La historia de la humanidad está llena de detalles sorprendentes que, si no miramos con cuidado, podrían pasar desapercibidos, y justamente este es el caso de las ‘Lady Lookouts’. Este nombre, dado a las mujeres que acordaban destinar su vida a la detección de incendios forestales no solo funciona ahora como una marca de la huella femenina en la narrativa de la humanidad, sino como una muestra de igualdad como las hubo pocas antaño.

En general, para inicios de los 1900 es poco lo que la sociedad permitía hacer a las mujeres. Por este motivo, los puestos de ‘miradoras’ para detectar los incendios forestales se convirtieron en un estandarte único sobre el que las mujeres demostraron tanto sus capacidades como su independencia.

Lastimosamente, es poco lo que se sabe sobre esta profesión, quiénes fueron sus pioneras y cómo se ha mantenido hasta la actualidad. Con esto en mente, Dina Gachman, de la Smithsonian Magazine, realizó un recuento al respecto. Y, ahora, nosotros compartimos contigo los puntos más resaltantes de todo el relato.

El nacimiento de los ‘miradores’

Mujer perteneciente a las Lady Lookouts frente a una cabaña de observación.
Vía Getty Images.

Después del Gran incendio de 1910 que ocurrió en Estados Unidos, más de 3 millones de acres se perdieron en Idaho, Montana y parte de Washington. Debido a esto, las organizaciones como el Servicio Forestal estadounidenses y las agencias de seguridad tanto estatales como locales decidieron crear un plan de contingencia conjunto.

Con este, se crearon y diseminaron por las zonas verdes de Estados Unidos miles de cabañas de observación, también llamadas ‘cabs’. De acá surgió la profesión del mirador o ‘lookout’ en inglés. El trabajo de estos guardianes era vivir en los puestos de observación y estar atentos a su ambiente, de forma que pudieran detectar y alertar sobre los incendios forestales antes de que estos se volvieran incontrolables.

Un ejemplo de las capacidades y la autonomía femenina

Para inicios del siglo XX las mujeres no tenían acceso a elementos como el derecho al voto o a la posibilidad de poseer una cuenta bancaria a su nombre. En dicha época, la idea de que una mujer fuera independiente simplemente no estaba en la cabeza de la sociedad.

Incendio forestal en el 2006.
Incendio forestal detectado en el 2006 por la Lady Lookout Sara Irving. Crédito: Sara Irving.

Pero, en paralelo, fueron surgiendo las ‘lady lookouts’ quienes hicieron historia al dedicar su vida a salvar miles de acres de las manos de los incendios forestales. Así, en la misma época en la que las mujeres prácticamente no tenían permitido, estas ‘miradoras’ hacían su vida en el bosque, dentro de una cabaña con unos 14 por 14 pies y sin otra compañía que su propia mente.

Mujeres pioneras: las primeras ‘Lady Lookouts’ de la historia

Los puestos como ‘miradoras’ marcaron una diferencia entre lo que ocurrió con muchas otras áreas profesionales de las que las mujeres se vieron (y lastimosamente, aún se ven) excluidas. De hecho, casi paralelamente con la profesión de mirador surgieron las primeras ‘lady lookouts’ de la historia.

Pero, solo por unos pocos años, las mujeres desempeñaron esta labor incluso antes de que se oficializara como un trabajo. Para representar esto, se tienen los registros de la cocinera Mable Gray en 1902. La mujer trabajaba en un campamento al norte de Idaho cuando su jefe le pidió que se subiera a un abeto y vigilara en busca de humo. Así, Gray fue una de las primeras mujeres en ejercer la labor de ‘miradora’, al menos tres años antes de que este puesto se oficializara.

Hallie Morse Daggett, el antes y después para las lady lookouts

Retrato de Hallie Morse Daggett
Crédito: Forest History Society, Durham, NC.

Ahora, en la historia la primera representante de las ‘Lady Lookouts’ sería Hallie Morse Daggett. En 1905, ella compitió de con otros dos hombres por puesto de miradora del Servicio Forestal en Eddy Gulch en el Bosque Nacional Klamath, al norte de California.

