Las habilidades lectoras y numéricas siempre han estado fuertemente divididas en nuestra mente. En general, consideramos que una es totalmente independiente de otra y, muchas veces, hasta alimentamos el cliché de que, si se es bueno en una, entonces en la otra se tienen deficiencias. Ahora, una reciente investigación ha demostrado que el mero acto de leer puede ser un signo de mejores capacidades cognitivas para otras áreas.

Específicamente, en esta oportunidad realizada por Chris McNorgan se enfocó en las capacidades de lectura y de resolución de problemas matemáticos en niños con dislexia. La investigación se publicó en Frontiers in Computational Neuroscience.

En un principio, tenía la intención de ubicar los biomarcadores neuronales que ayudaran a diagnosticar la enfermedad. Sin embargo, a lo largo del experimento descubrió que su estudio ofrecía muchas más respuestas que solo esa.

La investigación original tenía otras metas

Persona sentada en el suelo con un montón de libros a su alrededor.
Vía Pixy.

En sus dos evaluaciones, el investigador de la Universidad de Buffalo trabajó con un grupo de 28 niños. Algunos de estos tenían dislexia y otros no, pero estaban divididos exactamente por la mitad al identificarlos como “buenos lectores” o “malos lectores”.

Del mapeo de las conexiones neuronales realizadas durante la lectura, el investigador fue capaz de diagnosticar con un 94% de eficacia a los niños disléxicos. Entonces, para establecer un segundo control, trabajó con ellos en otra prueba, una que esta vez ponía a prueba sus habilidades numéricas.

Nuevamente, la eficacia de sus diagnósticos fue del 94% y se pudo determinar qué niños tenían un buen o mal razonamiento numérico. Lo inesperado acá fue que las rutas neuronales usadas para la prueba de lectura, se repitieron para la numérica.

Se difuminan las fronteras

Con esto, se implica que ambos procesos –que siempre han sido vistos como agua y aceite– parecen manejarse por una misma ruta en el cerebro. Asimismo, los niños que tenían buenos hábitos de lectura también solían manifestar un mejor razonamiento numérico.

El valor de la alfabetización: leer impulsa nuestras capacidades cognitivas para el razonamiento numérico

Manos de hombre sosteniendo un enorme libro mientras lo intenta leer.
Vía PixaHive.

Con estos resultados, McNorgan concluyó que tanto el valor como la importancia de la alfabetización han subido un nuevo nivel. Después de todo, el aprender a leer no solo trae beneficios para las áreas del cerebro asociadas directamente con esta actividad, sino que también promueve el bien funcionamiento de otras capacidades cognitivas como el razonamiento numérico.

Debido a estas observaciones, ahora McNorgan se pregunta qué más “cableados” podría estar compartiendo nuestro cerebro. Sabemos ahora que la lectura y la matemática van más de la mano de lo que pensábamos. Asimismo, otras investigaciones nos han mostrado que el desarrollo musical también parece jugar un rol importante. De allí que ahora se despierte la curiosidad por descubrir esas inesperadas conexiones cerebrales de las que aún no sabemos.

 “Lo que sí sé gracias a esta investigación es que un énfasis educativo en la lectura significa mucho más que mejorar la habilidad de lectura”, acotó McNorgan.

Referencia:

The Connectivity Fingerprints of Highly-Skilled and Disordered Reading Persist Across Cognitive Domains: https://doi.org/10.3389/fncom.2021.590093

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