Sabemos bien que la agencia espacial de los Estados Unidos ha sido parte de los titulares por el reciente y exitoso aterrizaje de su rover Perseverance en Marte. Sin embargo, esta no es la única área en la que la organización ha mostrado interés. De hecho, la NASA también está reportando un creciente interés en el desarrollo de transportes terrestres verdes, como los aviones eléctricos.

Específicamente, según relatan en su comunicado de prensa, la institución tiene interés en colaborar con una transformación ecológica para la aviación. Por este motivo, planea dedicar sus esfuerzos al modelado y desarrollo de diversos aviones eléctricos que puedan disminuir las emisiones contaminantes del sector.

La NASA pone la mira en el diseño de aviones eléctricos

Con su meta clara, la NASA ha puesto especial interés en los aviones eléctricos que funcionen con lo que se conoce como propulsión de aeronaves electrificadas (EAP, por sus siglas en inglés). Específicamente, estos modelos son de más interés por las bajas emisiones que producen. Sin embargo, no son los únicos en la lista de la agencia.

De hecho, la NASA también está en la búsqueda de propuestas que aviones que funcionen subsónicos que funcionen con sistemas integrados de tren motriz de megavatios. Con estos últimos, según comentan en su comunicado, esperan aumentar la competitividad de los Estados Unidos ante la futura nueva generación de aviones comerciales.

La NASA persigue un futuro más verde

Representación de un avión eléctrico de la NASA en el aire.
Crédito: NASA.

Como si esto fuera poco, la innovación y la competitividad no son las únicas metas en el horizonte. En realidad, la NASA también está interesada en el desarrollo de aviones eléctricos para asegurar un futuro más amigable con el ambiente.

La llegada de este tipo de aviones, si se logra masificar, se traduciría en una disminución significativa del uso de energía por parte de la industria de la aviación. Asimismo, habría otra reducción notoria en las emisiones de componentes como el óxido de carbono y el nitrógeno.

Como consecuencia, nos encontraríamos con un sector de la aviación igual o más eficiente, pero mucho menos contaminante. Justo con la intención de llevar esta visión a todas sus áreas de desarrollo, la NASA incluso ha designado a su primer asesor climático senior. A partir de ahora, este se encargará de colaborar con el presidente estadounidense, Joe Biden, para el desarrollo de su plan climático.

Los resultados serán notorios en el 2035

Como sabemos, la NASA no es la única que ha mostrado su interés en poner su grano de arena para la consecución de un mundo más verde. Por ejemplo, la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea ha comenzado a desarrollar su propio sistema de etiquetado. Con este, clasificarán y filtrarán los aviones según la cantidad de emisiones contaminantes que produzcan.

Igualmente, otras agencias aeroespaciales privadas como Boeing se han comprometido a hacer cambios notorios de acá a 10 años. Según su propuesta, para el 2030, deberían haber cambiado todos sus combustibles fósiles por alternativas hechas de aceite vegetal, grasas animales y desechos agrícolas, 100% sostenibles.

Por esta misma ruta de metas a largo plazo nos encontramos entonces con los planes de la NASA en el sector de los aviones eléctricos. Tal como anuncia el comunicado, la agencia esperar poder exhibir los resultados de su proyecto e introducir la tecnología EAP para el 2035, no solo en Estados Unidos, sino en el mundo.

Hasta el momento, la agencia aún continúa buscando y aceptando proyectos de esta índole para unirlos a sus investigaciones de las próximas casi dos décadas. Dichas postulaciones se mantendrán abiertas hasta el 20 de abril de este 2021.

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