Médicos con trajes, gorros y mascarillas quirúrgicas realizando una cirugía en quirófano.

La actual pandemia nos ha demostrado cuán contagioso puede llegar a ser un agente imperceptible a simple vista, y los estudios realizados hasta ahora han desvelados las vías de contagio más comunes. Sin embargo, a más de un año de su aparición formal, el coronavirus que causa la COVID-19 sigue sorprendiendo a la comunidad científica con nuevas formas de contagio: los trasplantes.

Recientemente, un equipo de médicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Michigan publicó un artículo en la American Journal of Transplantation que describe un caso peculiar que invita a intensificar las medidas de bioseguridad en los entornos clínicos.

Se trata de una mujer que recibió un trasplante de pulmón aparentemente sano, pero que dos meses más tarde resultó en el contagio tanto de ella como una de las especialistas que la atendieron. Desafortunadamente, la paciente murió, pero su cirujana sobrevivió.

Pulmones aparentemente sanos y sin antecedentes de COVID-19

La mujer padecía una afección conocida como enfermedad pulmonar obstructiva crónica y necesitaba un trasplante para seguir adelante. Fue entonces cuando surgió un donante proveniente de una mujer que había muerto recientemente como consecuencia de una lesión cerebral grave en un accidente automovilístico.

Siguiendo los procedimientos típicos, se evaluó tanto el estado de salud de la donante como de la receptora; esto incluyó pruebas de frotis nasal y faríngeo para el coronavirus SARS-CoV-2. Antes de la cirugía, los resultados no mostraron nada inusual, por lo que procedieron con la cirugía de trasplante. De hecho, todo pareció salir a la perfección.

Síntomas de COVID-19 posteriores al trasplante de pulmón

La complicaciones surgieron tres días después, cuando la receptora experimentó fiebre y dificultades para respirar. Los síntomas ameritaron otra prueba de frotis nasal, pero una vez más, esto dio negativa para el coronavirus. A pesar de ello, sus síntomas encajaban perfectamente con neumonía.

Una prueba posterior al trasplante realizada a una muestra tomada directamente de sus pulmones dio positivo para contagio con COVID-19. Durante los siguientes dos meses, los síntomas de la paciente empeoraron al punto de ocasionar un shock séptico.

Los médicos le administraron diferentes tratamientos, como antivirales, plasma de convalecencia y ECMO, un dispositivo que sustituiría su corazón y pulmones como último recurso para mantenerla con vida. A pesar de ello, 61 días después de su trasplante, la mujer murió.

Contagio de COVID-19 de la receptora y la cirujana vinculado al contacto con los pulmones de la donante

Lo curioso es que la donante no tenía antecedentes de síntomas de COVID-19 ni de exposición al coronavirus que la causa antes de ello. Sin embargo, pese a que se realizaron las pruebas pertinentes y estas resultaron negativas antes de la cirugía, la causa de la muerte de la paciente fue la enfermedad.

Los médicos habían conservado una muestra de líquido extraída de los pulmones que se trasplantaron y, ante el suceso, lo sometieron nuevamente a pruebas. En esta oportunidad, el resultado fue positivo para el coronavirus.

Modelo de pulmón.

Luego, hicieron una secuenciación genética del virus en cuestión, y descubrieron que el de los pulmones de la donante coincidía casi por completo con el de su receptora. Con ello, los médicos tuvieron certeza de que la enfermedad llegó a la paciente a través de los pulmones que portaban el virus.

De hecho, hubo un tercer contagio de COVID-19 en este caso asociado a un trasplante: una de las cirujanas que manipuló los pulmones contaminados dio positivo y desarrolló síntomas de enfermedad después del procedimiento. Por fortuna, ella logró recuperarse.

El primer caso confirmado de contagio de COVID-19 a través de un trasplante

Aunque ha habido otros casos sospechosos de propagación de COVID-19 a través de trasplantes, los científicos se refieren a este como primer caso claro que confirma esta vía de contagio por la evidencia arrojada por la secuenciación genética.

Sin embargo, los otros documentados entre marzo y mayo de 2020 han sido vinculado a transmisión comunitaria o exposición médica, mas “no del donante de órganos” como parece haber ocurrido en este lamentable caso. Por el momento, esta vía sigue siendo demasiado rara, pero los médicos de Michigan sugieren intensificar las medidas de detección para evitar su repetición en el futuro.

“Los centros de trasplante y las organizaciones de obtención de órganos deben realizar pruebas de SARS‐CoV‐2 de muestras del tracto respiratorio inferior de posibles donantes de pulmón y considerar equipos de protección personal mejorados para los trabajadores de la salud involucrados en la obtención y el trasplante de pulmón”.

Bien sabemos que los trabajadores sanitarios son los más expuestos a la COVID-19 al encontrarse en la primera línea de batalla contra el virus. Ahora este estudio ha revelado una nueva forma de contagio que probablemente requiera mayores precauciones a pesar de la urgencia del trasplante en algunos casos.

Referencia:

Donor To Recipient Transmission Of SARS‐CoV‐2 By Lung Transplantation Despite Negative Donor Upper Respiratory Tract Testing. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/ajt.16532

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