Foto del torso de una persona a que se aprieta el pecho, cerca de donde está el corazón, con una mano, como si sintiera dolor por un ataque cardiaco o uno de pánico.
Vía Science Photo Library/Getty Images.

Un ataque de pánico y uno cardiaco, en cuanto a origen, tienen diferencias bien delimitadas. Sin embargo, cuando se presentan, ambos suelen desencadenar un abanico de síntomas muy similar –al menos al principio–.

Debido a esto, muchas personas pueden terminar ignorando una condición grave como lo es un ataque cardiaco, al pensar que se trata de un cuadro de pánico. El primero, en general, requiere atención médica y puede dejar secuelas. Por otro lado, el segundo, se da solo en el momento y pasa al poco tiempo.

La importancia de conocer las diferencias entre un ataque de pánico y uno cardiaco

En general, los síntomas que se presentan al momento son muy parecidos para ambas partes. Por ejemplo, cada uno puede presentar cuadros con dolor de pecho, taquicardia, dificultad para respirar y sudoración excesiva.

Ahora, una de las más grandes diferencias que hay entre un ataque de pánico y uno cardiaco es que este último es letal. Esto según lo resalta el equipo de expertos del Penn State Health, citapos por el portal Medicalxpress. De allí que sea necesario diferenciarlos muy bien, ya que la actitud que debemos tomar frente a cada uno será notoriamente diferente.

La diferencias

Para poder saber cómo actuar, se hace necesario conocer entonces a qué nos estamos enfrentando. De allí que sea imperante recalcar las siguientes diferencias entre un ataque cardiaco y uno de pánico.

Origen y duración

En primer lugar, las dos primeras diferencias que separan a un ataque de pánico del cardiaco vienen en combo. Por un lado, los episodios de pánico suelen ser momentáneos, y originados por factores psicológicos como el estrés o la ansiedad. Afortunadamente, los cuadros de suelen ser cortos y el pánico debería empezar a ceder después de unos 20 minutos.

Por otro lado, los ataques cardiacos se originan por problemas en el organismo, como la obstrucción en una arteria. Como consecuencia, el flujo de sangre al corazón se restringe o interrumpe, lo que causa un malfuncionamiento. Para estos casos, es vital que la persona vaya a emergencias y reciba tratamiento médico especializado.

Detonantes

Otra de las diferencias entre un ataque de pánico y uno cardiaco es aquello que los dispara. Para el primero, los escenarios más normales suelen darse cuando una persona está en reposo pero se somete a una situación de estrés, como una mala noticia.

Para el segundo, la situación es casi inversa. Por lo general, un ataque cardiaco puede darse en un momento de esfuerzo físico intenso, cuando los problemas de circulación se hagan más notorios para el organismo y este no pueda funcionar correctamente.

Debemos estar atentos a los factores de riesgo y al entorno

Un punto importante que también vale la pena mencionar es que no todos tenemos el mismo riesgo de desarrollar un ataque cardiaco o uno de pánico, también hay diferencias. Usualmente, es más común que hombres mayores de 45 y mujeres de más de 55 sean más propensos a ataques cardiacos que quienes son más jóvenes.

Asimismo, las personas con otros factores de riesgo como el hábito de fumar o beber, alto colesterol y triglicéridos en la sangre, hipertensión, obesidad, diabetes o síndrome metabólico, suelen ser más propensas a los ataques cardiacos. Igualmente, si la familia de estas tiene un historial médico donde los problemas del corazón son comunes, esto también se convierte un factor a tomar en cuenta y del que cuidarse.

¿Con esto puedo autodiagnosticarme o diagnosticar a otros?

No. Esta información nos permite tener un entendimiento mayor de estas dos afecciones, qué las diferencia y qué efecto tienen en nuestro organismo. Sin embargo, un ciudadano promedio no podrá ver ni diagnosticar correctamente las diferencias entre un ataque de pánico y uno cardiaco.

Por este motivo, apenas se presenten los síntomas mencionados más arriba, será vital que la persona consulte a un médico lo más pronto posible. Si se trata de un ataque de pánico, lo más probable es que se le recomienden ejercicios de respiración, o que vaya a un lugar tranquilo, para bajar la frecuencia cardiaca.

Por otra parte, si es en efecto un ataque cardiaco, los médicos deberán intervenir de inmediato y dar cuidados de emergencia al paciente.

Referencia:

Don’t Take a Chance With a Heart Attack: Know the Facts and Act Fast: https://www.nhlbi.nih.gov/files/docs/public/heart/heart_attack_fs_en.pdf

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