Representación de un montón de comida sana desperdiciada en un bote de basura, representado los desperdicios que se hacen anualmente.
Crédito: Departamento de Agricultura de EE. UU.

Con la llegada de la pandemia del coronavirus, las preocupaciones sobre el aumento del hambre se hicieron más notorias. Es claro que algunas partes del mundo no tienen un suministro suficiente de alimentos, pero esta es tan solo una parte del problema. De hecho, otra arista crucial es la gran cantidad de comida desperdiciada anualmente, tal como lo ha denunciado la ONU (Organización de las Naciones Unidas).

La comida desperdiciada anualmente dobla la estimada en el último reporte de la ONU

A través de su reporte oficial de gasto de alimentos del 2021, la ONU ha dejado claro que la situación de desperdicio en el planeta es crítica. Hasta la fecha, su investigación se ha clasificado como la más completa en el área desde que se iniciaron estos estimados.

Para este caso, la ONU contó con suficientes datos como para representar al 75% de la población mundial. Un detalle que incluyó tanto a países desarrollados como aquellos que estaban en desarrollo.

Gracias a estos datos, la ONU pudo estimar que la cantidad de comida desperdiciada en el mundo podría estar llegando a los mil millones de toneladas. Con esto se doblaría el estimado del reporte anterior, y se supera cualquier estimado realizado antes que este.

Además de realizar este estudio generalizado, también se estimó la cantidad de desperdicio que se generaba por persona. Los cálculos de la ONU arrojaron que en los hogares, cada individuo es responsable de un desperdicio de al menos 74 kg de comida anualmente. Puede parecer poco, pero el número deja de ser una pequeñez si se lo multiplica por al menos el 75% de los habitantes del mundo.

El problema se presenta en el mundo entero

Como lo mencionamos, la investigación de la ONU analizó las cantidades de comida desperdiciada anualmente tanto en países ricos como en desarrollo. Inicialmente, se esperaba que el mayor desperdicio de alimentos se diera en los primeros. Sin embargo, los conteos revelaron que ambas clasificaciones tenían gastos similares.

Ahora, en general se tenían menos datos de los países en desarrollo, por lo que sus cifras podrían no ajustarse tanto a la realidad de las naciones. Aunque, al menos, ofrece un vistazo bastante cercano a estas.

Como una mención especial, durante el reporte de la ONU se resaltó que el Reino Unido era uno de los países que mejor había podido manejar el problema del desperdicio de alimentos. Tan solo durante este 2020, en plena pandemia del COVID-19, la nación bretona disminuyó su desperdicio de alimentos en un 20%.

Un tercio de los alimentos producidos en el mundo nunca se consume

Image de una persona con un plato lleno de comida desperdiciada tirándola a la basura.
Crédito: Tom Campbell/Purdue Agricultural Communication.

Además de lo anterior, el informe de la ONU también siguió que tanta comida desperdiciada anualmente generaban entidades externas como restaurantes o plantas procesadoras de alimentos.

En su informe del 2019, se detectó que los restaurantes y tiendas de comida desechaban un 11% de su comida. En el 2020 este porcentaje aumentó hasta un 17%. Sumado a esto, la cantidad de gastos en otras áreas como las propias granjas o durante las cadenas de suministro también aumentó.

Como resultado de todo esto, se estima que al menos un tercio de toda la producción de comida en el mundo nunca llega a ser consumida, ya que se pierde en alguna parte del proceso.

La ONU recomienda medidas para disminuir la comida desperdiciada anualmente

Además de presentar su informe sobre la cantidad de comida desperdiciada anualmente, la ONU también ha dado consejos sobre lo que se debe hacer para mejorar esta situación. A través de diferentes voceros y miembros de su Programa de Medio Ambiente, la ONU recalcó que una de las principales medidas que debemos implementar es la concienciación de las sociedades.

Para la organización, si se enseña a la gente el gran impacto que tiene el que disminuyan sus “pequeños” gastos de comida diarios, podría ser mucho más fácil que estas adoptaran mejores costumbres. Como una idea para lograrlo, la ONU ha propuesto la implementación de programas de recolección particular de alimentos orgánicos. De esta forma, semana a semana las personas podrían estar mucho más conscientes de qué tanto desperdician.

Asimismo, en caso de que no se pueda aprovechar ya más el alimento para consumirlo –como cáscaras de huevos o la piel de frutas, verduras y afines– se pueden implementar otros programas para darle nuevos usos a los compuestos. En algunos casos, pueden servir como alimentos para otros animales; en otros, incluso pueden actuar como fertilizantes para los suelos.

Se elija el que se elija, la meta final es evitar el desecho insalvable de alimentos. Si se les puede aprovechar al máximo o dar una nueva oportunidad. ¿Por qué no hacerlo? Es claro que mientras la comida “sobra” en algunas partes del mundo, en otras es muy necesaria. Por esto, es imperante que aprendamos no solo a redistribuir mejor los recursos, sino a sacar verdaderamente el máximo provecho de los que tenemos al momento.

Referencia:

UNEP Food Waste Index Report 2021: https://www.unep.org/resources/report/unep-food-waste-index-report-2021

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