Meme de un hombre sosteniendo un teléfono
Vía: Pixabay

A diario vemos circular en la web toda clase de información, tanto falsa como verdadera, muchas de ellas impulsadas por deepfakes. Sin embargo, estudios recientes han determinado que los memes tienen gran influencia en la propagación de fake news, incluso se han convertido en un potente instrumento de desinformación.

Desde que inició la pandemia del COVID-19, también comenzaron a rodar por las redes sociales memes con contenido sarcástico alusivos al coronavirus. De hecho, se usaron para introducirnos ideas y hacernos ver que no se trata de una enfermedad, sino de un arma creada en un laboratorio para controlarnos. De igual forma ha sucedido con las vacunas para tratar el SAR-CoV-2, llegando a comparar su estructura con la tecnología 5G.

Creadores de memes se valen de nuestros miedos para infundirnos ideas falsas

Si bien es cierto que los memes tienden a ser divertidos, también resultan engañosos. Incluso, las personas que los crean se valen de nuestros miedos y prejuicios para infundirnos ideas falsas.

“Aquí en Italia, la gente comenzó a compartir esta figura afirmando que este es el diagrama del chip 5G que se ha insertado en la vacuna COVID. En realidad es el circuito eléctrico de un pedal de guitarra y creo que ponerlo en la vacuna COVID ha sido una excelente idea”, se lee en el tweet.

La publicación señalada es un digno ejemplo de cómo los movimientos antivacunas se han aprovechado de la incertidumbre generada por el COVID-19 para causar desconfianza. Así como restarle eficacia a las vacunas.

Cubos de color beig forman la palabra Fake news

De hecho, un estudio reciente publicado por Nature indica que la información errónea ha causado “una reducción de aproximadamente seis puntos porcentuales en la intención de las personas de vacunarse”.

Cadenas de desinformación impulsadas por memes

Como mencionamos anteriormente, la información errónea ha causado que las personas teman a vacunarse. Estas cadenas de desinformación han sido impulsadas por memes, no deepfakes (imágenes y videos que pueden ser manipulados por IA para transmitir un mensaje falso).

Ahora bien, cuando hablamos de memes, todo cambia, puesto que un meme se puede utilizar para transmitir múltiples ideas. Precisamente, esta particularidad los hace pasar desapercibidos frente a filtros de inteligencia artificial que buscan frenar la propagación de información falsa. “Los memes pueden volverse arbitrariamente complejos”, expresa Dileep George, investigador de IA y fundador de Vicarious AI.

Esos mensajes son detectados por los seres humanos, porque parten del sentido común. Sin embargo, son “extremadamente difíciles de analizar para los sistemas de aprendizaje profundo”.

Twitter y Facebook han modificado sus plataformas para evitar que las cadenas de desinformación se multipliquen. No obstante, cuando se trata de memes es bastante difícil filtrarlos. Esto debido a que la IA de estos servicios debe comprende el contexto del archivo, algo que no pueden realizan, puesto que sencillamente no piensan como seres humanos.

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