Desde que la pandemia inició, el mundo de la ciencia y de la medicina se ha movido a toda máquina para poder entender al coronavirus. Con el paso del tiempo, hemos logrado avanzar y desenterrar muchos detalles sobre el la enfermedad, pero aún nos falta mucho por conocer. Como un ejemplo de esto tenemos este particular, pero esperanzador caso, que nos ha mostrado que el COVID-19 podría desencadenar una respuesta inmunitaria antitumoral en el organismo.

El estudio que ha planteado esta posibilidad se publicó en la revista científica British Journal of Haematology el 2 de enero. Sus autores, los doctores Sarah Challenor y David Tucker, presentan en este el caso de un hombre de 61 años que había sido diagnosticado con Linfoma de Hodgkin.

Luego de esto, se observó que también había contraído COVID-19. Al final de la cuarentena obligatoria y su periodo de recuperación, se pudo observar que el tumor no solo había detenido su avance, sino que también había disminuido su tamaño.

Una buena noticia en medio de pandemia del COVID-19

Represenación del cuerpo humano inhalando partículas de COVID-19.
Vía iStockphoto.

La historia del paciente inició con muchos problemas, pero luego estos dieron un inesperado giro que no solo le trajo esperanza a él, sino al mundo de la medicina. Luego de un fallido trasplante de riñón para tratar una insuficiencia renal, se diagnosticó que el hombre tenía Linfoma de Hodgkin en estadio III. Este era un tumor maligno que ponía en riesgo su supervivencia.

Poco después de que se iniciara su tratamiento, el paciente presentó síntomas de coronavirus y efectivamente dio positivo para el SARS-CoV-2. De allí que fuera necesario internarlo y aislarlo, para que superara primero el cuadro de la enfermedad pandémica.

Por sus condiciones anteriores, el hombre recibió un tratamiento poco convencional que excluyó los corticosteroides y la inmunoquimioterapia. Debido a esto mismo, cuando el paciente se recuperó del COVID-19, nadie esperaba que también presentara una respuesta inmunitaria antitumoral natural.

¿El COVID-19 realmente fue el responsable de la respuesta inmunitaria antitumoral?

paciente con cáncer mirando por la ventana, junto a ella, editada, una gran partícula de coronavirus en rojo.

Las observaciones de Challenor y Tucker parecen sustentar esta idea. Como lo hemos mencionado, el paciente no recibió ningún tratamiento contra el COVID-19 que además pudiera haber instigado una respuesta inmunitaria antitumoral. Debido a esto, por lo menos las observaciones iniciales señalan que la situación parece hacer sido una consecuencia natural.

De hecho, una vez el paciente salió de cuidados intensivos, se notó que presentaba no solo una remisión generalizada del linfoma. De hecho, su captación metabólica se redujo también –incluso cuatro meses después de haberse infectado–. En pocas palabras, incluso después de haber culminado los tratamientos contra la enfermedad, los procesos que esta inició en el organismo del paciente siguieron haciendo presencia.

Pero… ¿cómo se generó la respuesta inmunitaria antitumoral?

Esta es una pregunta que aún no se puede contestar con toda certeza. No obstante, eso no implica que no se puedan desarrollar hipótesis que intenten explicarlo. Para este caso, el par de médicos que publicó el caso ya ha sugerido un posible punto de partida para entender el accionar del coronavirus.

Básicamente, su perspectiva es que la respuesta inmune causada por el SARS-CoV-2 al activar la producción de citoquinas, podría también estimular el desarrollo de las células T asesinas. Ahora, estas últimas podrían no solo crearse para combatir el coronavirus, sino que también podría haber algunas que reaccionaron contra la presencia tumoral. De allí que el accionar del organismo fuera más fuerte y lograr controlar el avance de la enfermedad.

Claramente, esto tan solo se trata de una idea y, aunque parece que el COVID-19 puede causar una respuesta inmunitaria antitumoral, aún no tenemos claro ni cómo ni por qué. Hasta entonces, no podremos saber realmente cómo se manejan estos mecanismos ni tampoco de qué forma usarlos a nuestro favor.

Pero, ahora, al menos tenemos el conocimiento de que esto es posible. Por lo que, nuestro camino al entendimiento y aprovechamiento de esta oportunidad apenas acaba de empezar.

Referencia:

SARS‐CoV‐2‐induced remission of Hodgkin lymphoma: https://doi.org/10.1111/bjh.17116

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