Representación del parásito de la leishmaniasis.
Vía Sciencephoto.

La infección causada por los protozoos del parásito del género Leishmania tiene variados mecanismos para entrar a nuestro organismo. Gracias a ellos, estos patógenos pueden afectar nuestras células y retrasar la reacción de nuestro sistema inmunológico.

En general, se conoce a esta infección como leishmaniasis. Sin embargo, dependiendo del área que afecte, se la puede identificar como visceral, cutánea o mucocutánea. Para la reciente investigación que se publicó en iScience, los científicos se enfocaron principalmente en la última.

Gracias a esto, el equipo conformado por Renan V. H. de Carvalho, Djalma S. Lima-Júnior, Caroline V. de Oliveira y Dario S. Zamboni logró identificar qué herramientas específicas usaban los parásitos para colarse en nuestro organismo e infectarlo.

Estos mecanismos de infección ayudan al parásito a burlar a nuestro sistema inmunológico

Como se sabe, la leishmaniasis mucocutánea usualmente ataca diversas áreas del organismo como nuestra nariz, boca y garganta. Pero, en casos extremos esta puede llegar a extenderse al cartílago de los huesos circundantes y causar deformaciones.

En esta oportunidad, la investigación abarcó las fases iniciales de la infección. Gracias a este enfoque, detectaron que los mecanismos de infección del parásito dependían de un vive endosimbióticamente dentro del él: el virus de ARN de Leishmania (LRV, por sus siglas en inglés).

Parásito de la leishmaniasis infectando el organismo.
Parásito de la leishmaniasis infectando una célula por medio de la acción del LRV. Crédito: Renan V. H. de Carvalho & Dario Zamboni

Cuando este se activa, puede inhabilitar la acción de la enzima caspasa-11 a través de una autofagia inducida. En general, las caspasas participan en la muerte celular programada y colaboran con el sistema inmunológico innato. Por lo que, cuando estas no funcionan correctamente, parte de nuestro organismo queda desprotegido.

Según los investigadores, en algunas regiones como Brasil, la leishmaniasis mucocutánea –junto a la cutánea– ha llegado a afectar a más de 20 mil personas por año. De allí que se muestre un interés mayor en conocer en detalle los mecanismo de infección de este parásito y, con suerte, se puedan desarrollar estrategias para burlarlo.

Detectar los mecanismos de infección del parásito ayudarán a desarrollar más y mejores tratamientos

“Usando macrófagos y ratones, descubrimos que LRV inhibe la activación de caspasa-11 por Leishmania, y esto amplía nuestra comprensión de los mecanismos utilizados por el virus para exacerbar la enfermedad”, expresó Zamboni.

Hasta el momento, no se tiene un tratamiento específico contra esta enfermedad. Por esto, con la información recién obtenida sobre los mecanismos de infección, se podrían desarrollar mejores alternativas para hacer frente al parásito.

Gracias a este estudio, y a una serie desarrollada por el mismo grupo de autores, se ha visto el rol vital que tiene la caspasa-11 en variados tipos de infecciones. Ahora, con la nueva perspectiva sobre las capacidades de esta enzima –y de toda la familia de caspasas–, en el futuro podrían desarrollarse medicamentos que les permitan evitar la acción inhibidora del LRV.

Referencia:

Endosymbiotic RNA virus inhibits Leishmania-induced caspase-11 activation: https://doi.org/10.1016/j.isci.2020.102004

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