Entre los humanos, la típica escena de una damisela salvada por un caballero ha pasado de moda; no obstante, se mantiene en otras especies de primates, y de hecho, parece ser una regla. Como ejemplo, las monas de nariz blanca (Cercopithecus nictitans) que, cuando se ven acechadas por los depredadores, llaman insistentemente a los machos de su grupo para que las protejan.

Los investigadores del Programa Congo de la Wildlife Conservation Society (WCS) y la Fundación Nouabalé-Ndoki estudiaron el fenómeno en 19 grupos diferentes de monos de esta especie. Y en su artículo, publicado en la revista Royal Society Open Science, detallan el importante papel que juegan las llamadas tanto en la protección de las hembras con en sus decisiones de reproducción.

Monas de nariz blanca reclutan a los machos como pistoleros para luchar contra los depredadores

El estudio tuvo lugar en Mbeli Bai, un área dentro de bosques del Parque Nacional Nouabalé-Ndoki, en el norte de la República del Congo. Allí observaron el comportamiento de 19 grupos diferentes de monos de nariz blanca salvajes, y descubrieron que las hembras emiten llamadas bien diferenciadas para alertar a los machos sobre la presencia de depredadores y ponerlos en guardia para la batalla.

Las hembras llaman a los monos, los cuales se encargan de asistirlas para evaluar la amenaza y proporcionarles protección para garantizar la seguridad del grupo. Las monas no detienen sus vocalizaciones hasta que los machos en cuestión producen una respuesta que conduzca a la defensa del grupo contra los depredadores.

Se trata de una escena que aún se observa con regularidad entre los humanos, donde tradicionalmente los hombres se han encargado de salvar a las mujeres, aunque no siempre de manera desinteresada.

Y es que, al responder a sus llamadas, los machos tranquilizan a las hembras y aprovechan la oportunidad para impresionarlas y, de este modo, garantizar su éxito reproductivo, o por lo menos, tener una que otra oportunidad en el futuro.

“Pyow”, la respuesta con la que los monos protegen al grupo de los depredadores y garantizan su reproducción

Los monos responden al llamado de socorro con contundente “pyow” a medida que se acercan al resto del grupo. Y aunque los investigadores dicen que esta respuesta tiene poca información sobre cómo ocurrirán los eventos, sirve como una referencia de identidad masculina, como si de un grito de guerra se tratara.

De igual forma, cuando las monas escuchan el pyow de los machos, no solo se enteran de que serán defendidas de los depredadores; también identifican a los valerosos y aguerridos monos que se encargarán de la situación como especímenes de alta calidad incluso desde la distancia. Y aunque no están claros los criterios que aplican para la selección de un macho, esta respuesta parece contribuir, de cierta forma, en la reproducción. Es probable que las monas prefieran machos capaces de proteger al grupo.

De hecho, no responder a dicho reclutamiento, podría significar una vida posterior repleta de rechazo y soledad. El autor principal del estudio, Frederic Gnepa Mehon, explica que “si los machos no demuestran ser buenos protectores de grupo, es probable que tengan que dejar los grupos antes que los buenos defensores”. En pocas palabras, el llamado conlleva una responsabilidad prácticamente ineludible si desean ser aceptados y reproducirse dentro del grupo.

Posibles dialectos entre monos de nariz blanca

El estudio también identificó una vocalización diferente llamada “kek”. Esta surgió al exponer a los machos a un modelo de leopardo en movimiento durante un experimento en campo.

Al parecer, ninguno de los estudios previos centrados en monos de nariz blanca informaron esta llamada. De ahí que los investigadores crean que esta podría ser una señal de que hay diferentes dialectos en esta especie y, por consiguiente, aprendizaje de la producción vocal.

Referencia:

Female putty-nosed monkeys (Cercopithecus nictitans) vocally recruit males for predator defense. https://royalsocietypublishing.org/doi/10.1098/rsos.202135

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