Las telecomunicaciones son en gran parte las responsables del mundo hiperconectado en el que ahora acostumbramos a vivir. Para poder darnos estas comodidades, existe toda una infraestructura que solemos ignorar. Ahora, la ciencia ha visto una nueva posibilidad en ellas. Específicamente, han notado que los cables de fibra óptica también podrían ayudarnos a detectar terremotos.

La investigación que da fuerza a esta afirmación se publicó esta semana en la revista Science. Detrás de ella, estuvo el equipo interdisciplinario conformado por Zhongwen Zhan, Mattia Cantono, Valey Kamalov, Antonio Mecozzi, Rafael Müller, Shuang Yin y Jorge C. Castellanos.

Gracias a esta unión de geofísicos y de ingenieros de telecomunicaciones, hemos podido notar una cualidad única que las redes de la actualidad nos ofrecen.

La ventaja inesperada de los cabes de fibra óptica: la detección de terremotos

En otras oportunidades, se había planteado la utilización de cables de fibra óptica para la fabricación de mecanismos de detección de terremotos. Las investigaciones anteriores, al igual que la actual, incluso planteaban que la colocación submarina de estos cables sería la más beneficiosa para los procesos de registro sísmico.

Sin embargo, el desarrollar equipos sísmicos específicos para el estudio submarino es muy costoso. Ahora, la alternativa que presenta esta nueva investigación nos muestra cómo sacarle provecho a lo que ya tenemos.

En este caso, los investigadores esperan poder utilizar cables de fibra óptica submarinos ya existentes y usar sus datos para detectar terremotos. Todo gracias a las instalaciones de miles de kilómetros que se han colocado con la finalidad de facilitar el uso de las telecomunicaciones en el mundo.

Bajo el océano, las propiedades de la fibra óptica son diferentes

En la superficie, las emisiones de luz de los cables de fibra óptica se ven interrumpidas por el ambiente y la propia actividad humana. Ahora, en el mucho más estable ambiente del fondo marino, esto no es un problema.

Por esto, cuando hay un movimiento terrestre submarino o un cambio repentino de corrientes que implique una subida de la marea, las fluctuaciones de los cables lo reportan. Gracias a este método, los investigadores pudieron identificar 20 terremotos y reconocer 30 marejadas oceánicas.

¿Por qué se hace tan importante tornar nuestra vista al fondo del océano?

“La mayoría de nuestros sensores geofísicos para detectar terremotos y estudiar cómo se ve el interior de la Tierra están en la superficie, pero muchos de los procesos geológicos más importantes están ocurriendo en el océano”, comentó Zhan.

Según la perspectiva de los investigadores, el uso de esta infraestructura de telecomunicaciones podría darnos una nueva forma de estudiar los movimientos telúricos en el océano. Además, sería una forma mucho más económica de acceder a una fuente de información que, hasta la fecha, había sido casi inaccesible debido a los altos costos y la escasez de equipos.

En la actualidad, hay suficientes cables de fibra óptica submarinos como para rodear 20 veces a la Tierra. Por este motivo, usarlos para la detección de terremotos cambiaría por completo el panorama. Algo que, además, proveería a la ciencia con una nueva y abundante fuente de información.

Claramente, este planteamiento está aún en sus fases iniciales. De allí que, por ejemplo, los cables de fibra óptica aún no sean capaces de detectar el epicentro de los terremotos. Sin embargo, estos son detalles que se pueden pulir con el tiempo y el estudio. Por esto, la nueva posibilidad que se plantea aún brilla como una alternativa prometedora a futuro.

Referencia:

Optical polarization–based seismic and water wave sensing on transoceanic cables: DOI: 10.1126/science.abe6648

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