Cada día la ciencia y la medicina avanzan más para conocer en más detalle cómo funciona nuestro organismo y qué lo afecta. De la mano con estos intentos, una reciente investigación ha ahondado con más detalle en cómo el té verde puede beneficiar el desarrollo de los niños con síndrome de Down.

La investigación se publicó recientemente en Scientific Reports y fue parte de un esfuerzo colaborativo entre instituciones y universidades tanto de Bélgica como de España. Pero, a la cabeza de todo, se encontró especialmente el Centro de Regulación Genómica (CRG) español.

El té verde puede reducir la dismorfología en niños con síndrome de Down

Como sabemos el síndrome de Down se presenta cuando una tercera copia del cromosoma 21 queda en el organismo. Debido a esta, los individuos que la tienen se enfrentan a variadas complicaciones de desarrollo que llevan a discapacidades tanto mentales como físicas.

Particularmente en estas últimas participa un gen conocido como DYRK1A, que altera el desarrollo del cerebro y los huesos. En investigaciones anteriores, se había determinado que el componente EGCG (epigalocatequina-3-galato) del té verde podían ayudar a adultos a mejorar sus capacidades intelectuales. Ahora, con el nuevo estudio, existe la posibilidad de que este también evite la dismorfología ósea facial que suele presentarse en las personas con el síndrome.

Según su investigación, los primeros tres años de vida podrían ser vitales para ver los efectos positivos del té verde en el desarrollo óseo de los niños con síndrome de Down. Sin embargo, aún hay ciertas consideraciones que se deben tener presentes al respecto.

Hay que tener cuidado con los excesos

Uno de los primeros puntos a tener en cuenta se vio en el experimento inicial realizado en un modelo animal con ratones. Cuando se dieron dosis pequeñas de extracto de té verde a los animales con síndrome de Down durante su desarrollo, estos desarrollaron estructuras óseas mucho más similares a las de los ratones del grupo control.

Ahora, cuando se probó el mismo sistema, pero con dosis más altas, los resultados obtenidos fueron menos positivos. En algunos casos se disminuyó igualmente la dismorfología, mientras que en otros esta incluso se exacerbó. Cabe destacar que, en este último caso, incluso los ratones del grupo control que tomaron altas dosis del compuesto se vieron afectados por algunas dismorfologías.

Los efectos del té verde sobre el síndrome de Down pueden variar según la edad del paciente

Por otra parte, el segundo detalle que debe ser tomado en cuenta es que la edad de los pacientes podría tener un efecto determinante sobre los resultados del uso del EGCG. Esto se evidenció en el estudio observacional llevado a cabo por los investigadores con 287 niños de entre 0 y 18 años, realizado luego del modelo experimental en ratones.

Gracias a este, se pudo ver que los niños de 0 a 3 años con síndrome de Down que ingirieron té verde tuvieron una estructura ósea mucho más similar a la del grupo control, con solo un 25% de diferencias generales. Ahora, los infantes con el síndrome que no ingirieron el compuesto mostraron diferencias que superaban el 57%.

Por su parte, los niños mayores de 3 años también mostraron disminuciones en su dismorfología facial. Pero en todos los casos los porcentajes fueron menos notorios que en los más pequeños. Finalmente, no se notó un efecto de ningún tipo de la ingesta de té verde en adolescente con Down. Por lo que, se asume que los beneficios de su compuesto solo se manifiestan en las etapas de desarrollo temprano de los individuos.

Las investigaciones están lejos de haber acabado

A pesar de que este estudio presenta una idea más clara del efecto del té verde en el desarrollo de los niños con síndrome de Down, aún está lejos de darnos todas las respuestas. Por ejemplo, todavía es necesario especificar cuáles son las dosis específicas más beneficiosas y hasta dónde llega exactamente el umbral de acción del EGCG.

Como si esto fuera poco, también es imperante observar los efectos que el compuesto del té verde tiene en el resto del organismo, y no solo en los huesos. Debido a esto, los investigadores evidencian una clara necesidad de que se continúen los estudios en el área. Esto de forma que se pueda delimitar claramente el funcionamiento del EGCG y qué tan beneficioso puede ser en general para los individuos con síndrome de Down.

Referencia:

Green tea extracts containing epigallocatechin-3-gallate modulate facial development in Down syndrome: https://doi.org/10.1038/s41598-021-83757-1

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