La prehistoria es una época de la vida e la Tierra que siempre nos ha llenado de curiosidad. Por este motivo, no hemos perdido oportunidades para aprender cada vez más de ella y descubrir todos los secretos que se encuentran ocultos en el pasado. Esta vez, uno nuevo se ha desenterrado junto al fósil de un dinosaurio y su camada de al menos dos docenas de huevos.

Este descubrimiento arqueológico se logró gracias a la colaboración internacional entre los científicos Shundong Bi, Romain Amiot, Claire Peyre de Fabrègues, Michael Pittman, Matthew C. Lamanna, Yilun Yu, Congyu Yu, Tzuruei Yang, Shukang Zhang, Qi Zhao y Xing Xu. Los resultados de su trabajo luego se publicaron en Science Bulletin, desde donde se han dado a conocer al mundo.

Descubren nido prehistórico con un fósil de dinosaurio posado sobre un grupo de huevos

Al sur de China, en la formación Nanxiong de Ganzhou se encuentra la que, hasta ahora, se conoce como la colección más grande del mundo de huevos de dinosaurio. Por esto, haciendo honor a su fama, los últimos descubrimientos en esta área han traído un nuevo grupo de estos al creciente conteo del sitio arqueológico.

Específicamente para esta ocasión, el nido que se ubicó en la región sureña de China contenía por lo menos ocho dinosaurios diferentes fosilizados. Sin embargo, solo el fósil de dinosaurio que estaba acompañado por sus casi dos docenas de huevos llamó particularmente la atención de los científicos.

Al revisar más en detalle, se determinó que el gigante prehistórico debía ser un oviraptor adulto. Estas criaturas en apariencia podrían compararse con los actuales avestruces y se los considera una especie de transición entre los antiguos dinosaurios y los animales que tenemos en la actualidad.

Los arqueólogos están frente a una oportunidad de investigación sin precedentes

Ilustración del la estructura del esqueleto fósil del dinosaurio oviraptor y cómo este empollaba a sus huevos.
Crédito: Un oviraptórido conservado sobre una nidada de huevos con embriones arroja luz sobre la biología reproductiva de los dinosaurios terópodos no aviarios. Science Bulletin (2020).

A pesar de que la formación Nanxiong de Ganzhou es el sítio de descubrimiento de fósiles de huevos por excelencia, nunca antes se habían encontrado unos como los que aparecieron junto al oviraptor.

De la gran pila de huevos sobre la que el fósil de dinosaurio se encontró posado, al menos siete mostraban características de desarrollo avanzado. En pocas palabras, tenían embriones desarrollados y con características óseas reconocibles. Lo que implica que, hace al menos 70 millones de años, estos huevos estuvieron a punto de eclosionar para traer más vida al mundo.

Gracias a este detalle, los investigadores no solo puede dan un vistazo a lo que era esta especie de dinosaurios, sino a cómo se comportaba. Después de todo, tan solo su ubicación con respecto a los huevos nos permite inferir en la actualidad qué tipo de rol paterno cumplía el, oviraptor presuntamente, macho recién encontrado.

Un vistazo único al pasado del fósil del dinosaurio y sus huevos

Fotografía del fósil del oviraptor, bajo los huesos del dinosaurio, se aprecian sus huevos.
Crédito: Shundong Bi, Universidad de Indiana de Pensilvania.

Según los investigadores, el hecho de que no hay prácticamente ni una capa de sedimento entre el fósil del dinosaurio y sus huevos prueba que estos optaban por un estilo de crianza dedicado, como el de las aves actuales.

Allí donde animales antiguos como los cocodrilos y las tortugas entierran sus huevos y ya, las aves se encargan de hacer un nido, de calentar a las futuras crías y de mantenerlas protegidas. Ahora, gracias a este nuevo descubrimiento, sabemos que los oviraptors también parecían preferir el método de las aves.

Otro detalle que ha sustentado esta teoría fue el estudio de temperatura que se hizo sobre el oviraptor y sus huevos. Según parece, el análisis de isótopos de oxígeno en los embriones permitió conocer la temperatura a la cual se estaban incubando. Gracias a esto, se vio que esta (de 30 a 38 °C) coincidía con la que debió tener el oviraptor adulto.

¿Qué se ha podido concluir de esto?

Además de lo ya mencionado, hay otros elementos que también se han podido vislumbrar a través del fósil de dinosaurio y sus huevos. Por ejemplo, el hecho de que unos huevos estuvieran listos para eclosionar y otros no nos habla de los rituales de apareamiento de los oviraptor. Unos que, al parecer, no coinciden con los de las aves de ahora, que propician el eclosionado síncrono.

Como si lo anterior fuera poco, las investigaciones han demostrado que el fósil parecía tener piedritas en su estómago. Por lo que, se puede hacer otro paralelismo con las aves actuales, que también comen guijarros para agilizar la digestión y compensar por su falta de dientes.

Referencia:

An oviraptorid preserved atop an embryo-bearing egg clutch sheds light on the reproductive biology of non-avialan theropod dinosaurs: https://doi.org/10.1016/j.scib.2020.12.018

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