Carne procesada como la que genera más riesgo de demencia colocada sobre una tabla para picar.
Vía Piqsels.

Se sabe que tener una dieta sana aumenta nuestras posibilidades de gozar de una buena salud. Pero… ¿en qué consiste exactamente una “dieta sana”? Incluso ahora, la respuesta a esta pregunta no está clara, ya que existen muchas aristas del tema que no se han estudiado. Con la intención de aclarar por lo menos una, se desarrolló recientemente una investigación que encontró una relación entre la carne procesada y el riesgo de demencia.

Los científicos Huifeng Zhang, Darren C. Greenwood, Harvey A. Risch, David Bunce, Laura J. Hardie y Janet E. Cade estuvieron detrás de dicho estudio. Luego de analizar los datos de 493.888 participantes registrados en el Biobanco del Reino Unido, los resultados de la investigación se publicaron en el American Journal of Clinical Nutrition.

Relacionan a la carne procesada con un mayor riesgo de demencia

Los datos obtenidos por el biobanco se recopilaron entre el 2006 y el 2010. Gracias a ellos, fue posible obtener un registro completo de la información genética y salud de cada uno de sus participantes.

Sumado a esto, el sistema de salud de gestión nacional del Reino Unido también permitió a los investigadores hacer un seguimiento continuo de la salud de cada uno de los participantes hasta que fallecieron o hasta que se acabó el plazo del estudio.

Tocinetas cocinadas en su propia grasa sobre una sartén.
Vía Piqsels.

La información, recopilada sobre estos individuos de entre 40 a 69 años, se complementó con cuestionarios sobre su dieta que llenaron hasta 16 meses después de la primera consulta. Con esto, se pudo analizar tanto la salud como el estilo de vida y la dieta de cada participante.

Esta información trajo a la luz un total de 2.896 casos incidentes de demencia por todas las causas. De estos, 1.006 casos correspondían a la enfermedad de Alzheimer y los otros 490 a la demencia vascular.

Al tener estos datos claros, la relación entre el consumo de carne procesada (como el tocino, la cecina o las salchichas) y el riesgo de demencia fue clara. Ya fuera que se hablara de demencia vascular o de Alzheimer, la incidencia general de estos cuadros neurodegenerativos era hasta un 44% por cada 25 gr de carne procesada consumidos diariamente.

El otro lado de la moneda: la carne no procesada podría reducir el riesgo de demencia

Carne no procesada sobre un plato elegante de color negro.
Vía Piqsels.

Según los investigadores, hasta la fecha se había relacionado el alto consumo de carnes con el mayor riesgo de desarrollar demencia. No obstante, no se habían detallado las diferencias entre los distintos tipos de carnes.

Por su parte, el estudio recién realizado sí se ha esforzado por hacer esta diferencia. De allí que se haya podido observar cómo mientras que la carne procesada aumenta el riesgo de demencia, las no procesadas (como la carne de res cocida, la ternera, el cerdo…) causaban reacciones distintas en el organismo.

Por ejemplo, en algunos casos las carnes no procesadas no causaron cambios, lo que implica que el nivel de riesgo se mantuvo igual. Ahora, en otros, la incidencia de demencia disminuyó ligeramente cuando la persona consumía carne no procesada regularmente.

No todas las carnes aumentan el riesgo de demencia

“Nuestros hallazgos sugieren que el consumo de carne procesada puede aumentar el riesgo de demencia incidente, y la ingesta de carne roja sin procesar puede estar asociada con menores riesgos”, escribieron los autores.

Además de establecer por primera vez esta diferenciación clara, los investigadores también estuvieron monitoreando la variación genética del alelo APOE ε4 –conocido por aumentar el riesgo de demencia–. Efectivamente, notaron que las personas con esta mutación tenían una posibilidad entre 3 y 6 veces mayor de desarrollar estos cuadros neurodegenerativos.

Sin embargo, al mirar los resultados, se pudo notar que este riesgo no cambiaba según la dieta de los individuos. Por lo que la relación existente entre el tipo de carne consumida y la aparición de la demencia se maneja por un mecanismo separado del alelo APOE ε4.

Los investigadores aclaran que, siendo esta una investigación meramente observacional, sus resultados no muestran una verdadera causa y efecto, sino una mera correlación entre los factores. Por lo que sus resultados no deben tomarse como una verdad absoluta. Ahora, sí podrían y deberían usarse como base para el desarrollo de posteriores estudios.

Referencia:

Meat consumption and risk of incident dementia: cohort study of 493,888 UK Biobank participants: https://doi.org/10.1093/ajcn/nqab028

Lea también:

Dieta mediterránea ayuda a reducir el riesgo de deterioro cognitivo en la vejez