Percebes adheridos a un material a la orilla de la playa.

Un equipo de investigadores australiano descubrió que algo tan simple como un percebe puede ser un recurso útil para rastrear personas desaparecidas en el mar; esto debido a su capacidad de adherirse a los objetos en el mar.

En su artículo en la revista Marine Biology explican que la cantidad de crustáceos adheridos a los objetos con ayuda junto con dos ecuaciones especialmente diseñadas para esta tarea podrían ayudar estimar el tiempo que han pasado a la deriva en el mar y la trayectoria más probable que han seguido en dicho proceso.

Los percebes se adhieren a los barcos y escombros en muy poco tiempo

El objetivo era determinar si era posible usarlos como referencia para estudiar los casos de desapariciones en el mar. Como ejemplo, un pescador desaparece en su bote; es muy difícil saber a ciencia cierta cuándo o dónde se hundió, pero si el bote o algún material que llevara con él apareciera, la materia orgánica marina podría ser de utilidad para conocer más detalles sobre su caso. Pero, para ello, es necesario comprender dichos organismos primero.

Por esta razón, los científicos del Centro de Ciencia e Innovación Marinas escogieron para su estudio a los lepas. Se trata de un género de percebes poco estudiado, pero abundante en los restos flotantes en todo el mundo.

Su peculiar capacidad de adherirse a los barcos, a pesar de tener potencial para ciertas aplicaciones, es lo que los hace tan difíciles de estudiar, según el autor principal, Thomas Mesaglio. “Por lo general, solo interactúas con ellos después de que se han lavado en la playa. En ese momento, están desecados o muertos”. Sin embargo, han encontrado una nueva motivación para estudiarlos.

Contar percebes podría ayudar a dar con rastros de personas desaparecidas en el mar

Siguiendo con el ejemplo del pescador, en un escenario en el que tiempo después, los escombros de su embarcación llega a la orilla, este podría tener una gran cantidad de material marino adherido. Los científicos forenses podrían contar percebes y otras especies para estimar cuánto tiempo estuvieron dichos escombros a la deriva.

“Esto nos daría una ventana de tiempo más pequeña y precisa de cuándo pudo haberse hundido, por lo que también reduciría las opciones de dónde pudo haberse hundido”, explicó Mesaglio.

Percebes adheridos a barco azul.

Su equipó aprovechó esta oportunidad para comprobarlo. Los investigadores monitorearon la abundancia de especies de percebes y anfípodos tanto en materiales fijos como en los escombros que estuvieron a la deriva en el mar durante seis meses.

De manera simultánea, tomaron en cuenta la presencia de otros organismos bioincrustantes, como cangrejos y babosas marinas, para comprender en un contexto más amplio la evolución de estas comunidades con el paso del tiempo.

Así descubrieron que la tasa de crecimiento promedio de Lepas anserifera fue de 1.05 mm por día, siendo la más alta de alrededor de 1,45 mm por día. El valor es significativamente mayor que el 1 mm por día documentado en la década de 1940.

“La sucesión de comunidades en un amarre de superficie fija mostró un aumento en la diversidad de especies durante 25 semanas”, escribieron los autores en su documento.

Una ecuación para estimar posibles rutas de personas desaparecidas

En el proceso también desarrollaron una nueva ecuación para estimar el historial de la temperatura de la superficie del mar. De este modo, los científicos también podrían determinar las posibles rutas que haya seguido el bote tras el incidente.

Estos datos podrían compararse con mediciones reales de la temperatura de la superficie del mar, de satélites o amarres, para así tener una idea de los lugares en los que pudo haber estado la persona perdida. Con ello podría incluso descartarse rutas o escombros que reducirían aún más el campo de estudio y facilitaría el trabajo forense.

“Si los Lepas son tan grandes que el tiempo necesario para que crezcan hasta esa longitud excede el tiempo máximo que le faltaba, entonces, por supuesto, podemos decir que los escombros no pertenecen a su barco”, explica el profesor Iain Suthers, coautor del estudio.

Las próximas investigaciones abordarán el potencial de los percebes para rastrear el paradero de personas desaparecidas, pero usando un tamaño de muestra más grande y en otras regiones oceánicas, como frente a la costa de Queensland y Australia Occidental.

Referencia:

The ecology of Lepas-based biofouling communities on moored and drifting objects, with applications for marine forensic science. https://link.springer.com/article/10.1007/s00227-021-03822-1