Parece cosa de película que los villanos malvados sean genios súper inteligentes, capaces de llevar al límite a los protagonistas de la historia. Sin embargo, a veces la realidad supera a la ficción, tal como sucedió con Theodore “Ted” Kaczynski, uno de los criminales más peligrosos e inteligentes a quien la FBI apodó como Unabomber.

Este hombre pasó 17 años, desde 1978 hasta 1995, elaborando atentados con bombas. Durante este tiempo, envió un total de 16 bombas, las cuales mataron a tres personas e hirieron a 28, de los cuales algunos casi no sobrevivieron.

Sin embargo, lo curioso de Unabomber es que, en realidad, era un ser humano brillante que había sido considerado incluso un genio precoz en las matemáticas. ¿Cómo se convirtió en el terrorista más perseguido de Estados Unidos? Estás a punto de descubrirlo.

Un pequeño genio

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Ted nació el 22 de mayo de 1942 en Chicago, y demostró ser un chico muy inteligente cuando tenía 16 años. De hecho, se demostró que su coeficiente intelectual era de 168, es decir, 8 puntos mayor al de Einstein.

Siempre se destacó en las matemáticas y sobresalía en las aulas de clase, al punto que obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Harvard, en donde obtuvo una licenciatura en matemáticas, especializándose en una rama del análisis complejo. Posteriormente, fue a la Universidad de Míchigan para hacer un máster y un doctorado en su área, en donde redactó una tesis brillante que abordaba la teoría de las funciones geométricas.

En 1967, a sus 25 años, Ted aceptó un puesto como profesor asistente de la Universidad de Berkeley, convirtiéndose en el docente más joven de la institución. Hasta ahora, todo marchaba de maravilla.

Sin embargo, dos años después, este hombre brillante e incomprendido decidió apartarse repentinamente de la sociedad para mudarse a una pequeña cabaña en medio de un bosque en Montana, en donde ni siquiera contaba con servicio de agua potable o electricidad y se valió de la caza para sobrevivir.

Este exilio autoimpuesto hizo que algo cambiara en la mente de Ted, volviéndolo reacio a la tecnología y a la sociedad industrial, por la cual desarrolló un profundo odio.

El nacimiento de Unabomber

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En este sentido, Ted decidió luchar contra lo que él consideraba un sistema detestable y la forma de hacerlo era a través de atentados terroristas. Por esto, comenzó a desarrollar bombas que logró mejorar con el paso del tiempo para que se volvieran más letales.

Sus primeros dispositivos fueron muy rudimentarios. Utilizaba cerillas como principales explosivos y luego pasó a implementar pólvora sin humo. Esta última era mejor que la anterior, pero era aún muy débil, aunque esto no lo detuvo para implantarla en el equipaje de un avión de Boeing 727 con pasajeros de American Airlines que hacía el recorrido Chicago-Washington D.C.

Aunque el avión no explotó, sino que el equipaje se incendió y este tuvo que aterrizar de emergencia, el hecho fue lo suficientemente impactante, por lo que el FBI decidió comenzar a investigarlo.

Sin embargo, con el desarrollo de cada vez más explosivos de mayor potencia y distinta índole, como libros, latas de refrescos e incluso en una montaña de artículos científicos, Ted extendió cada vez más su rango de ataque a universidades de todo el país.

En este sentido, el FBI decidió darle el apodo de Unabomber, una contracción de University and Airline Bomber (traducido como “Bombardero universitario y aéreo”), y debido a la complejidad de sus dispositivos, sospechaban que el terrorista se trataba de un técnico aeronáutico retirado. Nada más lejos de la realidad.

Todo lo registraba y anotaba, como el científico que era, así que cuanto más construía e investigaba, más mortíferas eran sus creaciones. Los últimos dispositivos que logró desarrollar estaban hechos de mezclas extremadamente explosivas de metal y polvo, especialmente aluminio y plata. De hecho, sin que él lo supiera, la implementación de la plata hacía casi imposible rastrear los dispositivos, por lo que al FBI la tarea de encontrar al criminal era cada vez más titánica.

Un manifiesto explosivo

Titulares de The Washington Post con el manifiesto de Unabomber
Titulares de The Washington Post con el manifiesto de Unabomber

Como era un intelectual, Unabomber se encargó de documentarse sobre filosofía y política. En una oportunidad, llegó a los textos del filósofo anarquista Jacques Ellul, con el cual se identificó profundamente, al punto que decidió dejar en claro cuáles eran sus ideales, tal como lo había hecho su ídolo.

Así, comenzó a redactar su propio manifiesto a partir de cosas que había escrito anteriormente en su cabaña. Su argumento era que la tecnología era imposible de controlar y que causaba daño tanto a las personas como al medio ambiente. Aseguraba que este sistema debía acabarse para evitar una catástrofe.

Una vez terminado, lo tituló “La sociedad industrial y su futuro” y firmó como con el seudónimo Freedom Club, las mismas siglas “FC” que incluía en cada una de sus bombas. El terrorista decidió enviar el manifiesto al Washington Post y al New York Times prometiendo que cesarían sus ataques si estos los publicaban. Estos se enfrentaron al dilema de si debían publicarlo o no, pues de hacerlo significaría que cedieron ante las solicitudes de un terrorista. Sin embargo, la FBI puso fin al dilema ético y propuso que sería buena idea publicarlo para que se facilitara la captura del agresor, ofreciendo un millón de dólares a quien brindara información que facilitara su detención.

La captura

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La FBI había tenido razón, pues el texto le llegó a David Kaczynski, el hermano de Ted. Él y su esposa encontraron grandes similitudes con las expresiones que utilizaba Ted en las cartas que enviaban, por lo que ambos se comunicaron con las autoridades para que investigaran al hermano, del cual no había oído noticias desde diez años atrás.

Esto hizo que el FBI lo capturara en su cabaña finalmente el 3 abril de 1996, casi dos décadas después de haber comenzado con sus atentados terroristas.

En el juicio, Ted aseguró que aún creía que la tecnología era terrible y rechazó que su defensa se basara en incapacidad mental. Aún así, el comportamiento errático que demostró durante el juicio hizo que un médico lo diagnosticara como paranoico esquizofrénico.

Evitó la pena de muerte solo por declararse autor de dichos atentados, y así, el 4 de mayo de 1998, el enigmático Unabomber fue finalmente sentenciado a cuatro cadenas perpetuas de más de 30 años de prisión. Actualmente, Theodore Kaczynski se encuentra recluido en la ADX Florence, conocida como “el Alcatraz de las Montañas Rocosas”, en donde permanecerá hasta el fin de su vida.