Mantener las condiciones idóneas para la distribución de medicamentos como las vacunas contra COVID-19 desarrolladas a partir de tecnología de ARN mensajero es un gran reto, pero un sensor podría facilitar la tarea de vigilancia.

Un equipo de científicos surcoreanos ha desarrollado un dispositivo capaz de detectar cambios de temperatura en un período determinado. De esta forma, los funcionarios a cargo de su distribución o aplicación podrán confirmar si esta se mantuvo o no bajo los estándares que garantizan su eficacia.

En su artículo en la revista ACS Omega explican que este sensor de temperaturas fue diseñado a prueba de manipulaciones, lo cual puede aumentar la confianza de los funcionarios sanitarios a cargo de su administración.

Las vacunas de ARN mensajero son muy susceptibles a la temperatura

La tecnología de ARN mensajero ha permitido contar con medicamentos seguros y altamente eficaces para prevenir el contagio en esta pandemia, pero mantenerlos en óptimas condiciones es una tarea hercúlea en esta emergencia.

Hercúlea y prioritaria, dada la amplia demanda e importancia de las vacunas actualmente. Garantizar que se entregan y administran en buen estado es garantizar también que estas cumplirán su función de generar una respuesta inmune en su receptor que impedirá la infección con el temido SARS-CoV-2.

Pero, ¿qué es lo que hace tan compleja esta meta? Las dos vacunas de ARNm contra COVID-19 tienen instrucciones para producir la proteína pico del coronavirus que, una vez dentro del cuerpo receptor, activará las defensas inmunológicas de tal forma que este quede inmune al contagio en próximas exposiciones.

El proceso es simple y altamente eficaz, pero el ARN mensajero es muy inestable, por lo que requiere condiciones muy específicas para mantenerse. Ambas vacunas requieren un almacenamiento y transporte ultrafrío para lo cual se necesitan equipos especiales y energía eléctrica. Y esto puede ser un gran problema en lugares recónditos o con escasez de tecnología adecuada.

Un sensor capaz de detectar los cambios de temperatura de las vacunas contra COVID-19

Dos imágenes juntas en las que se muestra el sensor de temperatura adjunto a un vial de vacuna, el cual cambia de color al detectar cambios durante más de 2 minutos.
Si la temperatura de un vial de vidrio que contiene una vacuna simulada aumenta por encima de -60 °C durante más de 2 minutos, el tubo con la mezcla se difunde en un absorbente blanco cambiando de color de forma irreversible. Crédito: ACS Omega.

Saber si alguna de las dosis ha experimentado cambios de temperatura lo suficientemente drásticos como para alterar su funcionamiento puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte de una persona. Es por ello que los investigadores trabajaron arduamente en el desarrollo de un dispositivo capaz de alertar a los encargados de distribuirlas.

Para ello, mezclaron un poco del anticongelante etilenglicol, agua y tinta azul en un tubo pequeño y lo congelaron usando nitrógeno líquido. Luego de esto, añadieron un absorbente de celulosa blanca a su parte superior; lo voltearon y lo adhirieron a un vial de vidrio más grande que contenía una imitación de la vacuna a -70 °C.

Al probarlo, los investigadores notaron que, por encima de -60 °C, la mezcla anticongelante se derretía, y en el proceso, el tinte se difundió en el absorbente de celulosa blanca, haciendo que se tornara de color azul claro. Dicho de forma sencilla, el cambio de color del sensor sugirió un cambio de temperatura capaz de afectar la eficacia de la vacuna.

A prueba de manipulaciones

Es importante destacar que este cambio ocurrió aproximadamente 2 minutos después de que la vacuna se expusiera a la temperatura elevada. Pero las exposiciones por menos tiempo no parecían afectar la eficacia de la vacuna, lo que les confiere cierta flexibilidad.

Otra de las grandes ventajas es que el sensor de temperatura de vacunas también parece ser resistente a las manipulaciones. Cuando ocurría el cambio de color por la exposición prolongada a una temperatura mayor, el vial de vacuna no volvía a ser blanco ni siquiera si se volvía a congelar a su temperatura óptima de -70 °C

Y por último, los investigadores creen que este invento podría perfeccionarse, bien cambiando los refrigerantes o los absorbentes utilizados, o su proporción en la mezcla. De este modo, podría usarse para monitorear las condiciones ideales de almacenamiento de diferentes tipos de vacunas de ARN mensajero.

Referencia:

Tamper-Proof Time–Temperature Indicator for Inspecting Ultracold Supply Chain. https://pubs.acs.org/doi/full/10.1021/acsomega.1c00404

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