Los meteoritos han probado ser una fuente de información altamente valiosa tanto para conocer sobre el universo, como sobre nuestro propio planeta. Como otra muestra de esto, hemos visto cómo el origen del meteorito más antiguo que se ha recolectado en la Tierra podría dar pistas sobre los primeros años de nuestro sistema solar.

La investigación que ha dado a conocer estos nuevos datos se publicó digitalmente en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Detrás de su desarrollo estuvo el equipo de científicos conformado por Jean-Alix Barrat, Marc Chaussidon, Akira Yamaguchi, Pierre Beck, Johan Villeneuve, David J. Byrne, Michael W. Broadley y Bernard Marty.

Específicamente, se enfocaron en conocer la historia detrás del meteorito conocido como Erg Chech 002 (EC 002) que aterrizó en el desierto del Sahara durante el 2020. Gracias a este, podríamos abrir camino al conocimiento de un nuevo campo de investigación en el espacio.

Lo que sabemos sobre Erg Chech 002

Pequeña muestra del meteorito perteneciente al planeta primo perdido de la Tierra.
Crédito: Roen Kelly.

El EG 002 fue encontrado en Adrar, Argelia, durante mayo del 2020. Según el Instituto Lunar y Planetario, la roca espacial tenía una complexión “de grano relativamente grueso, bronce y beige”. Sin embargo, también aparecían esporádicos espacios con cristales “de color verde, amarillo verdoso y, menos comúnmente, amarillo marrón”.

El Centro de Estudios de Meteoritos de la Universidad Estatal de Arizona declaró que este meteorito era especial. Para empezar, se trata de una acondrita, lo que implica que proviene de un cuerpo celeste cuya corteza y núcleo no son iguales.

De allí que se identifique el posible origen de este meteorito antiguo en un planeta y no en otro meteorito más grande o en un cometa. Además, por su edad, se sospechó que EC 002 pertenecía a un “planeta bebé perdido” que pudo terminar destruido o absorbido por otro planeta en el sistema solar primordial.

¿Qué lo hace tan único?

Hasta la fecha, se conocen al menos 3.100 meteoritos que se han tenido su origen en el manto de asteroides rocosos. Gracias a ellos, hemos podido desentrañar variados secretos de nuestro universo, pero aún no estamos ni cerca de conocerlos todos.

Esto sobre todo cuando consideramos que la mayoría (95%) de los meteoritos provienen de un par de cuerpos celestes. Además, 75% de estos tienen solo una fuente. De allí que no sea posible obtener mucha información particularmente de nuestro sistema solar primigenio.

Ahora, con la llegada del EC 002 esto podría cambiar. Los análisis de sus isótopos de aluminio y magnesio demostraron que el meteorito tenía el origen más antiguo de todos los que han llegado a la Tierra, con 4.566 millones de años de edad. Hasta ahora, este es el único en su tipo y por un buen motivo.

El meteorito antiguo tuvo su origen en un protoplaneta primo de la Tierra

No es solo lo antiguo del meteorito lo que hace de particular interés conocer su origen, de hecho, también tiene que ver con que este podría estar ligado a un primo perdido de la Tierra. Los registros han demostrado que el “padre” del meteorito debía tener una corteza de andesita, rica en sílice, mientras que, en la actualidad, la mayoría de los cuerpos celestes están cubiertos por costras basálticas, ricas en hierro y magnesio.

Esta diferencia nos narra que el meteorito tuvo que provenir de un antiguo protoplaneta que existió cuando la Tierra y los demás planetas del sistema solar estaban en formación. Por si fuera poco, el antiguo origen del meteorito también lo convierte en la evidencia más antigua de magma en el espacio.

El meteorito antiguo es un vestigio del pasado común de la Tierra y otros protoplanetas

Como ya lo mencionamos, en la actualidad este antiguo meteorito es una muestra prácticamente única en su tipo. Con ella, llega la posibilidad de explorar nuevas hipótesis y estudiar la posible historia de un protoplaneta que pudo haber compartido sus primeros años de vida con la Tierra.

Para estos momentos, la mayoría de dichos protoplanetas han desaparecido al ser destruidos o absorbidos por otros planetas como Marte, Venus, Mercurio y la propia Tierra. De allí que muestras de meteoritos como estos sean tan escasas y que la oportunidad de estudiarlas sea simplemente única.

Referencia:

A 4,565-My-old andesite from an extinct chondritic protoplanet: https://doi.org/10.1073/pnas.2026129118

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