Mujer sentada sola en el medio de una playa, representando los sentimientos de soledad, pero también la sabiduría.
Vía Pxhere.

En general, cuando pensamos en lo que es la soledad y lo que nos hace sentir, no tendemos a ver una relación entre esta y otro elemento como lo es la sabiduría. Sin embargo, recientes estudios científicos nos han mostrado que podrían tener un vínculo mayor al que creemos.

Los investigadores Gillian Grennan, Pragathi Priyadharsini Balasubramani, Fahad Alim, Mariam Zafar-Khan, Ellen E Lee, Dilip V Jeste y Jyoti Mishra estuvieron detrás de este estudio que nos ha revelado la interconexión natural que existe en nuestro cerebro entre elementos como la soledad y la sabiduría.

Los resultados que respaldan esta propuesta se publicaron en Cerebral Cortex. Con ellos, los investigadores esperan poder mejorar tanto la forma en la que vemos así como la manera en la que abordamos la soledad para tratamientos médicos.

La soledad en el cerebro

Cada cerebro es diferente y, tal como han mostrado otras investigaciones, algunos simplemente están mejor adaptados para lidiar con la soledad. En general, aquellos con esta característica pueden estar solos físicamente, pero no necesariamente sentir la soledad.

En dicha investigación previa se hizo un primer intento de “mapear” sus patrones en el cerebro. Ahora, el nuevo estudio ha podido identificar ciertos procesos neuronales de la soledad y, además, establecer la relación entre estos y la sensación de sabiduría.

“Estábamos interesados en cómo la soledad y la sabiduría se relacionan con los prejuicios emocionales, es decir, cómo respondemos a diferentes emociones positivas y negativas”, comentó Mishra.

Para poder atender a dicho interés, los investigadores trabajaron con 147 pacientes voluntarios. Cada uno tenía de 18 a 35 años y consintió que se les realizara un electroencefalograma. En este caso, el foco principal de los autores fue la unión temporal-parietal. Esto ya que ella es el centro donde se recoge la información tanto externa como interna y luego se la procesa.

Relación inversamente proporcional: ¿a mayor sabiduría, menor soledad?

Uno de los primeros resultados que los investigadores pudieron encontrar es que la relación entre la sabiduría y la soledad se basa en una dinámica de opuestos. Durante los experimentos, las reacciones de las personas que se sentían más solitarias tendieron a ser un negativo de las que decían sentirse más sabias.

Asimismo, se logró identificar que, mientras más sabia dijera sentirse una persona, menor sería el sentimiento de soledad general que reportaría. Ahora, estas afirmaciones se obtuvieron primero a través de cuestionarios que implicaban una autoevaluación de cada paciente.

Por esto, se podría pensar que la relación entre estos dos elementos se trata de una característica cultural o aprendida. Sin embargo, el resto de la investigación comprobó que la situación iba mucho más allá de una asociación inculcada.

“Este estudio muestra que la relación inversa entre la soledad y la sabiduría que encontramos en nuestros estudios clínicos anteriores está, al menos en parte, incrustada en la neurobiología y no es simplemente el resultado de sesgos subjetivos”, culminó Jeste.

La reacción del cerebro a las emociones está ligada a la soledad y a la sabiduría

Dentro del estudio, se pidió a los voluntarios que presentaran pruebas cognitivas sencillas mientras se les enseñaban distintas imágenes de rostros. Entre ellas, estarían expresiones felices (positivas), tristes (negativas), enojadas (amenazantes) o relajadas (neutrales). A través de os electroencefalogramas, se detectó cuáles imágenes desencadenaban las reacciones más grandes del cerebro.

Aquellos individuos que se reportaron como más sabios tendieron a mostrar una reactividad mayor a los rostros sonrientes. Además, sus escaneos revelaron una activacipon de la ínsula izquierda del cerebro. Por lo general, ella se encarga del manejo de características sociales, entre las que se encuentra la empatía.

Por su parte, quienes se sentían más solos fueron más sensibles a los rostros enojados. En estos casos, la activación neuronal más notoria se dio en la corteza parietal superior izquierda del cerebro. Esta tiene como tarea el regular la asignación de atención y el estado de alerta.

Como si esto fuera poco, mostrando de nuevo la relación de opuestos que tienen, la soledad y la sabiduría determinaron también ciertas respuestas de desempeño cognitivo. Por ejemplo, a mayor sabiduría, mejores fueron los resultados en las actividades cognitivas mientras veían rostros sonrientes. Por su parte, las capacidades de los individuos solitarios empeoraron cuando eran observados por caras enojadas.

Epidemia de soledad – Una mejor relación con la sabiduría podría ser lo que necesitamos

En la actualidad, los expertos han llegado a afirmar que la soledad es ya una epidemia en el mundo. Y, por ahora, no se tienen muchos medios para tratarla y abordarla clínicamente de forma efectiva.

Por este motivo, el poder identificar la relación de la soledad con la sabiduría y además los procesos neurológicos que las unen podría ser un primer paso para entender este fenómeno que afecta tanto nuestra salud física como mental.

Referencia:

Cognitive and Neural Correlates of Loneliness and Wisdom during Emotional Bias: https://doi.org/10.1093/cercor/bhab012

Lea también:

¿Qué es el Ministerio de la Soledad y por qué ahora el mundo lo necesita?