Gato negro tomando leche de un plato en el suelo.

Como bien sabemos, la leche materna es una parte determinante en el desarrollo de los bebés. Esta realidad no se aplica solo a los humanos, sino también a los animales. De allí que ahora se haya detectado que un tipo particular de prebióticos en la leche podría ser también beneficioso para gatos y perros.

La investigación que ha revelado este detalle fue llevada a cabo por Anne H. Lee, Sara Vidal, Patrícia M. Oba, Romain Wyss, Yong Miao, Yemi Adesokan y Kelly S Swanson. Los resultados se publicaron en Journal of Animal Science y PLoS ONE. Allí se reflejaba específicamente la labor de los oligosacáridos en el desarrollo sano del organismo y de la construcción de la microbiota intestinal.

Oligosacáridos: los prebióticos de la leche de gatos y perros que habíamos ignorado hasta ahora

El término oligosacárido no es nuevo en el mundo de la ciencia y la nutrición. Actualmente, se sabe que estos son altamente beneficiosos para el desarrollo de los niños y de su metabolismo cuando crecen.

Igualmente, si las madres los consumen y los transmiten a sus bebés durante la lactancia, esto también ofrece ventajas durante el crecimiento. Como si fuera poco, se han usado además en las leches de fórmula, buscando hacerlas más completas y nutritivas para aquellos bebés que no se amamantan.

Esto llevó a los investigadores a preguntarse si estos prebióticos de la leche también pueden ofrecer buenos resultados para animales como los gatos y los perros. Lastimosamente, las investigaciones en el área eran escasas. Por lo que los autores debieron empezar casi desde cero.

“Cuando investigamos esto por primera vez, solo había un estudio sobre oligosacáridos de la leche en perros y ninguno en gatos domésticos. Los más cercanos fueron estudios realmente pequeños sobre un solo león y un solo leopardo nublado”, completó Swanson.

Una primera vez en el estudio oligosacáridos

Perra golden retriever amamantando a sus siete cachorros.

Debido a lo anterior, la investigación recién publicada se convirtió en la primera en su tipo en investigar la presencia de prebióticos como los oligosacáridos en la leche de gatos y perros.

“Nuestros datos no solo proporcionan una mejor comprensión de cómo la leche satisface las necesidades nutricionales de los cachorros y gatitos recién nacidos, sino también cómo ayuda a promover la inmunidad intestinal y establecer una comunidad microbiana intestinal saludable en una etapa temprana de la vida”, siguió Swanson.

Gracias al estudio, se detectó la presencia de oligosacáridos tanto en la leche de perros como de gatos. Sin embargo, ambas se diferenciaban notoriamente entre sí debido a su composición.

La de los perros fue mucho más uniforme con tres oligosacáridos principales (3’ialilactosa, 6′-sialilactosa y 2’fucosillactosa) como el 90% de toda la composición. Por su parte, los gatos tuvieron una distribución más variada, con al menos quince oligosacáridos distintos formando parte del 90% del total.

Par de gatos bebés amamantándose.
Vía Pixabay.

Cabe destacar que, en este último caso, la difucosillactosa-N-hexaosa b, 3′-sialilactosa y lacto-N-neohexaosa tomaron el 40% de la composición. Acá, cada uno de los oligosacáridos representó un 10%.

“Aunque los perros y gatos domésticos evolucionaron como carnívoros, son metabólicamente distintos de muchas maneras. Aunque los gatos domésticos todavía existen como verdaderos carnívoros, los perros domésticos son omnívoros por naturaleza”, comenta Swanson.

Debido a esto, es natural encontrar diferencias en la composición de la leche de perros y gatos, ya que cada una entrega prebióticos distintos a su siguiente generación, adaptados a las necesidades metabólicas de esta.

Preferencia clara

Gato mirando desde una silla un vaso lleno de leche situado en la mesa.
Vía Shutterstock.

Para saber más de los prebióticos de los olicosacáridos en la leche de perros y gatos, los investigadores trabajaron con un compuesto conocido como GNU100 –presentado por primera vez en el 2019 por la empresa suiza de biotecnología Gnubiotics Sciences–.

Primero dieron a gatos y perros la oportunidad de elegir entre alimentos altos en grasa comunes y una opción mezclada con 1% de GNU100. Aunque ambas especies mostraron una preferencia, los gatos estuvieron particularmente interesados en los alimentos con el olicosacárido. De hecho, los felinos consumieron casi 18 veces más comida cuando tenía el compuesto.

Los oligosacaridos como aliados para el desarrollo animal en la leche de perros y gatos

Gato bebé amamantado con leche de biberón.
Vía Pixabay.

Una vez se realizó la primera prueba, se pasó a una segunda fase en la que se trabajó con dietas de 0%, 0.5%, 1% y 1.5% de GNU100. Luego, midieron el efecto del compuesto a través de análisis de la composición y calidad de las heces, de los niveles de metabolitos sanguíneos y de la capacidad de digestión de nutrientes. Sumado a esto, también mantuvieron vigilada la microbiota intestinal para detectar posibles cambios.

En todos los casos en los que se consumió GNU100, sin importar la proporción, los gatos y perros adultos del estudio presentaron mejoras en su salud. Asimismo, el microbioma intestinal como un todo se mantuvo en mayor equilibrio, lo que evitó enfermedades y les permitió procesar mejor la comida.

Con esto en mente, es entendible entonces que la leche tanto de gatos como de perros ofrezca estos prebióticos a sus crías para potenciar su desarrollo.

Referencia:

Evaluation of a novel animal milk oligosaccharide biosimilar: macronutrient digestibility and gastrointestinal tolerance, fecal metabolites, and fecal microbiota of healthy adult dogs and in vitro genotoxicity assays: https://doi.org/10.1093/jas/skab014

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