Taza de café lista para que alguien la tome antes de ir a hacer ejercicio y quemar grasas, colocada junto a un gran saco de granos de café.
Vía Wikipedia Commons.

La cafeína históricamente ha sido una constante en la humanidad y ha actuado como un estimulante que, incluso hoy, muchos disfrutamos y aprovechamos. En general, nuestro primer sitio para adquirirla es el café, lo hace de esta una de las bebidas más expandidas por todo el globo. Ahora, nuevas investigaciones señalan que otra de sus propiedades podría ayudarnos a aumentar la quema de grasas durante el ejercicio.

El estudio que ha sugerido esto se publicó hace poco en el Journal of the International Society of Sports Nutrition. Para su realización, se creó un equipo de investigadores conformado por Mauricio Ramírez-Maldonado, Lucas Jurado-Fasoli, Juan del Coso, Jonatan R. Ruiz y Francisco J. Amaro-Gahete.

Cada uno de ellos, como parte del Departamento de Fisiología de la Universidad de Granada, trabajó en conjunto para comprender de qué forma el consumo de café podía o no traer beneficios para las personas que lo consumían antes de ejercitar.

¿Por qué estudiar el café y su efecto sobre el ejercicio?

En la actualidad, sabemos que la cafeína puede tener efectos tanto negativos como positivos sobre el organismo, sobre todo dependiendo de las cantidades de café que consumamos. Sin embargo, a pesar de que ahora conocemos un poco más sobre ella y estos elementos, es poco lo que se conoce sobre su influencia en el organismo durante actividades aeróbicas.

En la actualidad, ya se reconoce a la cafeína como una sustancia ergogénica que, en teoría, nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento deportivo. No obstante, este conocimiento es aún solo empírico y no se han hecho casi investigaciones sobre el tema. De allí que los científicos decidieran tomar este vacío de conocimiento como punto de partida para su estudio.

“La recomendación de ejercitarse en ayunas por la mañana para aumentar la oxidación de grasas es un lugar común. Sin embargo, esta recomendación puede carecer de base científica, ya que se desconoce si este aumento se debe al ejercicio por la mañana o por no comer durante más tiempo”, comentó Amaro-Gahete.

Taza tumbada con granos de café saliendo de ella.
Vía PxHere.

Para resolver esta incógnita, los investigadores desarrollaron un experimento en el que participaron quince hombres, todos de 32 años en promedio. Durante este, cada uno debió hacer ejercicio con un tiempo de ayudas una vez durante la mañana, otra vez durante la tarde. Asimismo, se repetiría este escenario, pero ahora se ingeriría una taza de café antes del ejercicio.

Cada uno de los cuatro escenarios estuvo separado del otro por 7 días, para evitar que un ayuno influyera sobre otro. En cada caso, se midieron los niveles de oxidación de grasas, es decir de su quema, y qué tanto cambiaba esto si se tomaba café antes del ejercicio.

Una taza de café antes de hacer ejercicio nos ayuda a quemar más grasas

“Los resultados de nuestro estudio mostraron que la ingesta aguda de cafeína 30 minutos antes de realizar una prueba de ejercicio aeróbico aumentó la oxidación máxima de grasas durante el ejercicio independientemente de la hora del día”, explicó Amaro.

En otras investigaciones se había planteado que tomar café en ayunas puede ser nocivo para el metabolismo. Pero, en esta oportunidad, los resultados han mostrado que en realidad lo activa.

Según los datos obtenidos, solo una taza de café fuerte –con unos 3 miligramos de cafeína por kilogramo– tomada media hora antes de hacer ejercicio puede hacer la diferencia y potenciar la quema de grasas.

Los efectos se potencian durante la tarde

Además de lo anterior, el estudio también pudo comprobar que hubo diferencias metabólicas entre la ingesta de cafeína por la mañana (a las 8 am) y por la tarde (a las 5 pm). En estos casos, aquellos individuos que tomaron un café vespertino tuvieron el mejor rendimiento y lograron quemar más grasas durante el ejercicio.

Específicamente, el índice de oxidación máximo de grasas subió en promedio un 10,7% en las mañanas, mientras que aumentó hasta un 29% por las tardes.

Con esto en mente, podemos ver que la investigación deja claras cuáles serían las mejores condiciones para ejercitar si buscamos disminuir los niveles de grasa en nuestro organismo. Básicamente, podremos quemar más grasas haciendo ejercicio aeróbico por la tarde, 30 minutos después de una taza de café fuerte.

Referencia:

Caffeine increases maximal fat oxidation during a graded exercise test: is there a diurnal variation? http://dx.doi.org/10.1186/s12970-020-00400-6

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