Arrecife con la luz del sol colandose a través del agua.
Vía snapygoat.com

Como bien sabemos, nuestros organismos están equipados con sus propios sistemas de defensa destinados a mantenernos seguros ante las amenazas microscópicas del ambiente. Hasta ahora, considerábamos que, al menos de forma primitiva, nuestros cuerpos eran capaces de reconocer cualquier amenaza y actuar contra ella. Ahora, una reciente investigación podría cambiar esto al revelar unos nuevos tipos de “bacterias invisibles” que nuestro sistema inmunológico no reconoce.

El estudio que ha traído esta posibilidad a la mesa se publicó recientemente en Science Immunology. Dentro de este, los investigadores explican cómo su estudio de las profundidades oceánicas los llevó a descubrir varios tipos de microbios que nuestro sistema inmune no es capaz de reconocer.

Lo que prospera en nuestra ausencia

La característica que llevó a los investigadores a estudiar particularmente a estos organismo en primer lugar fue su lugar de origen. Este se trata de las profundidades del mar del Área Protegida de las Islas Fénix.

Como bien se sabe, esta es un santuario marino en las cosas de la nación insular de Kiribati. La reserva tiene el tamaño de todo el estado de California y es considerado el Patrimonio Mundial de la UNESCO más grande y profundo.

Por estas características, la vida que habita sus profundidades ha tenido la posibilidad de crecer y evolucionar sin la intervención humana. De allí que muchas de sus criaturas aún estén por clasificar y que, en general, sus habitantes estén llenos de sorpresas para nosotros.

En este caso, el descubrimiento de estas bacterias y su posterior estudio llevó a los investigadores a notar que ellas eran prácticamente “invisibles” para nuestro sistema inmunológico. En otras palabras, que este no era capaz de reaccionar o defenderse de ellas cuando entraban en contacto con el organismo.

Nuestro sistema inmunológico no reconoció a las nuevas bacterias

Máquina explorando las profundidades del océano en la búsqueda de las baterias que son invisibles para nuestro sistema inmunológico.
Crédito: Programa Explorador de NOAA Okeanos, Expedición MCR 2011/Flickr.

La toma de muestras duró aproximadamente tres semanas y de dio durante el 2017. Luego de que se recolectaran las bacterias gramnegativas con el vehículo operado por control remoto, SuBastian, se procedió a analizarlas.

Seguidamente, los investigadores probaron de qué forma ellas podían interactuar con el sistema inmune de los mamíferos. Pero, para su sorpresa, la respuesta es que no había interacción en absoluto.

Dentro de su experimento se trabajó con 50 cepas bacterianas diferentes expuestas a células tanto humanas como de ratón. Al final de las pruebas, el sistema inmunológico había dejado libres a las “bacterias invisibles” al menos el 80% de las veces. Como resultado, se pudo observar que dichos microbios no parecían activar la respuesta inmune del organismo, ya que las células no los reconocieron como una amenaza.

¿Por qué estas bacterias son invisibles para nuestro sistema inmunológico?

Hasta el momento, este detalle no se tiene claro. Por ahora, la investigación solo ha estado en una etapa inicial que ha permitido comprobar la rara falta de investigación entre los patógenos nuevos y el sistema inmune. En otras palabras, será necesario que se conduzcan más investigaciones a futuro que permitan entender qué es lo que hace que estas bacterias sean “invisibles” para el sistema inmunológico.

¿Estas “bacterias invisibles” podrían ser peligrosas para nosotros?

No. A pesar de que son en su mayoría invisibles para el sistema inmunológico, estamos en un verdadero riesgo de contagio con estas bacterias Todo debido a que estos microorganismos evolucionaron para sobrevivir en ambientes fríos, oscuros y de altas presiones. La superficie está lejos de ofrecer estas condiciones, por lo que no pueden prosperar acá.

Ahora, esto no implica que los investigadores puedan o deban trabajar sin preocuparse. Aunque estas las bacterias no puedan sobrevivir en la superficie, eso no implica que otros patógenos aún por descubrir no puedan tampoco.

De allí que sea necesario que este tipo de investigaciones se realicen con extremo cuidado. Ya que, como indican los científicos, no se sabe qué tipo de microbios o patógenos desconocidos podrían encontrarse en misiones de exploración de áreas como el Ártico o las profundidades oceánicas.

Referencia:

Deep-sea microbes as tools to refine the rules of innate immune pattern recognition: DOI: 10.1126/sciimmunol.abe0531

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