En la actualidad, ya se han desarrollado procedimientos de sanación que permiten curar heridas severas sin dejar grandes cicatrices. Sin embargo, estos aún no están totalmente extendidos. Por esto, aún es común que muchas personas tengan estas marcas. Si tú también tienes una cicatriz y quieres saber cómo afeitar tu piel sin hacerle daño, estos consejos podrían ayudarte.

Nuestra piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y es uno de los puentes a través de los cuales podemos interactuar con nuestro ambiente. Al estar así de expuesta, es normal que de vez en cuando tenga una que otra herida. Ahora, cuando estas estas son particularmente grandes se genera un proceso de cicatrizado que, en ocasiones, deja una marca a largo plazo.

En un principio, esta muestra un área de piel que es más vulnerable a los embates del ambiente. Por este motivo, se hace natural que queramos comprender cómo continuar nuestras rutinas de cuidado y aseo, pero sin perturbar a la delicada dermis.

¿Debemos tener cuidado al afeitar cualquier cicatriz?

No realmente. Las cicatrices pueden tener variados orígenes que irían desde casos severos de acné o enfermedades de la piel hasta accidentes o cirugías. En cualquiera de los casos, si el tiempo ha pasado, lo más probable es que la dermis haya tenido oportunidad de regenerarse adecuadamente.

Asimismo, la epidermis ya también debería haber creado una capa protectora resistente sobre esta última. Por este motivo, tal como le comentaba Melanie Mari a The Dollar Shave Club, “siempre que [la cicatriz] no esté fresca, la puedes afeitar como si fuera piel normal, porque no le crece ningún vello”.

La dueña de la conocida empresa Bare Skin Studio asevera que, si la cicatriz tiene tiempo, ya la piel debería ser capaz de resistir una rasurada. Ahora, la historia cambia si hablamos de cicatrices más jóvenes o que aún están en las primeras etapas de sanación.

¡Atentos a las cicatrices nuevas!

Como bien sabemos, las cicatrices aparecen una vez la herida principal ha sanado. Sin embargo, esto no implica que estas marcas en la piel no sigan curándose con el tiempo. De allí que, al menos en su etapa inicial, las cicatrices más frescas puedan tener tonos rojizos o irritados, así como relieves irregulares.

En estos casos, según Mari, deberíamos tener más cuidado. Si la máquina de afeitar pasa por donde no debería, podría terminar lastimando la piel de la cicatriz y abriendo una nueva herida.

Claramente, no todas las cicatrices sanan igual, y es posible que algunas no pasen por esta fase. Pero, en caso de que se presenten estas llamadas cicatrices hipertróficas o queloides, causadas por un exceso de colágeno en la reparación de la dermis, lo mejor será que se tomen precauciones para evitar lastimar más a la piel.

¿Cómo afeitar la piel sin lastimar una cicatriz nueva?

Mari ofreció dos consejos vitales para poder afeitar nuestra piel sin problemas, incluso cuando esta tiene una cicatriz. Primero, recomendó el uso de una crema de afeitar especial que se destaca por ser transparente y particularmente lubricante.

Gracias a ella, por un lado se suavizan los vellos a cortar. Esto mientras que, por el otro, se humecta y lubrica la piel de forma que la hojilla puede pasar sobre ellas con menos fricción –lo que implica menos daño–.

Sumado a esto, Mari recomienda usar nuestro propio dedo como barrera de seguridad adicional. Cuando debamos afeitar cerca de la cicatriz, podemos poner el dedo de nuestra mano libre sobre el borde de esta, lo que evitará que la hojilla pueda acceder a esta zona. Si la cicatriz es grande, se puede repetir el proceso por todo su borde hasta que la zona esté libre de vellos.

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