Gato bebé, negro con ojos azules, enrrollado en una manta naranja con franjas negras, comorayas de tigre.
Crédito: im-a-puzzle.com

Los modelos animales han sido, y siguen siendo, grandes aliados para la ciencia y la medicina. Con ellos, tenemos la oportunidad de estudiar en profundidad enfermedades, tratamientos y medicamentos de formas que son imposibles en humanos. Por esto, no es sorpresa que un reciente modelo experimental con gatos nos ofrezca ahora una nueva visión sobre la enfermedad diarreica en niños.

El estudio que dio a conocer los descubrimientos se publicó en la revista científica virtual Infection and Immunity. Detrás de su creación estuvieron los investigadores Victoria E. Watson, Tracy H. Hazen, David A. Rasko, Megan E. Jacob, Johanna R. Elfenbein, Stephen H. Stauffer y Jody L. Gookin.

Gracias a la colaboración de las universidades de Maryland, Gookin y Watson, coordinadas por la Universidad Estatal de Carolina del Norte ahora podríamos tener una forma mucho más efectiva de abordar las infecciones causadas por la bacteria Escherichia coli.

El punto común de la enfermedad diarreica en gatos y en niños

Por lo general, la enfermedad diarreica que causa la E. coli puede llegar a ser letal tanto en niños como en gatos bebés. De hecho, se sabe que esta condición mata anualmente al menos a 120 mil niños menores de 5 años.

Con este conocimiento, es claro que hace falta profundizar en los estudios de la enfermedad para aprender a contrarrestarla y bajar estas cifras. Sobre todo cuando nos encontramos ante la Escherichia coli enteropática atípica (aEPEC, por sus siglas en inglés). Esta ha demostrado ser común tanto en niños como en gatitos, además de ser capaz de desencadenar consecuencias letales.

Ahora, según los datos recopilados por los investigadores, la bacteria no eEPEC no solo es común en ambos organismos, sino que es exactamente la misma.

¿Sin diferencias?

Para poder afirmar que la bacteria causante de la enfermedad diarreica en gatos era igual que aquella que aparecía en niños, los investigadores compararon los datos genómicos de ambos grupos. Con esto, intentaron identificar marcadores genéticos que permitieran diferenciar las bacterias pertenecientes a cada uno. Al final, fue posible concluir que estos no existían y que ambas bacterias eran, en esencia, iguales.

Importante: tener el patógeno no implica estar enfermo

Un punto particular que los investigadores también abordaron es cómo estas bacterias iniciaban su actividad. Después de todo, fue posible encontrar a las causantes de la enfermedad diarreica tanto en niños como en gatos sanos.

Por ende, se puede observar que la aEPEC no solo hace presencia en los individuos enfermos. En realidad, esta puede o no estar en el organismo sin causar daños. Ahora, cuando se produce finalmente una infección, si esta ya estaba en el organismo, la cantidad de bacterias que lo invaden se hace mayor –lo que también hace más severo el cuadro de la enfermedad–.

Entonces… ¿Qué activa al patógeno causante de la enfermedad diarreica en niños y gatos?

Con la intención de encontrar una respuesta para esto, los investigadores también trataron de identificar marcadores que separaran a las bacterias aEPEC potencialmente infeccionas y las inofensivas. No obstante, acá tampoco tuvieron éxito.

“No había marcadores genéticos únicos que pudieran explicar por qué un grupo de bacterias causa enfermedades y el otro no. Lo único que encontramos fueron diferencias de comportamiento”, dijo Gookin.

Específicamente, la investigación reveló que las bacterias capaces de desencadenar la enfermedad diarreica en gatos y niños solían ser mejores nadadoras. En general, la infección en las células epiteliales que recubren el intestino se da cuando la bacteria eEPEC es capaces de alcanzarlas e infiltrarse. Por esto, si son mejores nadadoras, tienen más posibilidades de movilizarse e infectar a más células.

¿Qué implica esto?

Según los investigadores, los nuevos descubrimientos nos abren una oportunidad única. Ahora, entendiendo que la enfermedad diarreica en gatos y niños actúa de la misma forma y proviene de una misma bacteria, los modelos experimentales con estos felinos nos podrían dar una nueva perspectiva con la que desarrollar medicamentos y tratamientos especializados capaces de plantarle la cara a la enfermedad.

Referencia:

Comparative Genomics of Atypical Enteropathogenic Escherichia coli from Kittens and Children Identifies Bacterial Factors Associated with Virulence in Kittens: DOI: 10.1128/IAI.00619-20

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