El virus pandémico, SARS-CoV-2, ya ha estado entre nosotros más de un año y, aunque ahora conocemos un poco más sobre él, recientes noticias nos han demostrado que aún es mucho lo que nos falta por descubrir. Según parece, cada vez son más los pacientes que reportan nuevos síntomas tardíos del COVID-19 hasta cuatro meses después de haberlo padecido.

¿Lo más impactante? Los síntomas manifestados no son los mismos del inicio de la enfermedad. De hecho, estos se presentan como un nuevo paquete sintomatológico que no existió cuando el coronavirus atacó por primera vez.

Cuatro meses después, los sobrevivientes del COVID-19 presentan nuevos síntomas tardíos

Para su realización, el estudio contó con la participación de 478 sobrevivientes que habían sido hospitalizados a causa del coronavirus. De todos estos, 224 reportaron al menos uno de los nuevos síntomas tardíos que no se presentaron durante el primer cuadro del COVID-19.

Cuatro meses después de la hospitalización por COVID-19, una cohorte de pacientes informó con frecuencia síntomas que no estaban presentes anteriormente, y las anomalías en la exploración pulmonar eran comunes entre los que se sometieron a las pruebas”, dijeron los autores.

A través de entrevistas telefónicas se determinó que estos más de doscientos pacientes (el 51% de la muestra) desarrollaron al menos uno de los siguientes problemas cuatro meses después de superar el coronavirus: fatiga, dificultades cognitivas y disnea (problemas para respirar).

Asimismo, en 94 pacientes que estuvieron en las unidades de cuidados intensivos se detectaron otros síntomas tardíos adicionales. Entre los más destacados se encontraron los cuadros de ansiedad, depresión y de estrés postraumático en proporciones del 23, 18 y 7% de la muestra.

La ciencia da una primera mirada al tema

Por ahora, el reporte que ha hecho referencia a esta situación se trata de una investigación prospectiva. En otras palabras, se trató de un estudio que recopiló datos sobre pacientes con COVID-19 y la progresión de su enfermedad, pero que no colocó ningún tipo de control. Por ende, los registros obtenidos son meramente observacionales y no cuentan con control de variables.

“Estos hallazgos están limitados por la ausencia de un grupo de control y de evaluaciones previas al COVID-19 en esta cohorte. [Por esto] Se necesita más investigación para comprender los resultados a más largo plazo y si estos hallazgos reflejan asociaciones con la enfermedad”, explicaron los autores.

Debido a esto, la información presentada por el informe publicado en Journal of the American Medical Association solo puede actuar como un primer llamado de atención. Ahora, en base a ella, será necesario hacer nuevos estudios que permitan tener respuestas más claras que nos dejen comprender la relación entre el COVID-19 y estos nuevos síntomas tardíos.

Referencia:

Four-Month Clinical Status of a Cohort of Patients After Hospitalization for COVID-19: DOI:10.1001/jama.2021.3331

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