Pero, su intrepidez y decisión le ganaron tal respeto y reconocimiento que la balanza terminó por inclinarse a su favor. Tal como se muestra en la carta de recomendación enviada por el Ranger M.H. McCarthy –y recuperada por Smithsonian Magazine–.

“La novedad de la proposición que se me ha dado y que ahora estoy tratando de transmitirles, quizás les deje sin aliento, y espero que su corazón sea lo suficientemente fuerte para soportar el impacto. Es esta: una de las postulantes más incansables y entusiastas que tengo para el puesto es la señorita Hallie Morse Daggett, una activa mujer de 30 años, que conoce y ha atravesado todos los senderos de la cuenca del río Salmon, y está completamente familiarizada con cada pie del Distrito. Es una ardiente defensora del Servicio Forestal y busca el puesto con evidente buena fe, y le asegura solemnemente que permanecerá fielmente en su puesto hasta que sea retirada. Está absolutamente desprovista de la timidez que normalmente se asocia con su sexo, ya que no le teme a nada que camine, se arrastre o vuele. Ella es una dama perfecta en todos los aspectos, y sus calificaciones para el puesto están avaladas por todos los que conocen sus aspiraciones”.

Se dice que, tan solo en su primera temporada detectó 40 incendios y solo 5 acres totales se quemaron. Con Daggett se creó un antes y un después para las mujeres en el Servicio Forestal. Ya que, hasta ella, estas habían sido relegadas a trabajos de oficina.

Helen Dowe, allanó el camino en la historia para las ‘Lady Lookouts’ del futuro

Aproximadamente una década después de que Daggett hiciera su debut, Helen Dowe se convirtió en la segunda mujer en pertenecer al grupo de las ‘Lady Lookouts’ –título con el que se las identificó en un principio en los medios locales–.

Dowe inició sus servicios en 1919 y continuó activa hasta 1921. Durante estos años, trabajó en el mirador Devil’s Head, de Colorado, que se ubica sobre un afloramiento de granito a 9.748 pies de altura. Igual que con Daggett, su contribución fue notoria y miles de acres se salvaron de volverse cenizas gracias a su cuidadosa vigilancia.

Décadas más tarde, con el inicio de la Segunda Guerra Mundial y la gran mayoría de los hombres en la guerra, el recuerdo de la labor de Daggett y Dowe ayudó a que los puestos de miradoras se abrieran como nunca antes para las mujeres.

Afortunadamente, una vez la guerra acabó, las mujeres no terminaron relegadas de nuevo. Por lo que, incluso hoy, siguen siendo una parte importante del grupo de trabajadores que se desempeñan en esta área.

Una chispa que solo ha sabido crecer

Cabaña de observación
Crédito: Sara Irving.

Para este momento, un trabajo como este se podría haber visto como “solo para hombres”. Pero, afortunadamente hubo pioneras encargadas de cambiar esto rápidamente al transformarse en las primeras ‘Lady Lookouts’ de la historia. A inicios de siglo, mujeres como ellas ya marcaban la pauta y trabajan independientemente como miradoras.

Estas mujeres literalmente se convirtieron en pioneras que allanaron el camino para que la profesión no fuera un tabú para quienes quisieran seguir sus pasos. De hecho, se podría especular que gracias a su primer impulso, hoy en día hay una distribución bastante equitativa.

Gary Weber, miembro de la Asociación de Vigilancia de Incendios Forestales, aclara que no es realmente posible dar cifras oficiales. Todo debido a que demasiadas organizaciones independientes participan en estos proyectos de vigilancia. Entre ellas, se pueden mencionar algunas como el Servicio Forestal, el Servicio de Parques Nacionales, la Oficina de Administración de Tierras y varios estados.

A pesar de esto, Weber comenta que se “arriesgaría a adivinar que probablemente esté cerca del 50/50”. Esto al hacer referencia a la posible distribución actual de los puestos de trabajo en los aproximados 450 o 500 puestos de vigilancia aún activos.

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