Una nueva investigación publicada en la revista JNeurosci ha arrojado un hallazgo bastante curioso. Los cerebros de los hombres que tuvieron niveles bajos de testosterona durante la pubertad son más sensibles a la hora de percibir los rostros de otras personas en la edad adulta.

Estos hallazgos descartan la idea de que la contribución de la testosterona en el desarrollo del cerebro se limitara a la etapa prenatal, pues también es significativa en la pubertad. Incluso cuando ya un individuo ha vivido algunos años, esta puede influir en la forma en que este percibirá los rostros más adelante.

La testosterona puede influenciar las funciones del cerebro en diferentes etapas del desarrollo humano

Aunque la hormona se conoce más por su papel en las características sexuales, en realidad cumple funciones más variadas. Por ejemplo, durante el desarrollo cerebral prenatal, la testosterona interviene en la organización que tendrá el cerebro de manera permanente.

Sin embargo, el nuevo estudio ha revelado que la testosterona puede tener efectos duraderos sobre la función del cerebro, específicamente para la percepción de los rostros.

Niveles de testosterona, pubertad y exposición a los rostros

Para llegar a dicha conclusión, los investigadores exploraron la relación entre los niveles de testosterona en la pubertad y la respuesta del cerebro a los rostros. Los datos usados provenían de 500 hombres de alrededor de 19 años de edad que habían participado en el “Estudio longitudinal de padres e hijos de Avon”, realizado entre 1991 y 1992.

Los investigadores recolectaron muestras de sangre en diferentes momentos de la pubertad de los participantes a fin de determinar los niveles de testosterona en cada uno de ellos. Luego, expusieron a los sujetos a videos de expresiones faciales mientras escaneaban su actividad cerebral aplicando resonancia magnética funcional. Adicionalmente, extraerían una muestra de saliva ese mismo día.

Baja testosterona aumenta la actividad en las áreas del cerebro que reaccionan a los rostros

Así descubrieron que los hombres con niveles más bajos de testosterona durante la pubertad que mostraron niveles altos de la hormona el día de la exploración por resonancia magnética tendían a mostrar una mayor actividad en las áreas del cerebro sensibles a los rostros.

En cambio, aquellos con niveles más altos de testosterona durante la pubertad no mostraron una mayor actividad en dichas áreas aunque también tuvieran niveles elevados de la hormona durante el experimento.

La importancia de tomar en cuenta la historia hormonal de los individuos

Estos resultados demuestran que los niveles de testosterona no solo inciden sobre el cerebro en una única etapa del desarrollo humano, como dentro del útero. En realidad, estos pueden tener efectos duraderos en la función cerebral dependiendo de sus niveles durante la pubertad.

Pero más allá de eso, la investigación destaca que la historia de un individuo tiene un gran peso en las diferencias cerebrales que muestre respecto a otros. Por lo que algunos trabajos futuros deberían considerarla también junto con los valores en un día o momento determinado de su vida.

Referencia:

Pubertal testosterone and brain response to faces in young adulthood:An interplay between organizational and activational effects in young men. https://www.jneurosci.org/content/early/2021/02/04/JNEUROSCI.0190-20.2021

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