Representación de un planeta poco iluminado en el espacio, representacio al platena 9, de cuya existencia ahora se duda.
Crédito: NASA.

El espacio está lleno de secretos que aún no hemos podido desentrañar. Pero, en la actualidad, uno de los más grandes misterios podría (o no) estar orbitando alrededor de nuestro Sol. El comentado noveno planeta de nuestro sistema solar ha puesto a los científicos a dudar por años. Pero, ahora, parece haber pruebas claras que refutan su existencia.

La idea de que hay un noveno cuerpo celeste orbitando a nuestro Sol llegó a nosotros pocos años atrás. Con ella, se explicaban movimientos extraños de otros cuerpos helados a las afueras del sistema solar. No obstante, las “pruebas” nunca han podido negar o comprobar totalmente su existencia. De allí que incluso ahora el planeta hipotético se mantenga en una zona gris de nuestro imaginario donde aún no se lo considera falso, pero tampoco totalmente real.

La teoría del noveno planeta en nuestro sistema solar

La primera vez que se habló de la existencia de un noveno planeta en el sistema solar fue el 2016. En ese momento, los investigadores Mike Brown y Konstantin Batygin, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, propusieron esta teoría como explicación a la agrupación excesiva de seis objetos transneptunianos (TNO).

Según ella, la fuerza gravitacional de un noveno planeta era la que obligaba a los TNO a agruparse irregularmente. Según esta primera propuesta debía estar 10 veces más lejos del Sol que el planeta enano Plutón y hasta 400 veces más lejos que la Tierra.

Para 2017, la NASA siguió las declaraciones de Brown y Batygin, afirmando la existencia del noveno planeta. Para el 2018, otras evidencias llegaron para sustentar la teoría y, para el 2019, nuevos hallazgos la refutaron. Ahora, en este 2021, otros nuevos estudios resaltan la poca probabilidad de que el noveno planeta realmente exista.

Nuevo estudio refuta la existencia de un noveno planeta en nuestro sistema solar

El estudio llevado a cabo recientemente y publicado este 2021 estuvo a cargo de Kevin Napier físico de la Universidad de Michigan en Ann Arbor. Durante la investigación, se observaron a los TNO y a los TNO “extremos” (ETNO) desde una perspectiva más general.

Allí donde Brown y Batygin enfocaron su atención en solo una parte del firmamento, Napier y su equipo apuntaron por un estudio generalizado. Gracias a esto, lograron recopilar suficientes datos como para dar otra explicación a lo visto por Brown y Batygin en el 2016.

Según la nueva información, sus observaciones pudieron simplemente ser víctimas de un sesgo de selección. Por este, al elegir solo una pequeña porción para estudiar, pudieron tener la impresión de que los TNO estaban “agrupados”. Esto cuando, mirando la imagen como un todo, se encuentran distribuidos uniformemente por el espacio. Lo que indicaría que no son presa de ninguna fuerza gravitacional de un noveno planeta oculto en el sistema solar.

La polémica sigue activa

Brown y Batygin observaron la investigación de Napier y declararon que, al graficar sus datos, aún es posible ver algunos TNO particularmente agrupados. Igualmente, destacaron que justo los 6 TNOs que ellos observaron en el 2016 no fueron incluidos en el estudio.

Napier contestó a esto último con que los datos de observación del 2016 no eran suficientes para llenar todos sus requisitos en la base de datos. Por este motivo, los TNOs de Brown y Batygin no calificaron para ser incluidos en el estudio.

Igualmente, Napier aclaró que los datos que recopiló su investigación podrían usarse, como lo hacen Brown y Batygin, para intentar corroborar la existencia de noveno planeta en el sistema solar. Pero declaró que, “cuando se oyen cascos, se piensa en caballos, no en cebras” refiriéndose a que, en sus datos, la explicación más clara y obvia es el sesgo de selección y no un planeta secreto.

La futura década de investigaciones

A estas alturas, aún no hay suficiente información con la cual determinar definitivamente si el noveno planeta existe o no en nuestro sistema solar. No obstante, dentro de la próxima década este misterio finalmente podría tener una respuesta definitiva.

En la actualidad, el Observatorio Vera C. Rubin en Chile se está preparando para dar inicio a un estudio del cielo que durará diez años. Este iniciaría en el 2022 y, para el 2032, podría haber recopilado las evidencias que necesitamos para saber si tenemos un vecino más o no en nuestro sistema solar.

Referencia:

No sign of Planet Nine? Trail runs cold for hypothetical world: doi:10.1038/d41586-021-00456-7

Lea también:

Alerta de descubrimiento: NASA confirma un planeta que existe alrededor de tres estrellas