Investigador parado en el borde del cráter de permafrost C17.
El cráter C17 hallado en la parte central de la península de Yamal. Crédito: Evgeny Chuvilin.

Observar el interior de un cráter de permafrost puede ser una tarea muy difícil incluso con la tecnología actual, pero recrearlo en un modelo 3D puede ayudar. Este ha sido el método usado por los investigadores rusos para apreciar el interior del cráter de explosión de gas descubierto más recientemente en Rusia.

Cráteres gigantes en el Ártico ruso

Se cree que los misteriosos cráteres gigantes en el Ártico ruso son el resultado de explosiones de gas. Puede que, tras acumularse en las cavidades de las capas superior del permafrost, la presión aumente al punto de generar una explosión violenta que da lugar a esta huella en el suelo. Una vez formados, los cráteres suelen llenarse rápidamente de agua, lo que los convierte en pequeños lagos al cabo de unos pocos años.

El interés por estas formaciones surgió en 2014, cuando los investigadores se toparon con el cráter Yamal, de 20 a 40 metros de ancho, del campo de gas Bovanenkovo. Hasta la fecha, se han identificado y estudiado 20 de este tipo, pero uno en particular ha representado un reto para la ciencia.

Un reconocimiento aéreo subterráneo del cráter

El último de estos cráteres, denominado C17, mide unos 25 metros de diámetro, y se encuentra cerca de otros tres. Fue encontrado en 2020 durante un vuelo en helicóptero el 16 de julio en la parte central de la península de Yamal.

Entonces Igor Bogoyavlensky, un piloto certificado, se encargó de maniobrar el dron, marcando así la primera vez que un avión no tripulado voló en el interior del cráter. El objetivo era realizar un “reconocimiento aéreo subterráneo” de 10 a 15 metros bajo tierra, un recorrido que suena muy sencillo, pero que en realidad conllevaba el riesgo de perder el dispositivo.

“Fue la tarea más difícil a la que me había enfrentado, tener que acostarme en el borde de un cráter de 10 a 15 metros de profundidad y colgar mis brazos para controlar el dron”, dijo Bogoyavlensky. “Tres veces estuvimos cerca de perderlo, pero logramos obtener los datos para el modelo 3D”.

Construcción de un modelo 3D del interior del cráter de permafrost ruso

Pero todo salió bien, y gracias a este monitoreo aéreo, los investigadores obtuvieron suficientes datos como para construir un modelo 3D del interior del cráter basado en las imágenes captadas por el dron.

Antes del recorrido de reconocimiento, los científicos no habían podido apreciar en todo su esplendor las posibles grutas en su interior. Pero gracias a los datos recolectados por el dron, pudieron observar más detalles en el interior del cráter de permafrost gigante y aprender sobre su origen.

“Nuestros resultados sugieren inequívocamente que el cráter se formó endógenamente, con el derretimiento del hielo , un montículo agitado que crece dinámicamente debido a la acumulación de gas y la explosión”, concluyó Vasily Bogoyavlensky.

El modelo 3D también permitió al equipo estudiar las condiciones criogeológicas del cráter, la composición del permafrost circundante, la temperatura del suelo, así como otros parámetros útiles. Con esta información, es probable que la ciencia logre comprender mejor los procesos que subyacen su formación.

A los científicos les ha impresionado su estado de conservación y, por supuesto, que el agua todavía no lo haya llenado como ha ocurrido con sus similares. De hecho, esta fue la primera vez que pudieron estudiar un cráter gigante casi prístino sin erosión ni agua visible. En oportunidades anteriores, también aplicaron un modelo 3D para examinar el cráter de Yamal, el primero descubierto, pero para entonces ya estaba lleno de agua.

Referencia:

New Catastrophic Gas Blowout and Giant Crater on the Yamal Peninsula in 2020: Results of the Expedition and Data Processing. https://www.mdpi.com/2076-3263/11/2/71