Mujer estirandose y tomando un descanso corto del trabajo para aumentar su productividad.
Vía Photopin.

Según los promedios del 2014, un empleado estadounidense puede pasar un promedio de 47 horas a la semana en el trabajo. En total, esto implicaría que durante su vida laboral permanecerá 109.980 en su oficina, negocio o afín. Claramente, no todos los días ni todo el tiempo podrá estar al tope de su energía. Por esto, saber que tomar descansos cortos en realidad puede aumentar nuestra productividad en el trabajo, es un truco que tanto trabajadores como empleadores deberían conocer.

Para abordar este tema, recientemente se publicó un artículo en el Journal of Applied Psychology. Dentro de este, se analizaban los resultados de dos investigaciones no vinculadas entre sí que paralelamente investigaron los efectos de la fatiga y el descanso en la productividad de los trabajadores.

El secreto de las “micropausas”

El primer gran punto a trabajar en estos casos fueron las “micropausas”. En resumidas cuentas, estas son descansos voluntarios, improvisados y cortos que un trabajador puede tomar durante su jornada.

Si la actividad cumple con estas tres características, cualquier elemento desde hablar unos minutos con un compañero de trabajo, comer un bocadillo, estirarse o hacer algún pasatiempo –como crucigramas, sopas de letras y demás– es válido.

Mujer tomando un descanso del trabajo viendo por la ventana frente a su escritorio.
Crédito: Caiaimage/Paul Viant. Vía Getty Images.

La investigación tomó este concepto y observó de qué forma podía impactar en el desempeño de los trabajadores. Además, para asegurarse de controlar todas las variables posibles, los investigadores tuvieron cuidado de registrar otros elementos como: a) la calidad del sueño, b) los niveles de fatiga, c) el compromiso con su trabajo y d) las experiencias de cada día.

De este modo, pudieron identificar no solo cuándo las micropausas eran más comunes, sino qué tan beneficiosas podían ser para el desempeño final del trabajador. Los resultados fueron muy similares tanto para el estudio estadounidense, realizado con 98 voluntarios, como para el surcoreano, hecho con 222 participantes.

Tomar un descanso corto en el momento correcto puede aumentar nuestra productividad en el trabajo

Uno de los secretos de las micropausas que los autores del artículo buscaron resaltar es su brevedad. En un principio, un descanso así de corto puede verse como una pérdida de tiempo, más que como una ayuda para aumentar la productividad en el trabajo.

Sin embargo, los resultados de las investigaciones antes mencionadas nos muestran que, en realidad, solo con añadir estas breves pausas a lo largo de nuestro día, nuestro desempeño puede mejorar considerablemente –incluso en aquellos días en los que estamos fatigados–.

De hecho, los estudios también resaltaron que, mientras más cansada estuviera una persona, más propensa estaría a tomar micropausas. De allí que se vean estas como elementos mutables que dependen de la necesidad de cada persona y no como un elemento que se pueda imponer bajo una estructura o rutina específica.

“(…) un descanso de cinco minutos puede ser dorado si lo tomas en el momento adecuado. Nuestro estudio muestra que lo mejor para una empresa es brindar a los empleados autonomía en términos de tomar micro-interrupciones cuando se necesitan; esto ayuda a los empleados a administrar su energía de manera efectiva y participar en su trabajo durante todo el día”, completó Sophia Cho, coautora del artículo.

Referencias:

Daily microbreaks in a self-regulatory resources lens: Perceived health climate as a contextual moderator via microbreak autonomy: https://doi.apa.org/doi/10.1037/apl0000891

How Much Time Does a Person Spend at Work During His Lifetime? https://www.reference.com/world-view/much-time-person-spend-work-during-his-lifetime-57a76289b54a4ea8#

Lea también:

¿Funcionan realmente los ejercicios de integración del equipo en el trabajo?