Hombre recostado de lado en sueño profundo sobre cama con sábanas blancas.
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Dormir es un proceso natural que nuestro organismo requiere para poder recargar energías y dejarnos listos para el siguiente día. Durante décadas, nuestros sueños han sido un terreno que ni siquiera nuestra memoria puede visitar tanto como quisiéramos. Ahora, sabemos cada vez más sobre ellos e incluso sobre cómo manipularlos. Como un ejemplo de esto, tenemos el reciente estudio que muestra cómo la voz puede modificar el sueño de una persona sin despertarla.

La investigación estuvo a cargo de Ken Paller de la Universidad Northwestern en Evanston, Illinois. Paller, junto al equipo conformado por sus colegas, se encargó de “conversar” con individuos que habían llegado al sueño REM, también conocido como estadio de sueños lúcidos.

Gracias a esto, fueron capaces no solo de identificar el efecto que las palabras tenían en los sueños de los otros, sino que notaron que algunos eran capaces de responder correctamente a lo que se les preguntaba. ¿Lo más curioso de todo? Los participantes durmientes no despertaron para contestar las preguntas. De hecho, lo hicieron sin salir ni por un momento de su estado de sueño lúcido.

Conversando con soñadores (literalmente)

Para la investigación, los autores midieron las interacciones de dos formas. Por un lado, realizaron preguntas de sí o no a los participantes. Todas estas inquirían sobre antecedentes personales y conocidos de cada uno.

“Hicimos preguntas en las que sabíamos la respuesta porque lo que queríamos hacer era determinar si estábamos teniendo una buena comunicación. Teníamos que saber si estaban respondiendo correctamente”, explicó Paller.

Por otro lado, también presentaron a los participantes durmientes con variadas sumas y restas sencillas para que resolvieran. Acá nuevamente, la meta era simplemente ver si los individuos eran capaces de dar una respuesta correcta –claramente conocida y predeterminada– mientras dormían.

Para garantizar que el proceso de pensamiento se diera meramente durante el sueño, nos participantes no sabían qué se les iba a preguntar. Como resultado, los investigadores registraron 29 respuestas correctas, 28 ambiguas y solo 5 incorrectas. Por su lado, en otras 96 ocasiones, los participantes durmientes simplemente no respondieron.

Aun así, un comentario común de todos al final del experimento es que la voz de los entrevistadores de algún modo u otro había modificado sus sueños. En otras palabras, las conversaciones de la vida real se habían colado en la ensoñación de los participantes y cambiado su curso.

‘Inception’ no estaba tan lejos de la realidad

Claramente, la popular película de Christopher Nolan llevó la idea de modificar el sueño de las personas a algo que iba mucho más allá de la voz. Sin embargo, sí planteó cómo los elementos externos a una persona pueden de un modo u otro interferir con las ensoñaciones y hacerlas cambiar de rumbo.

Gracias a estudios anteriores, en la actualidad sabemos que los sonidos y olores podían influenciar los sueños de las personas. Ahora, la nueva investigación nos muestra no solo que nuestra voz tiene este poder, sino que es posible interactuar efectivamente con individuos durante su ciclo REM.

Podemos modificar el sueño de otros con nuestra voz, ¿qué implicaciones tiene esto?

Para los investigadores, estos descubrimientos se hacen relevantes ya que podrían ser de gran utilidad en diferentes áreas del futuro. Por ejemplo, personas con diferentes trastornos emocionales o afecciones como la depresión, la ansiedad o el estrés postraumático, podrían tener un apoyo extra para superar los episodios de malos sueños.

Por si fuera poco, existe entonces la posibilidad de sumergir a estas personas en un sueño lúcido –cuando solemos tener más control de lo que pasa en nuestros sueños– y guiarlas para ayudarlas a enfrentar el evento traumático o el detonante del estrés.

Referencia:

Real-time dialogue between experimenters and dreamers during REM sleep: DOI:10.1016/j.cub.2021.01.026

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