¿Tienes tatuajes, piercings, barba o cabello largo? Seguramente eres fan de las corrientes de estilo alternativo que existen en la actualidad. Por ende, también debes estar consciente de los inconvenientes que vienen con ellas. Aunque en esencia no tienen nada de malo, muchos encuentran que para entrar al mercado laboral y “lucir profesional”, tienen que abandonar su estilo alternativo. Pero… ¿es esta la única opción?

Gracias a perspectivas de reconocidos empresarios como las de Lynn Taylor y Sean Ryan, consultados por The Dollar Shave Club, ahora podríamos comprender un poco mejor cómo el estilo alternativo puede adaptarse y funcionar en el mercado laboral.

¿Cómo lucir más profesional sin abandonar el estilo alternativo?

En la actualidad, lastimosamente, es innegable que los prejuicios ante el estilo alternativo aún existen y que estos determinan la idea de lo que consideramos que es “lucir profesional”. Para este mundo, algunas empresas han empezado a ser más comprensivas con los tatuajes, pero otras formas de expresión como los piercings, el cabello o el vello facial siguen siendo regulados.

De hecho, incluso a estas alturas, la forma en la que lucimos por sí sola puede hacer que se nos niegue un trabajo o que se nos despida en ciertas instituciones. Por este motivo, muchas personas cuando van a ingresar al mercado laboral consideran que deben dejar de lado su estilo personal a favor de lo que es “aceptado”.

Afortunadamente, los tiempos están cambiando poco a poco y, con los cuidados necesarios, el estilo alternativo poco a poco podría reclamar su lugar como un elemento común entre la fuerza laboral. Para esto, también debemos poner nuestro grano de arena y facilitar la transición.

Con esto en mente, te compartimos estos tips extraídos de las experiencias y comentarios de Taylor y Ryan. Si los tienes en mente, es probable que tu entrada al mundo laboral sea menos traumática, porque sabrás no solo qué esperar, sino cómo afrontarlo.

Reconoce el área y empresa en la que buscas empleo

Para estos momentos, no todos los sectores del mercado y las empresas son igual de estrictas cuando hablamos de la vestimenta o imagen de sus empleados. Por ejemplo, las empresas nacientes o jóvenes suelen ser un poco más abiertas en este tema que las que tienen un legado familiar o llevan muchos años ya en el mercado.

Asimismo, dependiendo del sector en el que se desempeñen, la imagen también jugará un rol más o menos importante. Como ejemplo podemos mencionar el área de la tecnología cada vez toma un rumbo más informal, optando por ofrecer comodidad y libertad a sus empleados. Por otra parte, el sector laboral relacionado con la política o la legislación es mucho más resistente a los cambios y aún no acepta a los estilos alternativos como una forma válida de lucir profesional.

De allí que, antes de la entrevista, sea bueno que investigues la empresa a la que buscas entrar y el sector. Con esto, podrán informarte sobre lo que es “común” o aceptado en el nuevo espacio laboral. Así tendrás una mejor idea de cuán abierta es la compañía y qué tan bien podrías acoplarte a ella.

Primera entrevista, primera impresión ¡da lo mejor!

Una vez has hecho esto, y si estás decidido a seguir intentando, entonces será momento de ir a la temida primera entrevista. Ya sea que tengamos un estilo alternativo o no, siempre deseamos lucir bien y proyectar una imagen profesional durante este primer encuentro.

Acá, el haber investigado de antemano nos permitirá estar preparados y arreglarnos acorde al tipo de empresa. Es decir, así no llevaremos traje y corbata a una compañía en la que siempre se usan jeans, o viceversa. Ya que, si hacemos esto la idea de “lucir profesional” se nos irá por la ventana, ya sea que tengamos un estilo alternativo o no.

Ahora, entrar en tono con la imagen general de la empresa no implica perder nuestro estilo personal. Lo mejor es encontrar un punto en el que aún nos sintamos cómodos y como nosotros mismos. Pero, eso sí, con la ropa y accesorios más nuevos o en mejor estado que tengamos. En otras palabras, tus zapatos deportivos favoritos desde hace dos años, aunque cómodos e irremplazables, no serán la mejor opción esta vez.

Asimismo, si ves que la empresa tiene una imagen un poco más conservadora, al menos para la primera entrevista, podrías querer colocarte uno de esos piercings “invisibles” que se usan para mantener abiertos los agujeros y usar ropa con la que tus tatuajes no sean el centro de atención. En cuando al cabello y vello facial, lo importante será tenerlo limpio y con buena forma.

Empápate del ambiente laboral y familiarízate con él

Una vez hayas pasado la entrevista y empieces a trabajar en la empresa, el camino no habrá terminado. Durante los primeros meses, mientras te adaptas al espacio y al ambiente laboral.

Poco a poco, cuando haya pasado un poco de tiempo, podrías pensar en remover el piercing “invisible” y empezar a llevar tu joyería normal. Primero tal vez con las menos llamativas, para así poder medir qué tanta libertad puedes tener con tu imagen en el lugar de trabajo.

Lo más importante, ten la buena higiene siempre como prioridad

Finalmente, el detalle más importante a tener en cuenta si queremos lucir bien y proyectar una imagen profesional con nuestro estilo alternativo, es la higiene. Un buen cuidado personal será lo que verdaderamente hará la diferencia y favorecerá la forma en la que nos ven los demás.

Ya sea que tengas tatuajes, piercings, barba, bigote, cabello hasta la cintura o algún afín, lo que te ayudará a mantener un estilo profesional será la higiene. Mientras estemos apropiadamente vestidos y aseados, por ejemplo, los piercings y tatuajes no proyectarán una imagen de descuido.

Por otra parte, sí será necesario que nos preocupemos por mantener siempre un buen corte y de tener cabello sano, para que no se vea desarreglado. Este mismo detalle iría también para cualquier tipo de vello facial que se quiera mantener como parte de la imagen personal.

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