Los investigadores de la UBC Okanagan han descubierto que los perros de terapia pueden ofrecer más beneficios de los que se pensaba en los niños que necesitan apoyo para el desarrollo de habilidades sociales.

Según su nueva investigación, publicada en la revista Journal of Research in Childhood Education, los perros de terapia no solo son útiles para el objetivo de los programas de entrenamiento, sino que fomentan el compromiso de los niños al proporcionarles diversión en el proceso.

Los perros pueden ayudar a personas con discapacidad y a los niños

La afirmación de que el perro es el mejor amigo del hombre en realidad es poco cuestionable. En una nota previa hablamos de cuán importantes son los perros de asistencia para las personas que padecen ciertas enfermedades, o que tienen alguna discapacidad.

Nuestros amigos caninos también son de gran utilidad para los niños que participan en programas de entrenamiento de habilidades sociales. De hecho, el nuevo estudio ha revelado que la compañía de perros de terapia durante el proceso no solo puede mejorar el compromiso de los niños, sino también mejorar su disfrute al proporcionarles diversión.

Un programa de entrenamiento de habilidades sociales para niños

Una niña y un niño abrazando con expresión de diversión a un perro de terapia de pelaje negro.
Crédito: UBC Okanagan.

Para llegar a dicha conclusión, los investigadores hicieron seguimiento de 22 niños del Okanagan Boys and Girls Club que recibieron una serie de sesiones para ayudarlos en el desarrollo de sus habilidades sociales. El programa Building Academic Retention through K9s (BARK) de UBC Okanagan les proporcionó perros de terapia a cada uno de los participantes para que los acompañaran durante cada una de las lecciones.

El objetivo era que los niños aprendieran una nueva habilidad cada semana, como presentarse a otras personas o dar instrucciones a otros. Para ello, practicarían primero con el perro de terapia que se les asignó y luego realizarían el ejercicio con el resto de sus compañeros del programa. La prueba final fue demostrar sus habilidades con estudiantes universitarios acompañados de su manejador voluntario y su amigo canino.

Los beneficios que ofrece la compañía de un perro a los niños en terapia

Los investigadores notaron que los perros de terapia parecían facilitar el aprendizaje de los niños de maneras sorprendentes. Al parecer, su presencia ayudó a relajar las tensiones que suelen surgir en los entornos de entrenamiento, creando un clima no amenazante mientras los niños aprendían sus nuevas habilidades.

“Vimos a los niños practicar y perfeccionar sus habilidades sociales con y junto a los perros”, dice el Dr. John-Tyler Binfet, profesor asociado en el Escuela de Educación y director de BARK.

Al interactuar con los perros de terapia, los niños mostraron un estado de ánimo positivo, lo que parecía aumentar su participación en las lecciones y su aprendizaje. De hecho, el 87 por ciento del equipo de investigación calificó el nivel de participación de los niños como muy o extremadamente comprometido en cada sesión.

Aprendizaje a través de la diversión

Al final, Nicole Harris, investigadora principal, entrevistó a ocho de los niños de cinco a 11 añs de edad, que participaron en las sesiones. Cada uno de ellos se refirió al programa de entrenamiento de habilidades sociales como una experiencia agradable y positiva, y también reconocieron que el papel de los perros fue esencial dentro de este.

“Los perros tienen la capacidad de proporcionar muchos beneficios para reducir el estrés y aumentar la confianza en los niños”, dice Harris. “Fue muy reconfortante ver el impacto que tuvo el programa en los niños”.

Se trata de un hallazgo significativo considerando la importancia actual de fomentar el desarrollo de las habilidades sociales y emocionales desde la infancia. Los perros de terapia podrían ser un recurso único para apoyar a los niños en este proceso al proporcionarles diversión y liberarlos de la sensación de obligación.

Referencia:

Exploring Children’s Perceptions of an After-School Canine-Assisted Social and Emotional Learning Program: A Case Study. https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/02568543.2020.1846643

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