En la actualidad, se sabe que construir un ambiente laboral positivo y que mantenga a los empleados felices es el mejor modo de obtener buenos resultados y aumentar el sentido de pertenencia al equipo y a la organización. Sin embargo, a pesar de que se tiene esto claro, las empresas en ocasiones siguen eligiendo malos jefes. ¿Por qué?

Investigaciones anteriores han demostrado que tener rasgos de personalidad que nos hacen egoístas, engañosos o agresivos no hace nada por nosotros a la hora de recibir un ascenso en el trabajo. No obstante, cuando se lleva esta teoría a la práctica, con frecuencia nos encontramos a individuos con “personalidades oscuras” en situaciones de poder.

Dichos jefes tienden a tener una mala relación con los empleados y a preocuparse poco por otra cosa que no sea la obtención de resultados. Ya está claro que este enfoque a largo plazo es más un perjuicio que un beneficio. Entonces… ¿por qué siguen ahí?

La investigación publicada en Journal of Business Ethics por Ling L. Harris, Scott B. Jackson, Joel Owens y Nicholas Seybert nos da justamente esta respuesta. Y, contra lo que podríamos esperar, no se trata de un problema ocasional, sino del resultado de un proceso de selección muy específico.

No, estas contrataciones no se dan por accidente

“Los rasgos de personalidad oscura a menudo se enmarcan como un subproducto accidental de la selección de gerentes que se ajustan al estereotipo de un líder fuerte. (…) Sin embargo, nuestra investigación encontró que esto a menudo no es un accidente”, comentó Seybert.

Según lo planteado por los investigadores, los resultados de las encuestas y experimentos realizados en su estudio revelaron que, bajo ciertas circunstancias, los jefes y reclutadores tendían a mostrar una preferencia por los candidatos con una “personalidad oscura”. Es decir, por aquellos que presentaran rasgos como marcadas tendencias narcisistas, falta de empatía por los demás y afines.

Cuando esto ocurre, hasta los candidatos más prometedores en cuanto a gerencia no solo de las actividades, sino del personal, terminan ignorados. Todo porque los malos jefes pueden representar para las empresas un tipo de beneficio muy específico.

¿Por qué las empresas querrían jefes malos entre sus filas?

Jefe en traje hablando con sus empleados en unifome de construcción.
Crédito: Drazen Zigic. Vía iStockphoto.

Para el caso de este estudio, la investigación se enfocó específicamente en la necesidad de contratar a un nuevo gerente para que se encargue del departamento de contabilidad de una compañía. Dicha empresa, en el experimento, tenía la hipotética necesidad de potenciar sus ganancias.

Cuando esta situación se presentaba, y se requerían resultados tan rápidos como agresivos, los voluntarios del estudio no dudaban en recomendar a las personalidades oscuras, es decir, los malos jefes, como las mejores opciones para la empresa. Esto debido a que, según parece, suelen ser vistos como los más eficientes para tareas como esta.

Los malos jefes, las personalidades oscuras y las empresas

Para esta investigación, los científicos entraron en contacto tanto con ejecutivos experimentados como con los conocidos “reclutadores ejecutivos” que se utilizan para cazar talento nuevo que incorporar a las empresas. Durante los experimentos, estos voluntarios debieron dar sus opiniones profesionales sobre diversos candidatos –tanto de los malos jefes, como de sus contrapartes: los líderes éticos–.

“Mucha gente asume que estos gerentes deben tener una gran autopresentación, promoción, habilidades interpersonales o confianza. (…) Pero nuestra investigación muestra lo contrario”, comentó Seybert.

En situaciones muy específicas, como las antes mencionadas, las empresas podrían buscar específicamente malos jefes que les permitan aumentar sus ganancias. Por este motivo:

“La mejor conclusión para los empleados es evitar las empresas que podrían ser útiles para los gerentes con personalidades oscuras y no esperar el apoyo de los superiores cuando este sea el caso. La empresa podría haber elegido a un mal jefe a propósito”, aconseja Seybert.

Referencia:

Recruiting Dark Personalities for Earnings Management: https://doi.org/10.1007/s10551-021-04761-z

Lea también:

¿Por qué sentimos placer con las desgracias ajenas?

Escribir un comentario