Manos sosteniendo una planta recogida del suelo.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Tartu y la Universidad de Ciencias de la Vida de Estonia ha completado una base de datos íntegros sobre los suelos de Estonia. De este modo, facilitarán el acceso a la gran cantidad de información recopilada a lo largo de los años y su uso a la hora de valorar el potencial de la tierra en el sector agrícola.

En su artículo en la revista Earth System Science Data destacan que esta base de datos puede ser útil para completar modelos de aprendizaje automático y de análisis estadísticos a nivel nacional.

La importancia de recolectar datos de los suelos

La estadística es de gran relevancia a nivel científico, pero para poder hacer buen ejercicio de ella, es necesario contar con datos fidedignos. Es por ello que en campos como el de la medicina es tan importante la recolección de información detallada sobre casi todo.

Pero el suelo parece haber sido subestimado a pesar de alojar tanta información útil para la comprensión de la dinámica ecológica en nuestro planeta. Y es que tan solo un puñado de tierra puede revelar mucho sobre un entorno determinado por la diversidad de materiales orgánicos, organismos vivos o muertos e incluso la presencia de químicos.

Este no ha sido el caso de Estonia, un país que se ha preocupado por aprender sobre sus suelos durante décadas, sobre los que hay muchos datos disponibles. Los interesados pueden acceder a ellos en el Geoportal de la Junta de Tierras de Estonia usando una licencia permisiva de datos abiertos. Esto es especialmente útil para aquellos que necesitan evaluar la calidad de la tierra, por ejemplo, para determinar su potencial para uso agrícola.

Información difícil de interpretar

El problema es que, aunque la información está disponible, es difícil acceder a ella. La forma en que se ha estructurado no parece ser la más práctica, y dada su amplitud, encontrarla puede tomar más tiempo del que le gustaría a los investigadores.

Alexander Kmoch, investigador en geoinformática, explica que cada unidad de suelo tiene “una serie de códigos y números que describen el tipo y textura del suelo, así como la capa orgánica, el contenido de rocas y el potencial de uso agrícola”. Alega que muy pocos expertos son capaces de interpretar dicha información y que, de hecho, tal como está, es casi imposible procesarla a gran escala.

En vista de ello, los investigadores se propusieron descifrar todos los datos recopilados sobre los suelos de Estonia hasta ahora y organizarlos de modo que resulten más digeribles. La idea era descifrar y estipular los datos dentro de una tabla de fácil lectura, con todos los fragmentos extraídos en números y categorías. De este modo, podrían ser mucho más fáciles de entender para los expertos, y se podrían utilizar para estudios en diferentes campos.

Una base de datos sobre los suelos de Estonia fácil de leer y de usar

Fue así como surgió EstSoil-EH, una base de datos que incluye variables ecológicas e hidrológicas derivadas del mapa de suelos original de Estonia. Los investigadores también integraron información sobre áreas y porcentajes sobre tierra arable, pastizales, bosques, humedales, suelos urbanos y agua.

La mejor parte es que no solo puede aplicarse a la geología de Estonia. Kmoch cree que países como Lituania y Letonia pueden aplicar una metodología similar para organizar los registros históricos de sus suelos, que datan de la era soviética.

Referencia:

EstSoil-EH: a high-resolution eco-hydrological modelling parameters dataset for Estonia. https://essd.copernicus.org/articles/13/83/2021/