En la actualidad, no existen pruebas que puedan ayudar con el diagnóstico del Parkinson. Por una parte, esto se debe a que no se conocen los marcadores en el organismo que esta enfermedad debilitante manifiesta. Como consecuencia, su detección aún se hace basada en los síntomas. Y es allí justamente dónde empiezan los problemas.

El Parkinson es una enfermedad que poco a poco va afectando al cerebro y ocasionando los conocidos espasmos y temblores. Pero no se manifiesta con fuerza sino hasta sus etapas más avanzadas. De allí que muchos no noten los primeros síntomas y no busquen atención médica sino hasta cuando el problema se haya vuelto más grave.

Con un nuevo test de detección como el que propone este equipo de investigación de la Universidad de Manchester esta realidad podría cambiar. Gracias a ella, las personas podrían realizarse una sencilla prueba de rutina que le permitiera detectar la enfermedad tempranamente.

El Parkinson… ¿en la piel?

Como lo mencionamos ya, en la actualidad el Parkinson no cuenta con una prueba de diagnóstico específica. Por este motivo, los neurólogos aún se valen de la identificación de síntomas como temblores, lentitud, rigidez de movimiento y problemas de equilibrio.

Ilustración que representa los diferentes síntomas que permiten compronar el diagnóstico de Parkinson.
Síntomas comunes del Parkinson. Vía iStockPhoto.

Como resultado, la identificación de la enfermedad suele darse de forma tardía. Pero, si se sigue la idea propuesta por recientes investigaciones, esta realidad podría cambiar. Todo debido a que, según se ha visto, los inicios de la condición dejan huellas detectables en nuestra piel que, bien aprovechadas, pueden ayudar a generar un diagnóstico temprano.

Específicamente, los estudios indican que el sebo –una secreción biológica rica en moléculas similares a los lípidos– podría tener la información que se necesita para detectar el Parkinson. Un detalle que se hace más notorio cuando sabemos que los individuos con esta condición naturalmente tienden a secretar más de este líquido.

El nuevo test de diagnóstico del Parkinson será tan efectivo como indoloro y no invasivo

Para probar su teoría, los investigadores realizaron un experimento que involucró a 500 personas con y sin Parkinson. Se tomaron muestras del sebo de la espalda de cada una de ellas y luego se analizaron individualmente.

En las personas con Parkinson fue posible aislar un total de 10 compuestos químicos que diferían en cantidad con los niveles de las muestras del grupo control. Algunos aumentaban su presencia y otros la disminuían, pero infaltablemente se salían de lo que se consideraría “promedio”.

Luego de esto, en una segunda evaluación los autores realizaron una espectrometría de masas de alta resolución en el sebo. Gracias a esto, pudieron perfilar la firma química que el test del Parkinson debería detectar para poder hacer un diagnóstico. Según sus resultados, en estos momentos su propuesta ofrece un 85% de precisión.

¿Qué cambios detectará el nuevo test de diagnóstico del Parkinson?

Según lo comentado por los investigadores, su prueba facilita el diagnóstico del Parkinson al fijarse en dos elementos vitales, las mitocondrias y los lípidos (es decir, las grasas). En ambos grupos existen biomarcadores que, ahora que se han identificado, podrán ayudar a detectar la enfermedad incluso cuando esta no ha manifestado sus primeros síntomas.

Utilidades más allá del mero diagnóstico

Como si fuera poco, el descubrimiento de las facultades de este test de diagnóstico del Parkinson van más allá de la detección de la enfermedad. De hecho, al poder detectar los cambios en los lípidos y las mitocondrias, también sería una valiosa herramienta para hacer seguimiento a la progresión de los casos.

Con esto, por un lado se podría mantener un control mucho más claro entre un paciente y su doctor cuando se prueba un nuevo tratamiento. Asimismo, por otro lado, también se podría convertir en un nuevo implemento de medición en las propias pruebas para el desarrollo de nuevos medicamentos y posibles tratamientos contra la enfermedad.

El anuncio de este posible test se ha dado con la publicación de un par de estudios. El primero se presentó en la revista científica ACS Central Science. Allí, el equipo de investigación estuvo conformado por Eleanor Sinclair, Caitlin Walton-Doyle, Depanjan Sarkar, Katherine Hollywood, Joy Milne, Sze Lim, Tilo Kunath, Anouk Rijs, Rob DeBie, Monty Silverdale, Drupad Trivedi y Perdita Barran.

Para la segunda publicación, la revista elegida fue Nature Communications. Allí el equipo original volvió a reunirse, y se les unió Royston Goodacre. En ambas investigaciones, la profesora Barran actuó como la líder.

Referencias:

Validating differential volatilome profiles in Parkinson’s disease. ACS Central Science: https://doi.org/10.1021/acscentsci.0c01028

Metabolomics of sebum reveals lipid dysregulation in Parkinson’s disease. Nature Communications: https://doi.org/10.1038/s41467-021-21669-4

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