Dedo de un robot y ser humano rozándose

Vivimos en un mundo rodeado de nuevas tecnologías, unas más innovadoras que otras. Entre ellas destacan los sistemas robóticos, los cuales acompañados de la inteligencia artificial siguen ganando terreno en nuestras vidas. Es tal el impacto que han causado en la sociedad, que provoca que no dejemos de preguntarnos, ¿podríamos ser amigos de los robots?

Aunque parece una idea descabellada y sacado de una película de ciencia ficción, la realidad es que no estamos lejos de ello. De hecho, es una idea latente entre las personas. Actualmente, existen sistemas robóticos que sustituyen actividades sexuales que por naturaleza realizamos los seres humanos. Incluso, se han creado máquinas que pueden sustituir actividades domésticas  y hasta robots que sirven de compañía.

¿Realmente puede existir afecto entre una máquina y un ser humano?

Las ideas presentadas hablan de sistemas robóticos creados para una función específica, actividades que no se acercan a la amistad. Entonces, ¿realmente puede existir afecto entre una máquina y un ser humano?

Dos manos entrelazadas, una de un ser humano y otra virtual

Hagamos una pausa, cuando hablamos de amistad, ¿qué es lo primero que llega a tu mente? Ayer se celebró el día del amor y la amistad, vimos como las redes sociales se inundaron de publicaciones con frases e imágenes que conmemoraban ese sentimiento tan bonito.

Entre los seres humanos existe una química que muchas veces no se puede describir con palabras, pero las acciones hablan por sí solas. Nuevamente, caemos en el meollo de este artículo: amistad hombre máquina. ¿Es posible?

Los seres humanos tendemos a ponerles nombres a los objetos cuando les tomamos cariño

Actualmente, los seres humanos reaccionamos de “forma natural y social” a artefactos inteligentes, incluso llegamos a ponerles nombre. Cuando se dan estas situaciones es porque sencillamente le hemos tomado cariño a ese objeto. ¿Te ha pasado?

En la arena: 1 más 1 igual corazónEntre otros vínculos emocionales con los robots destaca “la ceremonia de bendición sintoísta para los perros robot Sony Aibo que fueron desmantelados para piezas de repuesto”. Así como “el escuadrón de tropas estadounidenses que disparó un saludo de 21 armas y otorgó medallas a un robot de desactivación de bombas llamado Boomer”.

Tech Xplore comenta que “el campo de la ética de los robots está lejos de ser unánime sobre si podemos, o debemos, desarrollar alguna forma de amistad con los robots. Para un influyente grupo de investigadores del Reino Unido que trazó un conjunto de principios éticos de la robótica, la compañía humano-robot es un oxímoron”. Para ellos, “comercializar robots con capacidades sociales es deshonesto y debe tratarse con precaución”.

Si bien la idea suena muy interesante, cómo podríamos formar vínculos emocionales con los robots, cuando no cumplimos a cabalidad el concepto de amistad.

En efecto, esta idea es controversial. Para algunos puede resultar gratificante, mientras que para otros nos restaría humanidad y nos alejaría de nuestra propia esencia. La realidad, es que los tiempos han cambiado y es probable que lo que hoy se plantea como una interrogante, más tarde, no sea más que una afirmación.