el cirujano, dermatólogo y oncólogo, Anthony Rossi, dio al portal The Dollar Shave Club. Con los consejos y opiniones de este experto del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, ha sido más fácil crearnos una idea de qué es lo que se debe hacer para higienizar la entrepierna adecuadamente –y también de cuáles podrían ser las consecuencias de no hacerlo–.

¿Qué se debe hacer para mantener el pene limpio y sano?

Uno de los primeros consejos que da Rossi es que el ritual de higiene debe procurar alcanzar cada pliegue de piel del pene. Por este motivo, se hace importante que durante cada limpieza se retraiga el prepucio –en hombres no circuncidados– para limpiar el esmegma que se acumula. Esta acción se debe emular también por quienes tengan una circuncisión, solo que deberán enfocarse en limpiar los pliegues de piel que vean alrededor del pene.

“Un buen lavado con un buen jabón (y espuma) definitivamente es útil en el área de la ingle. (…) Siempre debe lavarse después de hacer ejercicio para eliminar el sudor y las bacterias que se acumulan. Esto puede ayudar a prevenir problemas como las infecciones por hongos que causan tiña o tiña inguinal”, comentó Rossi.

Básicamente, los consejos de Rossi para mantener un pene limpio y sano incluyen utilizar abundante jabón –adecuado para la entrepierna– y asegurarse de que este llegue a todos los pliegues de piel en el miembro, de forma que no queden espacios donde los hongos u otros problemas puedan desarrollarse.

¿Por qué es importante mantener la buena higiene del pene?

Tal como Rossi lo adelantó, el tener una buena higiene del área de la ingle puede ayudar a evitar tener que lidiar con infecciones en el pene. Por ejemplo, la tiña inguinal, científicamente conocida como tinea cruris y definida por la Clínica Mayo como una “infección por hongos que causa un sarpullido rojo y con picazón en las áreas cálidas y húmedas del cuerpo”, es particularmente común en el área de la entrepierna.

Esto se hace más común en atletas, que sudan constantemente o en personas obesas, que suelen tener dificultades para limpiar adecuadamente los pliegues del tejido. Sin embargo, la tiña inguinal puede aparecer en cualquiera que no practique una correcta higiene en su pene –por lo que no es exclusiva de los grupos recién mencionados–.

Rossi también comentó que otro par de situaciones comunes que los hombres podrían evitar con una mejor higiene son la fimosis y la balanitis. La primera, según Healthline, es “una condición en la cual el prepucio no se puede retraer (retirar) de alrededor de la punta del pene”.

Por su parte, la balanitis “es una inflamación del glande, o la cabeza, del pene, debido a una infección u otra causa”, según Medical News Today. En ambos casos, la condición puede llevar a un endurecimiento de la piel y causar dolor en el área de la ingle.

¿Y si ya apareció una infección?

En cualquiera de los casos antes mencionados, la opción más segura es visitar a un dermatólogo. Para casos como el de la tiña inguinal puede que solo sea necesario aumentar los cuidados de higiene del pene y, probablemente, utilizar alguna crema recomendada por el médico para aliviar la irritación y picazón inicial.

Por otro lado, para la fimosis y la balanitis la decisión del dermatólogo dependerá en gran parte de qué tan grave sea la condición. Para la primera, si el endurecimiento es leve, tan solo un ligero esfuerzo por retraer la piel alrededor del pene durante la ducha o cuando se va al baño puede ayudar a que la piel poco a poco ceda.

De forma similar, la balanitis –si no es muy grave– puede tratarse poco a poco maximizando las medidas de higiene y utilizando alguna crema tópica como los emulantes –que están diseñados para ablandar tejidos–. Ahora, si cualquier de los dos casos es particularmente fuerte o está muy avanzado, lo más probable es que el dermatólogo tenga que diseñar un tratamiento más drástico –uno que podría incluir una cirugía de circuncisión–.

En resumen, si quieres evitarte problemas (y hasta una posible visita al quirófano) lo mejor que puedes hacer es cuidar de la salud de tu pene desde ya al procurar mantener su higiene de la mejor forma posible.

Lea también:

Aunque poco frecuente, la fractura de pene sí ocurre