Un nuevo estudio ha revelado que los datos sobre las emisiones de gas metano provenientes de la industria de petróleo y gas en Estados Unidos en realidad han sido subestimados. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) ha aplicado un método que, aunque lógico, no muestra la realidad de las emisiones procedentes de dicha industria.

Esta evaluación, que es la primera en su tipo, recuerda la importancia de examinar los estudios sobre gases de efecto invernadero para mejorar las medidas para contrarrestarlo.

La necesidad de verificar las emisiones de metano reportadas

La dinámica industrial actual sigue siendo poco sostenible y genera grandes cantidades de contaminantes y gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano, a pesar de la evidencia de su nocividad para con el medio ambiente.

No es un secreto que las fuentes son bastante variadas, pero no por ello la industria de explotación de hidrocarburos tenga menos responsabilidad. En nuestra nota previa sobre el metano, por ejemplo, mencionamos varias fuentes emisoras, y entre ellas figuró como un gran contribuyente la producción de petróleo y gas.

Pero los autores del nuevo estudio descubrieron que quizás hemos estado subestimando el problema. Para ello, desarrollaron un método que les permitió rastrear y mapear las emisiones totales del gas de los datos satelitales hasta su fuente en el suelo. Esto con el objetivo de hacer una evaluación del informe de emisiones de la EPA y verificar que las cifras son lo más cercanas posible a la realidad.

Un método que no refleja todas las fuentes de metano en la industria de petróleo y gas

La EPA calcula las emisiones de metano en función de los procesos y los equipos presentes en campo. En teoría, si una bomba de gas emitirá una cierta cantidad de metano, esta se multiplica por el número de bombas que existen en todo el país. El total generado en este procedimiento es el que representa las emisiones totales procedentes de bombas de gas en su informe.

Sin embargo, este método no es tan preciso como merecen ser las estimaciones de las emisiones de metano en un contexto histórico en el que calentamiento global es un problema vigente. El investigador Joannes Maasakkers dice que este método difícilmente tome en cuenta todas las posibles fuentes de emisión.

“Sabemos que un número relativamente pequeño de instalaciones genera la mayor parte de las emisiones y, por lo tanto, es evidente que hay instalaciones que están produciendo más emisiones de las que esperaríamos de estas estimaciones generales”.

Rastreo de metano desde la atmósfera hasta el suelo

Los investigadores trabajaron previamente con la EPA en el mapeo de las emisiones regionales de metano provenientes de diferentes fuentes en los Estados Unidos; luego, llevaron a cabo simulaciones para observar el movimiento del metano a través de la atmósfera.

En esta oportunidad, compararon esas simulaciones con observaciones satelitales realizadas entre 2010 y 2015. Bajo una enfoque similar, lograron rastrear el camino que seguían las emisiones desde la atmósfera hasta el suelo, como haciendo un retroceso en un video. Así llegaron a las fuentes que las emitían y luego las compararon con la información reportada.

Fue así como descubrieron discrepancias significativas en las emisiones de metano procedentes de la explotación de petróleo y gas natural. Los investigadores encontraron un 90 por ciento más de emisiones en la producción de petróleo, y un 50 por ciento más en las emisiones derivadas de la producción de gas natural que las estimaciones realizadas por la EPA en su último informe.

Se trata de una hallazgo importante tomando en cuenta la necesidad de estimar con la mayor precisión posible la presencia de estos gases en la atmósfera. Al saber cuánto hay, y de dónde provienen, podrían aplicarse medidas mejor enfocadas para su reducción. De este modo, podríamos hacer mucho más en la lucha contra el cambio climático y menos tiempo.

Referencia:

2010–2015 North American methane emissions, sectoral contributions, and trends: a high-resolution inversion of GOSAT observations of atmospheric methane. https://acp.copernicus.org/articles/21/4339/2021/

Lea también:

Los humanos han estado emitiendo mucho más metano del que se pensaba.

 

Escribir un comentario